PENSAR
LITERARIAMENTE.
¿Qué quiero decir con esto?
Que no orientemos nuestro
pensamiento en pos de lo verdadero, sino de lo veraz.
Lo verdadero es lo que es conforme
con la realidad.
La realidad puede ser evidente, accesible o hermética.
La primera no es necesario
desvelarla, la segunda es fácil y la tercera muy difícil.
Cuando la realidad se presenta difícil de reconocer es posible meter gato por liebre, veracidad por verdad.
Por lo tanto mucho de lo etiquetado como histórico realmente es fantástico.
Y a veces lo fantástico, lo que no es verdadero, sino veraz, puede desvelar mejor la realidad de lo que se espera.
Cuando la realidad se presenta difícil de reconocer es posible meter gato por liebre, veracidad por verdad.
Por lo tanto mucho de lo etiquetado como histórico realmente es fantástico.
Y a veces lo fantástico, lo que no es verdadero, sino veraz, puede desvelar mejor la realidad de lo que se espera.
Pero por lo general lo veraz suele ser más falso que el alma de Judas.
Y desde luego la gente suele confundir verdad con veracidad.
Y desde luego la gente suele confundir verdad con veracidad.
La veracidad alimenta la
literatura. Mientras que la verdad alimenta, o debería alimentar, la historia.
La ficción literaria puede ser muy
semejante a la histórica, pero no es verdadera.
Por lo tanto lo que contaré hoy
no es verdad, no se ajusta a la realidad. Pero puede que sea veraz, porque parezca verdadero sin serlo.
Revelador de la realidad o no ¡Ya lo veremos! O nunca lo veremos.
Revelador de la realidad o no ¡Ya lo veremos! O nunca lo veremos.
Hace unos días os enseñé un post en el que decía que lo que
estamos sufriendo ahora es una tercera guerra mundial entre humanos y virus.
¿Es verdad?
¡Pues hombre! Estamos sufriendo
una pandemia de alcance mundial provocada por un virus cuyos replicantes están
produciéndonos muchas bajas y destrozando la economía mundial.
¿Se puede llamar a eso una guerra
mundial?
Pues yo creo que sí se puede,
aunque claro, en sentido figurado.
La descripción de este espanto
que estamos sufriendo es indudablemente histórica. Titularla de ese modo figurado va en gustos...
Pero lo que propongo hoy es algo
distinto. Es veraz, pero no es verdadero. No es un retrato de la realidad, sino
algo que puede parecérsele, aunque no lo sea.
VAMOS CON LA FICCIÓN
VERAZ.
¿Quién me dice a mí que esto que
está pasando no es una guerra mundial en un sentido literal?
¿Quién me dice a mí que no hay
una potencia, grande, pequeña o minúscula, que le haya declarado en secreto una guerra
tremenda a la humanidad, a todos los países del mundo, utilizando un arma
biológica muy infecciosa y bastante letal?
No es tan difícil separar un virus
de un espécimen salvaje y propagarlo.
¡De la propagación se encargan las propias víctimas! Esto no es especulativo ¡Esto es lo que estamos sufriendo en este
tiempo!
Pero claro, el estado mayor de ese enemigo secreto tiene que tomarse algunos trabajos indispensables, hacer una
vacuna y test identificadores de la enfermedad para aislar a los contagiados de los sanos y así reducir la propagación.
Lo cual no debe ser tan difícil
si se tiene el virus primigenio. Cuánto se podría tardar ¿un año? ¿dos años?
Una guerra así tendrían que haberla planificado ¿No?
Mientras dure la lucha no facilitarán los test suficientes ni las vacunas. Y cuando estemos totalmente derrotados podrían empezar a
difundir masivamente test y vacunas. Producidos, primero para uso propio, y luego para comenzar el
periodo de colonización de las naciones conquistadas.
Se non è vero è ben trovato
¿No os parece?
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