Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

miércoles, 14 de abril de 2021

Más cera de la que arde.

UN GRAN PROBLEMA.

Querido lector

(No de este miserable blog)

Sino lector, lector.

Persona a la que le gusta leer.

Más que que le gusta, que le apasiona.

Que le enloquece.

Que no lo puede remediar.

Que el leer es como el respirar.

Como el comer,

como el beber,

como el vivir...

Estar en el mundo

Ser

Ser siendo

¡No sé!

Bueno

Pues si eres uno de estos

de los que no se pueden perder nada que merezca la pena

 entonces

¡Tienes un problema de cojones!

Te voy a poner un ejemplo:

Mi amiga Manola

(Se llama Manuela, pero nosotros, de siempre, la llamamos Manola)

ha escrito un librito

delgadísimo

¡Que es una jodida maravilla!

Pero no lo ha publicado

Ni siquiera en un sitio tan tirado como este.

Tan solo ha hecho unas copias

las ha encuadernado primorosamente y se las ha mandado a sus amigos más próximos

Nada más.

Pero mucho me temo que no lo va a publicar propiamente

Y como es aragonesa...

pues no digo más.

Yo ya no digo nada más.

No es aquello que se dice que se ha quedado en el tintero.

Los diversos e infinitos tinteros

se dice que están llenos 

 de infinitas obras de la literatura embrionarias maravillosas...

¡No!

¡En los tinteros no hay na!

Ni en los bloques de mármol de carrara hay hermosas esculturas dispuestas a ser desbastadas

No

Esos son cuentos chinos

Pero el librito de marras ...

¡Existe!

Lo tengo yo

Lo he leído

¡Y es cojonudo!

Vamos a suponer que me dejo llevar por mi amor a Manola.

Y que no es tanto como yo digo.

Aún así no hay que descartar que algo así pueda darse alguna vez

o algunas veces

o muchas veces.

El corolario es que hay

o que podría haber más cera

¡mucha más cera de la que arde!

Que el sistema editorial en curso

dominado por el dios Mercurio

patrón de comerciantes

y de ladrones

pesca con una red

que tiene  la malla demasiado ancha

y se les escapan piezas tan importantes, o más, que las que captura...

Y eso, qué duda cabe, es un problema.



 

viernes, 9 de abril de 2021

¡Lo que vale es la firma!

EL VALOR Y EL PRECIO  EN EL ARTE.

El valor del arte es el aprecio que cada individuo tiene por las piezas artísticas. Determinado por la emoción que tales piezas le producen. 

Es algo totalmente subjetivo.

El precio es la cantidad de dinero que tiene que pagar quien quiera adquirir piezas artísticas. 

Luego el precio es objetivo. 

Porque cada uno de esos objetos cuesta un precio fijado por el que vende o lo que se acabe acordando entre el que vende y el que compra.

Indebidamente se suele igualar ambos conceptos, de modo que se identifica lo valioso con lo caro y lo carente de valor con lo barato.

Respecto a este asunto la cosa se complica porque se le pone precio a una pieza no por su valor intrínseco, por la emoción que en el comprador experimenta, y la que el comprador espera que despierte en el público erudito y en el público en general, sino por el prestigio del autor.

Lo malo es que no siempre está claro quién es el autor.

Porque la autoría no siempre está debidamente acreditada.

Debido a que a veces el autor tiene un taller y puede no saberse si una obra es de su mano totalmente o solo parcialmente o se ha producido en su taller por sus ayudantes sin que el prestigioso autor hubiese puesto su mano en ella. Tal es el caso reciente del cuadro "Salvator mundi" adquirido por el polémico príncipe saudita Salman para el museo del Loure de Abu Dabi que se suponía de Leonardo da Vinci cuando la adquirió por 450 millones de dólares y que ahora los expertos no acaban de acreditar esa autoría.

Otro caso reciente, que no está motivado por el taller de procedencia sino por la semejanza estilística, es el "Ecce homo" que se suponía obra de algún discípulo del Españoleto iba a subastar en Ansorena con un precio de salida de 1.500€ y que ahora se sospecha que pudiera ser del mismísimo Caravaggio. Y en tal caso el precio que le correspondería sería astronómico.

Si uno mira los cuadros y queda conmocionado de la calidad que destilan es lógico que su precio sea la repera, y si no, pues no.

Pero que los mismos cuadros tengan un precio enorme o no tan enorme dependiendo de la garantía de la que se disponga relativa a su autoría deja muy claro

que lo que gravita en el mundo del arte no es el valor,  sino el precio.

 Aunque no se vaya a comprar.

Porque el que el público sepa, por ejemplo, que de venderse la Gioconda no habría en el mundo nadie con bastante dinero para comprarlo.

Eso hace que el público que visita el Louvre se amontone en torno a ese cuadro como las moscas se petan en la miel.




 

miércoles, 7 de abril de 2021

Se puede mirar con los ojos de otro.



CIEGO, PERO NO IGNORANTE.

A propósito de una foto que publiqué en Facebook en la que hay un kiosco de la ONCE decorado con un texto en Braille impreso, no en relieve, con lo que los ciegos no lo pueden leer porque no lo ven y si lo tocan no notan nada. Ni los videntes porque no saben Braille. Comentaba mi amigo Gregory que tampoco lo podrían leer la mayoría de los ciegos porque son una minoría los que saben Braille, tan solo los ciegos de nacimiento o los que sufrieron la pérdida de la visión muy jóvenes que lo aprendieron a tiempo, porque el sistema es verdaderamente difícil y la pereza suele ser grande y obstaculiza el conocimiento..

Eso me recordó que yo llevaba al Museo del Prado y a otras exposiciones a mi amigo Juan que es ciego de nacimiento y como lo educaron debidamente en la ONCE domina el Braille.

Parece un despropósito, pero es que mi amigo Juan es un artista puesto que es músico, violinista. Y todas las artes tienen un tronco estético común, la música, la pintura, la arquitectura y todo.

Por otra parte las conversaciones artísticas no siempre se producen ante las obras de arte. Generalmente ante imágenes que son reproducciones de parecido más o menos remoto con la obra  original. Por ejemplo, una imagen proyectada en blanco y negro del Partenón  vista en Madrid poco tiene que ver con el Partenón visto en la Acrópolis de Atenas.

Luego mis percepciones de ese monumento en las clases de historia del artes de mi querido maestro Don Enrique Lafuente Ferrari en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid a partir de sus explicaciones y de la proyección de esos oscuros cristales no distarían gran cosa de las de mi querido amigo Juan cuando yo le describía los cuadros que teníamos delante, que el debido a su ceguera no podía ver.

Se puede pensar que la percepción de mi amigo siempre sería peor que la mía 

¡Pues no!

En el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid cuando estaba en el edificio de la Biblioteca Nacional hicieron la primera exposición de Picasso después de la Guerra Civil, que era de grabados y fuimos a verla. Ante una de esas estampas me puse a describírsela a mi amigo y le voy diciendo que hay unas figuras humanas que son unas más grandes y otras más pequeñas...

¿No estarán en perspectiva? me dijo.

¡Pues sí!

Yo no me había dado cuenta ¡pero él sí!

Es que cada uno se forma una imagen de una realidad observada a partir de lo que ve ¡y de lo que sabe!

Y mucha de la gente que se agolpa en los museos ve menos de lo que allí hay que mi amigo el ciego si es que tiene a alguien que se lo cuente.

 

 

 

martes, 6 de abril de 2021

Como Spiderman


INVULNERABLES

¡Nos hemos hecho invulnerables!

Mi chica y yo nos hemos hecho invulnerables.

Por lo menos respecto al coronavirus en boga.

Como Spideman

Nos han "picado" con la vacuna

Dos veces

¡Las dos dosis!

Y ya digo...

Para esto ¡invulnerables!

O casi

¡Que no es poco!

Que han visto el DNI...

¡Y aptos para el servicio!

Y no es que estemos guiñapos...

¡Qué va!

¡¡¡Dabutys!!!

Pero es el carnet el que lleva la voz cantante

Ahora que de todo no nos han vacunado...

¡Solo de esto!

Ya...

podían habernos vacunado de todo

¡Pero es bastante!

Tampoco hay que chaparnos del todo...

Que habría que hacer,

llegado el caso,

mutis por el foro

¿No?