SUPERVIVIENTE AL ÁNDALUS
Mi sobrino Miguel, que estudió relaciones internacionales en Sevilla, me dice que tiene un colega de madre sevillana y padre marroquí. Y que ese joven se manifiesta, alternativamente, como un perfecto sevillano y como un perfecto marroquí.
Llamativa paradoja.
Como la de un alumno mío que reconoció un tango al que yo me refería diciendo parte de la letra:
-Ese tango se titula Haragán, me dijo.
-Y tú ¿cómo lo sabes?
-Porque soy argentino.
-Y ¿el acento?
-En casa. Me respondió.
El caso es que apreciamos cercanía entre españoles e hispanoamericanos y lejanía entre marroquíes y españoles.
Se dirá que es porque hispanoamericanos y españoles son descendientes de los ciudadanos del extinto imperio español.
Pero conciudadanos de Al Ándalus, es decir de España, eran los antepasados de los españoles y de los marroquíes.
Porque Al Ándalus en épocas comprendió la Península Ibérica y el norte de África.
El caso es que la "fraternidad" entre Hispanoamericanos de América y los Hispanoamericanos de España lo tienen fácil porque comparten el idioma.
Mientras que los descendientes de los al andaluses de la Península Ibérica hablan español, o portugués, y los de Marruecos árabe, que para los peninsulares resulta incomprensible.
Y aunque ni Ceuta ni Melilla son supervivientes de Al Álandalus, de algún modo calcan esa realidad de conciudadanos que profesan, además de la española, culturas diferentes.
Porque en Al Álandalus, como en Turquía, los ciudadanos de culturas distintas la comparten con la predominante en el país que habitan.
Eso es, diría, una hermosura.
Los habitantes de Ceuta y Melilla son españoles. Pero de varias culturas distintas: Católica, musulmana, judía e hindú.
¡Y se llevan!
Supongo que a veces bien, a veces mal y a veces regular.
Al estar donde están estos españoles, los que son musulmanes ¿se considerarán marroquíes?
Parece que no.
Marruecos declara su voluntad de incorporar estas dos ciudades a su territorio.
Y España no están por esa labor.
Lo que pasa es que defender esas fronteras frente a Marruecos es difícil ¡Muy difícil!
Y en el momento actual la frontera la guarda de hecho Marruecos.
Eso es algo así como que el zorro es el guardián del gallinero.






