UN CONFLICTO
ENMASCARADO.
El actual conflicto que enciende
Oriente Medio, y empobrece al Mundo entero, parece debido al enfrentamiento
entre judíos y musulmanes.
¡Y no es así!
En primer lugar a los musulmanes
de Irán les atacan principalmente Norteamericanos, que son cristianos.
Y en segundo lugar los musulmanes
iraníes, que atacan a Israel, también atacan a los países musulmanes de la
Península Arábiga. Sobre todo a las bases norteamericanas emplazadas en esos
países.
En realidad debajo de esas
caretas está el Primer Mundo atacando al Tercer Mundo que contraataca como
puede...
Y puede mucho más de lo esperado.
Mucho más que Venezuela
Y mucho más que Cuba.
Y, de momento todos pagamos los
platos rotos. Porque, como efecto de esa guerra. se ha estrangulado el suministro
energético habitual, y eso afecta a la totalidad de los productos de consumo.
Es el primer mundo disfrazado de
judío que quiere aplastar la resistencia de Irán, que es un hueso
tercermundista demasiado duro de roer.
Los fundadores y los líderes del
Estado de Israel son los principales causantes de que ese Estado no acabe de
cuajar al cabo de casi tres cuartos de siglo.
Y que su población siga teniendo
que correr a refugiarse como conejos en sus madrigueras ante los proyectiles que
lanzan sus vecinos.
Mientras que tal situación
persista ese Estado no quedará completamente constituido.
Y eso no podrá ocurrir mientras
que los Gobiernos de Israel no le cambien ese conflictivo rollo a la gramola
por otro rollo más amable.
En Palestina, en la Palestina
anterior al Estado de Israel había judíos.
Como los hay en Marruecos, en
Túnez, en Ceuta, en Melilla, en Turquía, en Siria y supongo que en todos los
países árabes y musulmanes.
Pero si lo que quieren los
ciudadanos de Israel es ser aceptados y no tener que refugiarse en madrigueras
a las primeras de cambio tienen que hacer todo lo contrario de lo que están haciendo.
De lo que vienen haciendo.
Como ellos lo que quieren es un
Estado Teocrático tienen que favorecer la creación de un Estado Palestino. Pera
que se refugien allí los palestinos que no quieran vivir en un Estado Judío
Teocrático.
Porque lo característico del
Judaísmo es no hacer proselitismo. No quieren que nadie que no sea descendiente
de judíos se haga judío. De modo que lo que hacen es fomentar que colonos
judíos vayan arrebatando poco a poco, o mucho a mucho, el territorio palestino
administrado por el Estado Judío. Y eso es algo que los palestinos y otros muchos
musulmanes no acaban de aceptar.
Y si lo que quieren los judíos es
que los palestinos se conformen con una Palestina menor, y que los acepten de
buen grado como vecinos, tendrá que favorecer el establecimiento de un Estado Palestino y además procurar la mayor
prosperidad posible para dicho Estado. Con lo que los palestinos
prósperos serán los más interesados en que ese statu quo persista, en contra de nacionalistas palestinos anti judíos que buscan la destrucción del Estado de Israel.
Y ambos estados podrían formar
una confederación.
Pero lo que está
ocurriendo ahora es que los habitantes del Estado de Israel son occidentales del Primer Mundo.
Descendientes de rusos, de otros europeos, de norteamericanos, de argentinos,
etc. llegados a Israel dispuestos a arrebatar a los palestino lo poco que les
van quedando. Y a convertir su país en un fuerte para dominar toda esa región de orientales del tercer mundo.
Es que diseñar así un Estado, en las condiciones del caso, es algo que no
se le ocurre ni al que asó la manteca.