Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

sábado, 6 de marzo de 2021

No es lo mismo.

¡NO SOY UN VIEJO!

He nacido hace 80 años y no soy un viejo.

¿Qué soy entonces?

Soy yo.

Lo digo porque he recibido un vídeo de un amigo en el que se expone una lista de agravios que gente más joven dirige a la gente más vieja.

Y una lista de virtudes que tan solo se alcanzan cuando se llega a viejo.

Y aparte de lo que salga en el vídeo quiero resaltar que no soy un viejo (sustantivo) sino que soy viejo (adjetivo)

¡Sobra el artículo!

Ser viejo no es malo.

Ni bueno.

Ni regular.

Es lo que le pasa a la gente cuando pasa el tiempo y no se muere.

Ergo:

Como para morir siempre se está a tiempo...

y si va y no se muere aún

¡Se vuelve viejo!

La única falta que media es no haber palmado.

Y si los más jóvenes no quieren aprender de los más viejos

¡Pues allá ellos!

Pero que no anden jodiendo.

Ni intentando privarle a uno del propio YO.

Para degradarlo 

a la condición impersonal y caduca 

de ser UN VIEJO.

viernes, 5 de marzo de 2021

Para echase a temblar.


 

DIOSES DEL OLIMPO.

Me estoy leyendo a cuentagotas un libro que me está encantando, del que llevo, más o menos, un tercio.

" Homo Deus"

de Yuval Noah Harari.

Del que he leído, ya hace tiempo,

"Sapiens, de animales a dioses"

que también me encantó.

Dice en la página 60 del libro que estoy leyendo que los dioses aludidos no son como el Padre Bíblico que está en los cielos, sino como los clásicos griegos y romanos dominados por pasiones, como los humanos, pero, a diferencia de estos actúan muy a lo grande.

Habla de tres periodos de la humanidad:

El Paleolítico, de cazadores y recolectores, en el que los humanos son unos animales más, con sus generalidades, comunes a todos los animales, y con sus particularidades, exclusiva de los humanos. Con una población total muy pequeña y que vivía en armonía con la naturaleza.

El Neolítico, de agricultores que domestican la ganadería y extienden los cultivos en detrimento de la vida salvaje que van diezmando y arrinconando en beneficio de su cultura, aparada por una teología verdaderamente mítica que la sustenta.

El Antropoceno, en el que la humanidad se entroniza y se pone en el lugar en el que en el periodo anterior había colocado a la divinidad. Omnipotente y despótica sometiendo a su autoridad todo cuanto existe.

No es que cualquier humano sea un dios. Sino que algunos humanos se erigen en divinidades que someten a sus intereses a todos los demás seres del mundo, incluido el resto de la humanidad.

Pero claro, estos son tres actos de un drama del que se empieza a perfilar el cuarto acto.

Acto en el que el dios humano empieza a mear fuera del tiesto.

Conquistados todos los continentes se apresta a conquistar otros mundos.

La ha cogido con la Luna y con Marte.

Empieza a entrever que la Luna sea más accesible de lo que se tenía pensado...

Y Marte ¡está chupado!

Ahora ya se ha mandado maquinaria más pesada

y también más ligera

¡Un dron!

Y se ha empezado a preparar el ambiente...

Para la vida humana en Marte.

Lo cual no es fácil

Porque de haber vida en Marte, que es bastante posible que la haya, se espera descubrir evidencias de que por lo menos la haya habido

A tal fin se espera encontrar estromatolitos

que son formaciones rocosas que solo pueden producirse por la concurrencia de seres vivos,

Y por aquello de que quien tuvo retuvo y guardó para la vejez,

es probable que así sea

o posible al menos

que en las entrañas del Planeta Rojo haya agua

y de haberla favorezca la vida de arqueas, bacterias y hongos

¡Pero eso hay que verlo!

De ser así los marcianos serían microbios

muy parecidos a los de Riotinto

¡Si no los mismos!

de vida anaeróbia

Es decir, que no utilizan el oxígeno libre para producir la energía necesaria para vivir...

Hay que recordar que se cree que la vida en la Tierra tiene 4.000 millones de años

de los que casi la primera mitad, 1.600, fue de vida anaerobia.

Hasta que algunos microorganismos "inventaron" la clorofila

y empezaron a liberar oxígeno

¡Gas muy venenoso para los seres vivos de la época!

Produciéndose el llamado holocausto del oxígeno

Bueno, pues ¡ya empezamos!

Porque en la reciente misión a Marte además del todoterreno y del helicóptero va un aparato de producción de oxígeno libre que ya está gaseando marcianos.

¡Es que la humanidad es como para echarse a temblar!

 

 

sábado, 13 de febrero de 2021

¡A ver si no!


OBLIGACIÓN Y DEVOCIÓN.

Obligación es lo que tiene uno que hacer tanto si le gusta como si le disgusta.

Devoción es lo que uno hace por gusto.

Y en la escala de valores al uso se coloca la obligación por encima de la devoción:

¡Primero la obligación y después la devoción!

Para mí, la verdad, prefiero la devoción a la obligación.

Y procuro que ambas coincidan.

Procuro que lo que tenga que hacer me guste hacerlo.

Y generalmente lo consigo.

Me gusta hacer de la necesidad virtud.

No me gusta hacer cosas que sirvan para algo.

Me gusta hacer cosas que sean fines en sí mismas.

La ética al uso indica lo contrario. Que las cosas que no sirven para nada no hay que hacerlas.

¡Pues no!

A mí las cosas que no sirven para nada son las que más me gusta hacer.

Por ejemplo: Redactar entradas de un blog,  como esta misma.

¿Por qué lo hago?

Porque me da la gana.

Esta hace la 790.

¿Cuánta gente las ve?

Inmediatamente unos 20.

Pasados unos días el doble.

Y pasados meses algo más de 100.

A este paso no me voy a Andorra.

¡Ni falta!

Al principio recibía notificaciones de la red en la que me ofrecían pasta.

Le pregunté a Rafol, que es mi maestro en asuntos de la red.

Te darían unos céntimos, me dijo.

¡Hombre! Por unos céntimos no pongo mi dignidad en venta!

Esta actividad tiene el encanto del placer que da redactar.

Y el que no reporte beneficios extra no debe impedir que se haga.

Ya es un beneficio hacerlo.

Es algo así como escribir mensajes

para no se sabe quién

meterlos en botellas

Y lanzarlos al mar

Y todo ello en plan metafórico y etéreo.

Pero no vayáis a creer que me pasa solo con esto

No.

¡Pinto mis cuadros, hago mis dibujos y hasta daba mis clases con el mismo talante!


 

lunes, 8 de febrero de 2021

Culos de mal asiento.



DEMASIADO AMBULANTES.

A los seres vivos los clasificamos groso modo en animales y vegetales.

Obviando los microbios, que también son seres vivos, a tiempo completo, como las baceterias y las arqueas o a tiempo parcial como los virus.

A los animales les atribuimos la cualidad de tener ánima, alma, soplo vital, la facultad de respirar.

Mientras que los vegetales le consideramos cualidades esenciales de vida, como crecer y reproducirse. Pero como no respiran, o no sabemos si lo hacen, los consideramos inanimados.

A estos atributos le añadimos otros dos: 

los animales se mueven, se desplazan, son ambulantes, 

mientras que los vegetales son sésiles. 

Están sentados. 

Más que esto, están arraigados al suelo.

En esto la observación somera también nos engaña. Porque también hay animales sésiles. Pegados o enraizados en el suelo. Los percebes y los mejillones, para no ir más lejos.

Pero hay muchos más animales sésiles que estos. Prorque después de todo han "vuelto" a ser sésiles después de que sus ancestros fueran ambulantes. Son de natural sésiles los espongiarios,  los pólipos, las anémonas, las ascidias  y algunos otros.

Pero los seres sésiles tienen en su vida un primer periodo ambulante. 

En las plantas es el polen, que vuela libremente y las semillas, que tiene alas o penachos ligerísimos con lo que son arrastradas por el viento. O también viajan en las tripas de animales que se han comido los fruto y quedan sembradas, y abonadas, en las deposiciones de los animales que las han transportado.

De hecho los animales ambulantes son descendientes de sésiles. En nuestro caso en concreto nuestra ascendiente absoluta es la ASCIDIA. Animal ¡sésil y bien sésil! ¡pegado y bien pegado! al fondo marino.

Como he contado ya varias veces en este blog, nuestro deambular por el mundo se inició cuando los ANFIOXOS, que son embriones de ascidias, que nadaban libremente en busca de asiento para sus vidas futuras se aparearon con éxito sorprendente para tan temprana edad y crearon con ello una estirpe de libre natación. Primero como las lampreas y mixines, que son protovertebrados. Y luego como paces, verdaderos vertebrados, y luego los conquistadores de la tierra emergida: anfibios, reptiles, mamíferos y conquistadores del cielo, las aves.

¡Pero los grandes conquistadores de los desplazamientos por agua tierra y aire somos los humanos!

En pocos días en avión, o en pocas horas en satélites artificiales, hay humanos capaces de darle una vuelta al mundo.

Y si es que inopinadamente albergan virus producen cuando aterrizan en lugares remotos el efecto indeseado de infectar a todo el que pilla. 

Y en muy poco tiempo se ha extendido esta pandemia por todos los países de la Tierra.

Porque no solo se ha convertida la humanidad en súper ambulante, sino también a su azote, que por sí mismo no podría dar ni un paso.

Efecto de todo esto es que hemos vuelto involuntaria e indeseadamente a nuestra inmovilidad ancestral de criatura sésil.

¡Metiditos en casita y con la patita bien quebrada!

 


 

domingo, 7 de febrero de 2021

La alucinante cotidianidad.

SURREALISMO.

Cuando era estudiante y el profesor decía en clase que el surrealismo no era algo contrario al realismo sino un superrealismo. Un realismo superlativo ¡no me lo podía creer!

Si se pone uno a reflexionar acerca de la realidad se aprecia lo surreal que resulta:

Que los pájaros vuelen y que no se caigan siendo, como son, más pesados que el aire es bastante surrealista.

Que los peces naden, y respiren en el agua también.

Claro que si se considera que la vida surgió dentro del agua y se habitó la tierra emergida mucho más tarde...

Y que el 60% de los seres extra-acuáticos pueden volar...

Resulta que después de todo lo surrealista es no volar ni respirar ni vivir dentro del agua.

Podríamos decir que lo surrealista es lo contrario a lo habitual.

Y que si uno se llega a instalar en lo surrealista se encuentra en lo realista y lo que era realista se vuelve surrealista.

Los sueños, las pesadillas son estados surrealistas que se esfuman al despertar.

Pero si el sueño persiste...y persiste mucho tiempo todo se invierte.

Es lo que ha ocurrido con esta terrible pandemia.

El, o la, COVID 19.

Cuyo nombre indica que la llevamos en la chepa todo un año.

Aunque no somos consciente de ello más que algo menos de un año.

Da lo mismo. Se cumplirá el año y seguiremos en las mismas.

Casi un año en arrestro domiciliario sin haber hecho nada malo.

Casi un año que no cojo el metro ni el tren.

Que apenas si veo a mi gente.

Ni a mis amigos.

Ni voy a las tiendas a pertrecharme de lo que me parece necesario.

Tan solo voy furtivamente para hacerme de lo totalmente indispensable.

Porque por hacer lo que hace un año era totalmente trivial hoy se corre peligro de muerte.

Porque la enfermedad y la muerte acechan imperceptiblemente.

Que a causa de esta enfermedad tres amigos muy próximos se ha ido de este mundo. Diría que indebidamente.

Que apenas veo a mis hijos y a mis nietos. Y cuando los veo, como en un perpetuo carnaval siniestro vamos enmascarados.

Que ni nos tocamos ni nos besamos.

Pues si esto no es surrealismo ¡que venga Dios y lo vea!

Y ese mundo del que los hábitos más inocentes son peligrosísimos en este nuevo mundo se ha vuelto surrealista.

Y este mundo actual que parecería surrealista se ha convertido en la más cruda, e insoportable, realidad.

Y solo los más visionarios ven la luz al final del túnel.

A mí el estilo surrealista siempre me ha parecido apasionante, aunque algo siniestro...

Y no sabía por qué.

Ahora, desdichadamente, todas las piezas del puzle han encajado.

 

  

viernes, 5 de febrero de 2021

¡Menudo berenjenal!

EL JARDÍN SEXUAL.

La ministra esposísima se está metiendo en un jardín

en un jardín sexual.

Y es que asunto  del otro extremo del tronco ¡tiene mucha miga!

En esto, como en todo, caben dos posturas:

Exclusivista e inclusivista.

Según la exclusivista hay dos cosas distintas: hombres y mujeres, o viceversa, que tanto monta...

Dos mundos distintos.

Según la inclusivista hay personas humanas. De las que unas son hombres y otra mujeres.

Un único mundo compuesto por gente que tiene el extremo capital igual y el extremo sexual distinto.

A esa diferencia se le otorga una gran importancia.

Desde mi punto de vista excesiva importancia.

De modo que en todo el sexo, o el género ¡va por delante!

En el DNI o en el pasaporte o en cualquier documento oficial o privado tras el nombre y los apellidos aparece si se es hombre o si es mujer...

Y yo me pregunto ¿a qué viene eso?

Habrá circunstancias en las que tal dato será oportuno. Pero en otras muchas no.

Me atrevería a decir que en la inmensa mayoría se las situaciones ese dato es irrelevante.

La cosa se complica porque la masculinidad y la feminidad vienen a ser polos de la humanidad.

Porque hay casos en que propiamente se es ambas cosas y también hay casos en los que no se es ninguna de las dos.

Y cuando tales circunstancias se dan se fuerza la realidad obligándose a esas personas a inscribirse en una de esas dos categorías.

O es la propia persona interesada la que promueve el cambio.

Y todo en un ambiente de gran tensión.

Lo que me parece deseable es rebajar la tensión.

Para lo que sería aconsejable dejar de ir con el sexo, o con el género, por delante en la identidad de las personas.

De modo que en los documentos oficiales y privados figurarían nombres y apellidos y retrato fotográfico si se considerara oportuno ¡Y nada más!

Como ya he dicho más veces, observando la realidad se formulan verdades. En este caso que hay dos géneros o sexos: hombres y mujeres. Pero tengo la sensación que esta clasificación nos hemos quedado cortos, porque debe haber más de dos géneros o sexos.

Por lo menos tres, si no más.

Como en los colores.

Tenemos blanco y negro.

Que son cosas distintas

Porque el blanco no es negro ni el negro blanco.

Pero también tenemos gris.

Que no es blanco ni es negro.

Y tenemos gris claro y gris oscuro.

De modo que el gris del que hablamos, para entendernos, lo llamaremos gris medio.

Y el gris claro no es gris medio, ni tampoco lo es el oscuro.

¡Y no digamos la enorme gama de colores vivos y mortecinos!

Podemos pasar por alto la existencia del gris y de otros colores.

Para simplificar.

Pero nuestra verdad será incompleta. Defectuosa.

Ergo, volviendo al tema no hay solo hombres y mujeres, porque también hay hermafroditas.

Y es curioso que en la nomenclatura al uso hay:

Hombres.

Mujeres.

Hombres afeminados.

Mujeres varoniles.

Mujeres que antes eran hombres.

Hombres que antes eran mujeres.

¡Pero hermafroditas no hay!

Lo que me parece es que hay hermafroditas que se clasificaron como hombres y sufren por ello frustración y que a veces pasaron a ser mujeres.

Y hermafroditas clasificados como mujeres que sufren por ello y que pasaron a veces a ser hombres.

Pero hermafroditas, clasificados a las bravas como hombres o como mujeres, que reclamen y logren el estatus de hermafroditas ¡No hay!

Sorprendente ¿no?

Es curioso como entre los animales parece que predominan los individuos con sexo diferenciado, pero entre las especies más "primitivas" abunda el hermafroditismo, como los caracoles. Mientras que entre los vegetales las especies más arcaicas tienen el sexo diferenciado, como el ginkgo biloba. Pero lo más frecuente entre las especies vegetales más evolucionadas es que cada individuo sea hermafrodita. Con flores masculinas y femeninas o masculinas y femeninas a la vez, porque una flor con estambres y pistilo es lo más corriente.

Parece que un obstáculo insalvable es que la palabra hermafrodita no le gusta a nadie 

¡Pues hay que buscar un seudónimo eufemístico!

Porque se dice que lo que carece de nombre no existe.

Pero el caso es que sí existe.

En forma tan perturbadora que impide la paz y la armonía.

Vamos, que o nos ilustramos un poco o ¡de esta salimos mal parados!

 

 


 

martes, 2 de febrero de 2021

Cosas que pasan...

DON FEBRERO EL CUERDO.

No sé si os habéis fijado en la prodigiosa regularidad de este febrero de 2021.

Si habéis mirado el almanaque habréis visto que febrero de 2021 distribuye sus 28 días en cuatro semanas perfectas, de lunes a domingo y requiere tan solo cuatro renglones que llena completamente. Y no necesita cinco renglones para dejar incompleto uno o dos. Ni recurrir, como en algunos meses, a compartir el 31 de un mes con el 1 del siguiente porque si no tendría que ocupar un renglón más.

Este mes empieza en lunes y terminará en domingo. O sea ¡perfecto!

Lo que pasa es que la realidad suele ser irregular y cuando se ponen a regularizarla se tienen que hacer apaños.

Pasa como con el sistema periódico de los elementos. Que están ordenados consecutivamente según el número atómico, cuadrándose perfectamente en filas y columnas, pero que están llenas de apaños. Así y todo ¡chapeau Mendeleiv!

Claro, que se dice así a la ligera que el mes tiene cuatro semanas ¡pero tiene más! Y al principio y al final no suelen ser semanas completas. O que tiene 30 días, pero los hay con 31 y a febrero hay que dejarlo en 28 y así y todo no cuadra y cada cuatro años hay que poner 29...

Pero alguna vez, como ahora, queda un mes de cuatro semanas exactas.

en cuatro renglones del almanaque exactos y completos

 y empieza en lunes y termina en domingo

¡como Dios manda!

Y es que en una época tan irregular y tremenda como es esta que nos está tocando vivir

se llega uno a consolar con cosas tan tontas como esta.

Porque es que a este paso

vamos a terminar

si no lo estamos ya

¡de la olla!