DAVIDES Y GOLIATES.
No hay más cera que la que arde.
Me refiero que bien mirado no hay
más que un reino en la Naturaleza
El Reino Mineral.
Reino que parecen regirse por las
leyes de la física y de la química.
O leyes de la voluntad automática,
podríamos decir.
Pero también hay otras leyes que
no son tan automáticas. Que son más acomodaticias, que son más ventajistas,
digamos.
Son las leyes de la vida.
Las elástica leyes de los seres
vivos.
Entre los que nos encontramos
nosotros que nos medimos con el metro.
Seres unicelulares o pluricelulares
procariotas compuestos por células con núcleos.
Que tienen sexualidad y muerte.
Otros seres vivos son los eucariotas.
Bacterias, arqueas y hongos pequeños.
Seres unicelulares que se miden con
las micras, que son millonésimas de metros, o milésimas de milímetros.
No los podemos ver a simple vista
sino con microscopios ópticos.
Son asexuados y no se mueren sino
que se dividen. Aunque a veces, por accidente puedan perecer, a diferencia de
los que han de morirse necesariamente.
Y otros seres cuya existencia
puede ser típicamente mineral que parece estar regida exclusivamente por las
leyes de la física y de la química, pero que también puede ser típicamente
vital si es que logran invadir un ser vivo, apropiándose de sus mecanismos
vitales para formar colonias que pueden propagarse por todo el planeta ¡Y joderle
la vida a todo el mundo! utilizando los recursos propios de sus víctimas.
Estas prendas son los virus y se
miden por nanómetros, que son milmillonésimas de metros, o millonésimas de
milímetros. Unidades que también se utilizan para "medir" los
componentes de las células, los ácidos nucleícos, y también los átomos y sus
elementos.
Esos seres infinitamente pequeños
no se pueden ver de ninguna manera, ni con microscopios ni con nada ¡punto
pelota!
Pero claro se puede tener
conocimiento de su presencia a la vista de sus hazañas, de sus víctimas. Y de su estructura mediante los llamados microscopios
electrónicos que en vez de fotones "ópticos" emplea electrones que
tienen una longitud de onda mucho menor, pero eso no es ver con unas potentes
gafas, es otra cosa, parece más "tocar" a manguerazos de
electrones...
Creo que queda justificado el
título porque estos enemigos son unos "davides" infinitamente pequeños capaces de
tumbar a grandísimos "goliates", para su escala, que no pueden ver ni por donde
les vienen las pedradas!
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