Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

martes, 22 de mayo de 2018

¡Atacado por la centrifugadora!



CENTRÍFUGOS.

¡Voy de cráneo por la vida!

Soy, como creo que no se puede ser de otro modo, partidario de la política como representación.

Es decir que en la colectividad de una comunidad, estado, región o ciudad, estoy en contra de la intervención directa de los individuos, porque se imponen los más osados en beneficio propio.

Y estoy a favor de la representación. Es decir que unos se ofrecen a representar los intereses de los ciudadanos. Y esos representantes se comprometen a defender los intereses de sus representados en el gobierno o en la oposición.

El problema, insoluble, es que este sistema representativo es "futurible" porque se basa en promesas de cara al futuro.

¿Y cómo evitar esa futurabilidad?

Es imposible, por eso digo que es un problema insoluble.

Y aquí viene el problema. Mi problema:

Que soy centrista. Que me gusta el centro. Un centro-izquierda. Porque no existe el centro-centro. Puede haber centro-izquierda y centro-derecha, pero no centro-centro.

El centro izquierda no es la izquierda, como el NO no es el N, porque si uno busca un lugar que está al NO y camina hacia el N ¡no lo va a encontrar! Tendrá que ir al NO.

Como soy más centrista que izquierdista me conformaría con que me representara centro-derecha...pero el problema está en que en el centro no hay representantes ¡Porque nuestro sistema político es centrífugo!

En su momento el PSOE de Felipe González se declaró centrípeto. Renunciando a sus esencias marxistas. Pero el PSOE de Pedro Sánchez se ha declarado centrífugo siguiendo las huellas de PODEMOS de Pablo Manuel Iglesias ¿Y a dónde conduce eso? ¡A Galapagar!

Me hubiera conformado con un centro-derecha (porque centro-derecha no es derecha) ¡Pero CIUDADANOS también es centrífugo! Ribera se ha lanzado al asalto del PP. Ha empuñado el mástil de la bandera nacional ¡Y allá voy!

Y ¿ahora qué hago yo?

Antes había un partido donde podría refugiarme, se llamaba LAS PANTERAS GRISES ¡pero ya no existe!

Y aquí me tenéis ¡Naufrago en el centro!



martes, 8 de mayo de 2018

Hombres, no machos.


ASIMÉTRICA SEXUALIDAD.

Aparentemente un hombre, cualquier hombre, está dispuesto a copular con cualquier mujer, siempre que "esté buena". Y que "estén buenas" hay una infinidad.

Mientras que las mujeres, cualquier mujer,  anda evitando ¡como sea! ser víctima de esa obsesión copulativa de los hombres. Y hombres con esa obsesión hay una infinidad.

Es evidente que hay una asimetría entre las conductas de hombres y mujeres.

A muchos hombres eso les parece lo más natural del mundo. Y a muchas mujeres eso les parece lo más aberrante del mundo. Y a mí, que soy hombre, también me parece totalmente aberrante, Y como yo, supongo, habrá muchos hombres a los que también les parezca aberrante. Porque:

Que una mujer resulte sexualmente estimulante a hombres es un hecho, que a mí me parece bien. Y en esto no creo que exista asimetría. Porque, supongo, que habrá hombres sexualmente estimulantes para muchas mujeres.

Esa tendencia masculina a copular con cualquier mujer de buen ver seguramente es muy "natural". El macho dispuesto a satisfacer su apetito supongo que sea una tendencia más o menos irreprimible.

Como será natural la tendencia de las mujeres a evitar quedar embarazada por cualquier hombre y por ello tiende a resistirse. Por eso y porque no les guta que la avasallen.

Pero claro, la humanidad no se reduce al imperio de los instintos irreprimibles ¡Es otra cosa!

Se caracteriza, entre otras cosas, por no atropellar la voluntad de otros humanos.

Y los seres humanos son hombres y mujeres.

Con un montón de intereses comunes. Y algunos intereses propios de los hombres y otros propios de las mujeres.

Y el objetivo de preservar los intereses debe ser general, tanto de los intereses universales como de los particulares.

Y ¿cómo se logra eso?

Básicamente con educación.

Y además con leyes ad hoc.

Bien entendido que con solo leyes no se puede lograr ese objetivo.

O dicho de otro modo: ¡Hay demasiados gilipollas sueltos como para que eso se arregle tan solo legalmente!




jueves, 26 de abril de 2018

Metasentidos.



METALITERATURA.

Ya dije que no me interesa la pintura, sino la metapintura.

No tanto los significados como los significantes.

La realidad que me interesa no es la que describen los mensajes, sino la realidad misma de los mensajes. El mensaje como realidad. la función poética o estética ¡vaya!

Con  la literatura me pasa igual. No me interesa la literatura sino la metaliteratura.

Estoy leyendo, y me está encantando, "1Q84" de Haruki Murakami.

Bueno, lo que estoy leyendo es "1Q84" de Gabriel Álvarez Martínez. Porque para leer a Murakami tendría que saber japonés, y no es el caso, y me tengo que conformar con leer a Gabriel Álvarez Martínez, que es el traductor. Aunque a lo mejor la versión española me gustaría más que la japonesa ¡es que la maldición de la Torre de Babel es insuperable!

Total que me importa poco lo que pase con Tengo, con Aoname, con Fukaeri, con la Crisálida de Cristal (diría más bien el Capullo de Cristal), con Ushikawa, etc. etc. lo que me importa es lo que teje Murakami y como lo traduce Álvarez Marínez. Claro que uno se entera solo del resultado, pero puede suponer un teje maneje, esto lo quito, esto lo pongo, esto no lo quito, esto no lo pongo, esto lo pulo, esto está mejor sin pulir, etc. etc. Porque lo que dicen que pasa es mentira, pero el teje maneje es verdad.

Son dos tomazos, sobre todo el primero que ya lo acabé y del segundo un tercio, y me da pena terminarlo, porque me encanta leer sin decir nada. Y en absoluto silencio las ideas viajan del libro a mi mente, a mi conocimiento, como cuando escribo esto. Es como si me dictaran en silencio lo que transcribo mirando el teclado, torpemente, con dos dedos, o poco más, pero rápidamente. Todo eso es lo que me maravilla. Mientras que la tía se cepillara a los tíos porque son unos pendejos pues es algo que me trae al fresco totalmente.

¡Placeres inefables de esta vida! Ignotos para los que no han nacido y vedados para los que viajaron al otro mundo.






jueves, 19 de abril de 2018

¡Vivan las tías!


LAS MUJERES Y EL POP ART.

¿Cuál es la gracia del POP ART y del DADAÍSMO en general?

Pues me parece que colocar en un podio artístico algo que no se tiene por artístico pero que lo es.

Por ejemplo: los anuncios de Coca Cola no se consideraban obras de arte, sino meramente anuncios, y cuando Andy Warhol afirmó que eran obras de arte la gente cayó en la cuenta se reconocieron como tales.

¿Por qué?

Porque tienen un poderío artístico, que si no lo llegan a tener ni Andy Warhol ni San Pedro bendito hubieran podido "sacralizar" esas imágenes.

Poderío que también tienen las latas de sopas Campbell's y las cajas de Brillo del mismo autor.

Y el mobiliario sanitario de los cuartos de baño, o los teléfonos de fichas, o las hamburguesas, las tartas y las porciones de pastel y otras cosas cotidianas en las que Oldemburg , o Wessselmann, o Jim Dine, o Jasper Johns, se han basado para producir sus obras. O las viñetas que han inspirado a Roy Lichtenstein ¡Si los dibujos de los tebeos son frecuentemente verdaderamente maravillosos! ¿Por qué se reconoce el valor estético de los dibujos de los pintores y los de los dibujantes de "comic" no?

El talento está donde está, no donde se dice que está.

Por eso a mí no me sorprende nada el talento desplegado por muchas mujeres ¡Pues claro!

Y lo que pasa con ellas es parecido a lo que pasa con el POP ART. Si no se les ha reconocido el talento es porque no se les ha querido reconocer ¡no porque no lo tengan!

¿Que un tío por ser tío va a ser más listo que cualquier tía? ¡Pues no!

Tampoco hay que irse al otro extremo, que alguien por ser tío va a ser gilipollas.

¡La verdad es que no sé para qué digo nada! ¿Para qué voy a decir que a mí la gente con talento "me pone"?

Como me ponen los estúpidos...¡de los nervios!




sábado, 14 de abril de 2018

Politiquismos.



EL SIRVIENTE DE LOSEY.

Soy de los que creen que la democracia es representativa. Porque la "directa", o sea la asamblearia, es un timo.

Pero la democracia representativa tiene los tobillos de cristal, porque depende de la lealtad de los representantes. Y esa lealtad se puede quebrar por varias circunstancias. Una de ellas cuando los representantes llegan a la convicción de que la representación es un bien en sí mismo. Que los partidos políticos son la realidad y la ciudadanía simplemente tiene la llave de la despensa, y hay que trajinarla para llevarse, como sea, el gato al agua. De modo que los miembros de la clase política maniobran dentro de sus partidos para alcanzar el poder dentro de sus grupos en un forcejeo cainista. En la confianza de que al final podrán manipular la voluntad del pueblo soberano para conseguir, o continuar consiguiendo, el maná del Estado.

Y vemos a diario como se dividen partidos en grupos antagónicos que desconfían unos de otros, acaparando el poder para sus partidarios y escamoteándoselo a los otros, como es el caso del PSOE dividido entre los seguidores de Pedro Sánchez y los de Susana Díaz, o del PP entre partidarios y detractores de Cristina Cifuentes, o de PODEMOS entre los partidarios de Iglesias y los de de Errejón.

Y hay que reconocer que en CIUDADANOS tal fenómeno no se ha producido. Y, le guste o no le guste a uno ese partido, es algo que obrará sin duda en su favor.

Cuando se pelean dentro de los partidos parece que olvidan de que la voluntad que hay que ganar no es la de la militancia, sino la del electorado y que el prestigio del partido se erosiona gravemente ante los ojos del electorado por esas luchas intestinas.

Y la gente va llegando a la conclusión de que los servidores públicos no son tales, sino que se sirven del público, para realizarse personalmente y para enriquecerse a costa de los administrados.

Y esos ventajismos se disfrazan de ideologías. Y se tergiversa la realidad y se enturbia todo en la esperanza de que a rio revuelto tengan ventaja los pescadores.

O sea que se corre el riesgo de que los "servidores públicos" sean como El Sirviente de Losey que esquilma a quien lo emplea.




jueves, 12 de abril de 2018

Rivalidades.


COSAS QUE NO ALCANZO A COMPRENDER.

Pues eso, que hay cosas que no alcanzo a comprender. Como que uno sea partidario incondicional de un equipo de futbol. Que quiera a toda costa que gane su equipo. Así, apriorísticamente, desinteresadamente.

Comentaba esto con un amigo partidario de un equipo. Y me decía irónicamente: Quieres que gane el mejor.

O el peor, o el que se las ingenie para ganar ¡no sé!

En torno a esto hay dos o tres de cosas anejas que me parecen muy interesantes.

Una es que tampoco entiendo que se ponga todo el énfasis en ganar.

Porque se gana y se pierde al final, cuando se deja de jugar. Y para mí lo importante es jugar, no es ganar. Y cuando se gana o se pierde se deja de jugar. Por lo que se deja de hacer lo que verdaderamente importa, jugar.

Ganar o perder no tiene que ver tanto con jugar como con competir ¡que es otra cosa!

A mí me gusta competir. No continuamente, dos o tres veces en la vida, y no por deporte, sino con otro fin.

He competido haciendo oposiciones. Varias veces, hasta que lo conseguí, a cátedra de instituto. y un par de ellas a titularidad de universidad.

Realmente se compite uno contra todos y todos contra uno. Y si es posible caballerosamente. Excluyendo o sorteando las trampas. Y cuando lo hecho ha sido con gusto.

Llega el final de la oposición ¡y menos mal! pero no se termina el juego. Sino que entonces es cuando se empieza verdaderamente. Sin competir, pero "jugándosela " cada día que se da clase. Porque vérselas con 60 alumnos ¡tiene su miga! Hay gente que no lo puede soportar. A mí siempre me ha gustado.

Otra cosa llamativa que conlleva el juego donde se gana o se pierde es que se pone en evidencia lo falsa que es la OBJETIVIDAD y lo auténtica que es la SUBJETIVIDAD.

Ante un mismo hecho, el resultado final de un partido, de reinar la objetividad, todos los espectadores deberían tener la misma convicción, que dadas las circunstancias concurridas todos contentos o todos disgustados o ni una cosa ni la ora ¡Pues no! los partidarios del equipo ganador ¡exultantes! y los del perdedor cabreadísimos. O sea, que reina la subjetividad.

Otra cosa igualmente llamativa es que ganar es poco elegante y excitarse por haber ganado menos todavía. Y tan feo es no saber ganar como no saber perder. Ya he dicho alguna vez que me parece horrible el disgusto de los que pierden una final ¡si han ganado la medalla de plata! Una vez Cañizares tiró al suelo la medalla de subcampeón que había logrado. En cambio me encanta cuando veo tan contentos a los que en una olimpiada han conseguido un tercer, cuarto o quinto puesto si por ello batido su propio récord.

Cuando yo era un niño era partidario incondicional del Recreativo de Huelva, y del Litri, adversario local de Posada. Lo veo normal para un niño.

Pero para un adulto...Vamos, ya digo ¡es algo que no alcanzo a comprender!





sábado, 7 de abril de 2018

Prótesis móvil.


EL SUPERESPEJO.

El teléfono móvil, o simplemente el móvil, o el celular, que dicen otros hablantes de español, es, entre otras cosas, una especie de hiperespejo. La hiperimágen de uno mismo o del mundo desde uno mismo.

El espejo le enseña a uno su propia cara ¡imagen vedada para uno mismo! Porque uno puede ver a los demás estupendamente. De frente, de perfil, de medio perfil, por detrás, desde arriba, dese abajo ¡qué sé yo! Pero uno mismo se ve muy mal. Desde el pecho o desde los hombros ¡y mal! Y de la espalda ¡nada! Me quedé sorprendido una vez que vi una raya en un acuario al caer en la cuenta de que no pueden verse la boca, porque los ojos los tienen por encima del plano de su cuerpo y la boca por debajo ¡Pues nosotros tampoco podemos vernos la boca! Vemos la imagen de la boca en un espejo. Lo cual es una visión indirecta de nuestra boca ¡no es una visión directa! Y el cogote ¡ni con un espejo! sino con un complicado juego de espejos que a lo mejor no ha visto uno nunca.

Con un móvil se hace uno un selfie, mejor aún que un espejo. Y si además se vale uno de un espejo ¡puede verse uno toda la espalda y regiones inferiores a la misma.

También puede uno grabar su propia voz y "oirse". Porque generalmente uno no se oye a sí mismo como lo oyen los demás. Porque si uno no tiene costumbre de oírse a sí mismo, si es que se oye circunstancialmente se sorprende, porque tiene un sonido muy distinto de lo que esperaba. Como es distinta la pinta que uno tiene de la que se imagina a partir de la imagen que ha visto en el espejo.

Pero claro, un "móvil" es mucho más que un teléfono (sonidos a distancia) totalmente portátil. Es también un telégrafo (imágenes a distancia) y una cámara fotográfica, y de vídeo ¡Qué voy a decir que todo el mundo no sepa!

No me extraña que no ande todo el mundo con su "móvil" como Mateo con su guitarra! Porque además es biblioteca, y enciclopedia, radio y televisión. Y además, terminal de redes sociales. Que no es una terminal "pasiva" como la radio o la tele, sino "activa", porque es receptor y emisor.

Claro que un "movil" es mucho más que ese rectángulo que se mete en el bolsillo. Eso no es más, ni menos, que receptor-transmisor de radio conectado a una voluminosa maquinaria a través de la "nube" en la que se puede "colgar" toda clase de información. A la que podemos acceder NOSOTROS pero a la que también pueden acceder OTROS.

El "móvil" a través de su GPS nos ayuda a ir a sitios ¡y nos tiene permanentemente localizados! No es raro que nos diga, como "me dijo" una vez el mío: Estás en el tanatorio de la Paz ¿quieres informar de ello a tus amigo? ¡Hombre!

O sea que es un GRAN HERMANO que ¡tela marinera!

Verdaderamente se va convirtiendo en una prótesis. Que de momento no está implantada. Es como una dentadura postiza que se mete por la noche en un vaso con agua. Pero que indirectamente incide en las más profundas entretelas de nuestro ser a través de mensajes, orales gráficos e icónicos. Que llegan como sonidos del lenguajes, o ambientales o textos escritos o imágenes directas o indirectas. Pero que cada uno de nosotros transformamos en íntimos impulsos ciegos y sordos. Porque en nuestra intimidad nada se oye ni nada se ve ¡pero hay unos pensamientos sordos y ciegos que campan por sus respetos! Por ejemplo puedo recordar el primer día que fui al colegio y pienso en aquella escena, sin ver nada, sin oír nada ¡pero es como si la estuviera viendo y oyendo lo que entonces vi y oí!

No es difícil imaginar que tuviéramos implantado un "móvil", alimentado con la energía que genera nuestra alimentación, que produjera pensamientos que llegaran a la mente de nuestros corresponsales. Y que corresponsales nuestros hicieran llegar a nuestra mente pensamientos generados por ellos sin que mediaran textos orales o escritos ni tampoco imágenes.

Y todo ello mediante un tremenda maquinaria operando a través de la "nube" manipulada por operarios a las órdenes directas de un Gran Hermano.

O sin que de hecho hubiera tal, resultara que para el caso es como si lo hubiera.