Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

jueves, 9 de abril de 2020

Hay orejeras que matan.



Este post se lo dedico a mi amigo Toni.

CLASISMO MIOPE.

Hay modos de compartimentar la realidad que parecen de Perogrullo pero que son torpes.

Un ejemplo se expresa en el siguiente silogismo:

1ª premisa: 
Los médicos son los encargados de velar por la salud de los humanos.

2ª premisa:
 Los veterinarios son los encargados de velar por la salud de los animales.

Conclusión:
Los médicos son los encargados de velar por la salud de los humanos que están afectados por la pandemia del coronavirus.

¡Falso! eso es un sofisma.

Porque el coronavirus es un caso de zoonosis, o sea de enfermedades de transmisión animal que son el 60 % según unos y el 75% según otros de las enfermedades padecidas por los humanos.

Y se da la circunstancia disparatada de que en nuestro país, que está dramáticamente azotado por esta plaga, los veterinarios no tienen arte ni parte  en el combate contra esta epidemia como se expresa en los documentos cuyos enlaces son los siguientes:

https://elpais.com/ciencia/2020-04-07/dos-perros-un-gato-y-una-tigresa-los-inquietantes-saltos-del-nuevo-coronavirus-a-los-animales.html

https://www.quo.es/salud/q2004567676/zoonosis-veterinarios-contra-el-coronavirus/?fbclid=IwAR1BqNOR_aFlzvP2AGQIvE8t6BfHj6iizl11so44mKAxA8kGk8vtfd_75ck


No seré yo quien diga de que modo tendrán que participar los veterinarios en esta lucha, pero parece bastante evidente que tal participación sería muy oportuna.

Ya sé que nos tenemos muy creído que los humanos somos la guinda se la creación...

Pero guinda y todo los hombres no son más que una clase de animales. 

Y los médicos son los sanadores de esa clase de animales y los veterinarios los sanadores de todas las demás. Y para las enfermedades compartidas por animales de todas las clases lo suyo es recurrir a todas la clases de sanadores ¿no?

Sobre todo si se tiene en cuenta que nos estamos jugando el tipo.


miércoles, 8 de abril de 2020

El gato escaldado...


VOLVER A TIEMPOS NORMALES.


Hasta el retorno de la democracia a nuestro país oí a mi padre expresar muy frecuentemente su anhelante deseo de "volver a tiempos normales".

En el fondo de un aparador teníamos "media botella" (una botella de la mitad de tres cuartos de litro) de "Fino La Ina". Un amontillado de Jerez que había sobrado de las navidades del 36 y que mi padre guardó para brindar con ese vino cuando llegaran los "tiempos normales". En mudanzas y otros ajetreos doméstico aparecía la botella y mi madre estaba temerosa de que se rompiera y mi padre se llevara un disgusto. Esto ya lo he contado en un post hace mucho tiempo.

Estos día se habla bastante de "volver a tiempos normales".

Pero se habla de ello temerosamente. 

Porque en "los tiempos normales" teníamos mucho paro, muchos salarios insuficientes, mucha incertidumbre, muchos incendios que asolaron regiones enteras, y parte importante de continentes, como  es el caso de Australia, muchas bolsas de plástico petando los océanos,  muchas guerras como las de Irak que producían  muchos muertos y muchos refugiados a los que no se les acogían. mucha miseria en África y mucho oropel en Europa y por ello inmigración ilegal, que si lograba su objetivo malvivía, en paro o trabajando, muchos atentados horribles, etc. etc.

Y fabricación compulsiva de bienes, enseres domésticos, automóviles y herramientas que al poco tiempo hay que convertir en chatarra para dejar sitio a los nuevos productos en el llamado primer mundo, mientras que en "otros mundos" se tienen que apañar con herramientas preindustriales.

Contaminación masiva y opresión de la naturaleza, que con este paréntesis de la pandemia parece recuperarse...

Ahora estamos ansiosos por salir de esta terrible pandemia.

Pero salir para entrar ¿dónde?

¿En esa rutina tan penosa de la que esta catástrofe nos ha sacado provisionalmente?

No nos engañemos. Después de esta catástrofe sanitaria nos aguarda otra catástrofe económica.

¿Y después?

¿Volver a esos "tiempos normales" tan agrios?

En este mal trago por el que estamos pasando también se producen cosas buenas.

¡Muy buenas! 

Como los aplausos a las ocho de mucha gente agradecida a tantos abnegados.

Gente de a pie que jugándose el tipo y contra viento y marea nos están salvando la vida, nada menos, y poniendo la suya en juego. En buena parte para los efectos de la imprevisión y de la dudosa gestión de las autoridades.

Y digo dudosa porque llevamos más de 13.000 muertos y salta la duda de si con otro  modo de gestionar no nos iría mejor. 

O peor...

Ya digo, hay dudas...

El gran trabajo no lo está haciendo las élites de nuestra sociedad.

No digo que no hagan nada.

Pero los que están trabajando hasta la extenuación y se están llevando todos los golpes es la gente normal y corriente.

Que lo está haciendo maravillosamente bien. Son los que se lo curran en los hospitales 

¡No cabe la menor duda!

Pero ¿qué ha pasado? ¿Qué está pasando?

¡Pues que esta crisis nos han cogido en bragas!

Por lo que este virus nos está arrasando impunemente.

Nuestro remedio casi exclusivo viene siendo escondernos como conejos.

Sin posibilidad  de identificar a los infestados, sin medicinas adecuadas, sin respiradores, sin mascarillas, sin vacunas...

Y lo de las residencias de ancianos ha sido pavoroso. Porque no han identificado los afectados y se han producido contagios y muertes masivas.

Cuando salgamos de esta, de la primera, entraremos en la segunda...

Y a ver si en ella nos orientamos de otro modo para cuando salgamos que nos encontremos con un panorama menos acuciante.

No haciendo de la sanidad y de los asilos de ancianos negocios tan lucrativos y tan cogidos con alfileres.

Y a ver si dejamos un poco de lado esa afición tan universal a peer en botija.

¡Que toda la pólvora se nos va en salvas!

Multitudes empeñadas hasta los ojos para ir a un cruceros. O gente que ha pillado más pasta de la debida y la drena como puede  ¡Es ridículo!

Como es ridículo estar trabajando de mala manera con sueldos miserables pero luego tener la Ligas de las Estrellas.

Los millonatis invierten donde más pillan...

Pero pillan más gracias a la tontuna del respetable.

Hay que hacer cochecitos corrientitos, carreteras viables y trenes modernos para ir a cualquier sitio y una red informática como dios manda para que la gente no se vea obligada a vaciar el país y a petar las urbes. Y exportar a los que necesitan productos y no atiborrar con ellos a los que ya están servidos.

La concentración de trabajadores y de consumidores está muy bien para los capitalistas. Pero a la gente en general les vendría mejor una mayor dispersión.

Antes todos los pueblos estaban poblados, pero vivían miserablemente.

¿Cuál sería la mejor solución?

¿La que se ha tomado?

¿Abandonar los pueblos y amontonarse en las grandes urbes?

¿No sería mejor volver a los pueblos y vivir en ellos confortablemente?

Con buenas comunicaciones de personas, mercancías y datos seguramente se podría.

También de ese modo habría mucho tajo para los capitalistas y la gente viviría mejor.

En la situación de crisis sanitaria ¿Quién puede vivir decentemente?

Ni siquiera los ricos ¡Caen como chinches! ¡Esta mortandad es muy democrática!

No se trata de darle a esta sociedad la vuelta como un calcetín. Pero sí se podría marcar un rumbo distinto.

Por lo menos para que nos podamos defender mejor si es que viene otra...

¡Porque es muy probable que venga otra!

Y la concentración de personas es la que nos mata.

¡Eso va a resultar muy caro!

Pues también son muy caros los cruceros y las ligas de las estrellas y no nos sacan de apuros.

Y si viene una de estas que no tenga uno que quedarse empotrado en su pisito, sino un poco más suelto,  en su parcelita, regando las lechugas, viviendo en una casita remota de la España rellenada.



martes, 7 de abril de 2020

Tras el diluvio seco.



AL GANADO SE LE MUEVE CON LA COMIDA.

Es lo que dice mi amigo Fernando, que es un moderno y culto agricultor.

Desde las lombrices cultivadas a los toros, pasando por gallinas, corderos, cerdos, etc. se les mueve moviendo la comida.

Y a la gente igual.

Las ciudades de Valladolid y Palencia acumularon la mayor parte de los antiguos agricultores de Castilla que tras abandonar casa y aperos se fueron a trabajar a la fábrica de automóviles Renaul abandonando sus pueblos y sus aldeas. Y eso no es más que un ejemplo.

Estamos con el tema de la España vaciada ¡Pues eso es  lo que ha pasado!

Que los capitalistas han simplificado sus negocios y a la mano de obra, como si fuera de hormigas o abejas la han metido, de hecho, en esos hormigueros y en esas colmenas que son las modernas urbes.

Y los pueblos se han vaciado ¡cómo no!

Y se ha pasado, en buena medida, de que la gente esté malviviendo en pueblos y aldeas miserables a urbes igualmente miserables.

¡La gente no es tonta! Y huye de la miseria para acudir a donde hay oportunidades...

Pero lo que ha terminado por ocurrir es que la gente vive hacinada en grandes poblaciones, mientras que las pequeñas han quedado muertas de asco o abandonadas.

En situaciones normales eso se nota poco, pero en situaciones excepcionales y críticas como estamos viviendo desgraciadamente en estos días ¡se nota una barbaridad!

Todo el mundo encerrado en su vivienda, que a veces es pequeña y sombría, sin poder salir a estirar las piernas y sin que les dé el sol.

A esta gente le gustaría irse a pasar la cuarentena a su segunda vivienda o a su pueblo, como suele hacer cada fin de semana cuando viene el buen tiempo ¡pero no le dejan! por razones obvias. Mientras que el confinamiento es menos penoso para la gente que aún vive en los pueblos.

Luego va siendo hora de que vayamos cambiando el paradigma y la actitud de huir de los pueblos para volver a ellos. Porque esto que está ocurriendo, aunque de modo más atenuado supongo, va a ocurrir cada lustro más o menos.

Pero para volver a los pueblos habrá que "poner en ellos los comederos ". Dejar de lado el centralismo laboral y poner en marcha la dispersión laboral.

Ahora es más fácil, o por lo menos "más posible".

Han mejorado las comunicaciones y los transportes por carretera y por tren, y hay que mejorarlos aún más, y desde luego las telecomunicaciones. Lo que permite centralizar el trabajo sin centralizar las residencias de los trabajadores. Y también tienden a descentralizarse el ocio y las distracciones con la televisión y la dispersión cultural.

Cuando aparezca por fin la paloma con la rama de olivo en el pico tras este diluvio seco será el momento de empezar una nueva vida más gratificante y menos peligrosa.





sábado, 4 de abril de 2020

Si non e vero...



PENSAR LITERARIAMENTE.

¿Qué quiero decir con esto?

Que no orientemos nuestro pensamiento en pos de lo verdadero, sino de lo veraz.

Lo verdadero es lo que es conforme con la realidad.

La realidad puede ser evidente, accesible o hermética.

La primera no es necesario desvelarla, la segunda es fácil  y la tercera muy difícil.

Cuando la realidad se presenta difícil de reconocer es posible meter gato por liebre, veracidad por verdad.

Por lo tanto mucho de lo etiquetado como histórico realmente es fantástico.

Y a veces lo fantástico, lo que no es verdadero, sino veraz, puede desvelar mejor la realidad de lo que se espera.

Pero por lo general lo veraz suele ser más falso que el alma de Judas.

Y desde luego la gente suele confundir verdad con veracidad.

La veracidad alimenta la literatura. Mientras que la verdad alimenta, o debería alimentar, la historia.

La ficción literaria puede ser muy semejante a la histórica, pero no es verdadera.

Por lo tanto lo que contaré hoy no es verdad, no se ajusta a la realidad. Pero puede que sea veraz, porque parezca verdadero sin serlo.

Revelador de la realidad o no ¡Ya lo veremos! O nunca lo veremos.

Hace unos días  os enseñé un post en el que decía que lo que estamos sufriendo ahora es una tercera guerra mundial entre humanos y virus.


¿Es verdad?

¡Pues hombre! Estamos sufriendo una pandemia de alcance mundial provocada por un virus cuyos replicantes están produciéndonos muchas bajas y destrozando la economía mundial.

¿Se puede llamar a eso una guerra mundial?

Pues yo creo que sí se puede, aunque claro, en sentido figurado.

La descripción de este espanto que estamos sufriendo es indudablemente histórica. Titularla de ese modo figurado va en gustos...

Pero lo que propongo hoy es algo distinto. Es veraz, pero no es verdadero. No es un retrato de la realidad, sino algo que puede parecérsele, aunque no lo sea.

VAMOS CON LA FICCIÓN VERAZ.

¿Quién me dice a mí que esto que está pasando no es una guerra mundial en un sentido literal?

¿Quién me dice a mí que no hay una potencia, grande, pequeña o minúscula, que le haya declarado  en secreto una guerra tremenda a la humanidad, a todos los países del mundo, utilizando un arma biológica muy infecciosa y bastante letal?

No es tan difícil separar un virus de un espécimen salvaje y propagarlo.

¡De la propagación se encargan las propias víctimas! Esto no es especulativo ¡Esto es lo que estamos sufriendo en este tiempo!

Pero claro, el estado mayor de ese enemigo secreto tiene que tomarse algunos trabajos indispensables, hacer una vacuna y test identificadores de la enfermedad para aislar a los contagiados de los sanos y así reducir la propagación.

Lo cual no debe ser tan difícil si se tiene el virus primigenio. Cuánto se podría tardar ¿un año? ¿dos años? Una guerra así tendrían que haberla planificado ¿No?

Mientras dure la lucha no facilitarán los test suficientes ni las vacunas. Y cuando estemos totalmente derrotados podrían empezar a difundir masivamente test  y vacunas. Producidos, primero para uso propio, y luego para comenzar el periodo de colonización de las naciones conquistadas.

Se non è vero è ben trovato

¿No os parece?



viernes, 3 de abril de 2020

¡A ver cómo!



SOBERANÍA.

Hace ya tiempo que venía revoloteando una idea en mi mente sin encontrar un concepto donde posarse...

Y esta mañana en una tertulia en la radio una voz femenina me lo reveló:

SOBERANÍA PRODUCTIVA

Dijo más cosas interesantes pero con esta sordera mía que difumina todo sonido ¡no pillé más!

Pero era suficiente.

Un concepto omnipresente es la SOBERANÍA NACIONAL.

Y una identidad que se ignora es:

SOBERANÍA NACIONAL = SOBERANÍA PRODUCTIVA.

Porque se piensa que la soberanía nacional está salvaguardada por las fuerzas armadas.

¡Pues no!

Porque si los barcos de guerra, los aviones y carros de combate, los cañones y otras las armas y moniciones, los producen en el extranjero...¡Pues apaga y vámonos!

¡Es lo que nos está pasando ahora!

Un ejemplo: Que los test para identificar infestados con el coronavirus ¡no se producen en nuestro país! y hay que comprarlos en China. Pasan unos días (y se van acumulando muertos) y resulta que la compra ha sido un timo. Los devuelven (y se van acumulando muertos). Reenvían test auténticos (y se van acumulando muertos) 

Otro ejemplo: Se necesitan mascarillas y no hay ¡Hay que comprar mascarillas en China! ¡¡¡Una cosa tan tonta como son las mascarillas!!! Para las que no se necesita tecnología tan fina como para los test.

Pero esto viene de largo. Por ejemplo, hace muchos años un conocido mío tenía en Valencia una fábrica de ropa infantil. Le pregunto a un familiar suyo que cómo le iba con su industria y me dijo que ya no producían, sino que comercializaban la que compraban en China.

¡Y así todo!

¡Todo se produce en China! o en otros países del extranjero. Se paga menos que si se produjera aquí. Y con ello alguien de aquí se forra. Pero así y todo acumulan pasta. Y como  el ansia de pasta aquí es insaciable pedimos dinero prestado a China y nos endeudamos con ellos ¡Y nuestra dependencia de ellos es total Y nuestra independencia se va mermando entrando en crisis nuestra soberanía nacional.

Es un sin sentido.

Centrarlo todo en las grandes grandezas dejando la llave de la despensa en manos ajenas se termina como hemos terminado...

Y ¿cómo se cambia de rumbo?

¡Pues es complicado!




jueves, 2 de abril de 2020

...sin piedra ni palo...



CASTIGO DIVINO.

Recuerdo vagamente de cuando era niño que en la Historia Sagrada se decía que la plagas de Egipto las había mandado Dios como castigo divino a los hombres por su mal comportamiento.

¿No nos estará pasando eso ahora?

Es un disparate tomar las explicaciones religiosas al pie de la letra. Mientras que tenerlas en cuenta  como metáforas puede ser muy oportuno.

Decía yo ayer mismo que los virus son inteligentes. A su modo, pero inteligentes. Como lo son los pájaros y los peces de las bandadas, las langostas de las plagas, las abejas de las colmenas o las hormigas de los hormigueros.

Eso está estudiado.

Esos individuos tienen una conducta colectiva que no responden a los planes trazados por un líder o por un equipo dirigente sino un "pensamiento" de origen individual. Por ejemplo, una bandada de estorninos se mantiene unida porque cada uno de ellos ve donde están los otros y no se aparta demasiado. Y no chocan con el suelo, con árboles o con lo que sea y huyen de los depredadores porque los más cercanos al obstáculo o al depredador se apartan, y de estos los otros y en consecuencia toda la bandada. Y así van bandeándose y sorteando los peligros o acudiendo a las fuentes de alimentación.

Digo yo que los virus harán algo así. De modo que si perciben que algún incauto se le pone a tiro lo infestan ¡y adelante con los faroles!

Ya hemos visto que no tienen patas, ni alas. Luego como siempre, la víctima es cooperante necesario del delito ¿Cómo van a otros continentes? ¡En avión! y el billete lo paga la propia víctima.

Volvamos al principio:

¿Qué ha hecho mal la humanidad para ser castigada?

Pues ocuparse de lo grandioso y olvidarse de lo prosaico.

¡Grandes proyectos! y no cuidar de que a nadie le falte lo sucinto.

Pensar que solo enferman los pobres, y que los ricos no enferman Y si lo hacen sus gravosos y exclusivos seguros sanitarios los van a curar.

Que hay dos clases de gente:

La rica y guapa que está por encima de lo bueno y de lo malo y a salvo de toda desgracia y la pobre y fea, desgraciada y condenada a trabajar para los ricos y a pudrirse en su gueto.

Pero ante catástrofes como esta las diferencias de clase desaparece y nos igualamos en la vulnerabilidad...

Pues ya podríamos igualarnos en la dicha también y no solo en la desgracia.

¿Sabéis qué pienso?

Que literalmente las sentencias religiosas serán una chorrada pero metafóricamente

¡Tienen más razón que un santo!



miércoles, 1 de abril de 2020

Peligrosos liliputienses.



LOS VIRUS SON INTELIGENTES.

¿Qué es un virus?

Un virus es un ser con voluntad, como decía yo hace unos días.


Tiene la forma que tiene, como nosotros tenemos la que tenemos.

Que si ES invisible porque ES pequeño, que ES a veces animado y otras inanimado...

Todo eso está mal formulado porque no ES así, lo VEMOS así, nos PARECE así.

Ergo cuando decimos eso no describimos un virus, estamos diciendo lo que nos parece un virus.

Ergo me corrijo:

Lo que llamamos virus es un ser en el que apreciamos voluntad.

Yo diría más, apreciamos inteligencia. O más bien la apreciaríamos si no fuéramos tan petulantes como somos, que reservamos esa cualidad tan solo para nosotros mismos.

Ayer veía una entrevista al científico Luis Enjuanes, que no tiene desperdicio, cuyo enlace es el siguiente:


Este científico parece convencido de que los virus son inteligentes, tramposos y truhanes, cualidades perversas, pero nada estúpidas.

De todas las definiciones de inteligencia la que más me convence es: facultad de pensar.

Y ¿cómo se nota que se piensa?

Cuando se resuelven problemas inesperados.

Por ejemplo:

Si un médico se encuentra con un enfermo, lo diagnostica certeramente y consigue curarlo, es  un médico inteligente.

Otro ejemplo:

Si un virus se encuentra con un individuo sano y acierta el modo de penetrarlo, sortear sus defensas inmunológicas, e infestarlo, es decir generar una colonia de virus que son sus hijos o sus yos replicados, ese virus es inteligente.

¿O no?

¡Es que estamos tan convencidos que los únicos inteligentes somos nosotros los humanos!

Seguramente otros muchos animales macroscópicos lo serán también.

Y si leemos a Stefano Mancuso sabremos de la inteligencia de las plantas...

Moraleja:

Que nos las estamos viendo con unos cabrones muy pequeñitos ¡pero muy listos!

Y de momento nos traen como puta por rastrojo...

O mejor dicho, metiditos en casa con la patita quebrada, en el mejor de los casos.

Y en el peor criando malvas, o abonándolas con nuestras propias cenizas...