PAÍSES BAJOS.
Países bajos, como Holanda, son los que se extienden por "dominios naturales del agua".
También es el caso del sur inmediato de Valencia y del río Turia.
Holanda se extiende por tierra ganada al mar.
Y la parte sur de Valencia se extiende por tierra ganada a un lago, La Albufera.
La diferencia principal entre ambos fenómenos es que el agua de Holanda es permanente, porque pertenece al mar y el agua de Valencia es circunstancial, porque es fluvial.
En definitiva también es marina, porque sube del mar al cielo formando nubes, que contiene muchas toneladas de agua que se descargan abruptamente por cambios térmicos atmosféricos.
¿Se pueden habitar los dominios del agua sin ser un pez?
Se puede.
Peo hay que tomar precauciones.
Y si no se toman ¡pasa lo que ha pasado!
Se le puede echar la culpa a la mala suerte, al diablo, al cambio climático o a quien se quiera.
Pero si no se toman precauciones se está bajo la Espada de Damocles.
En Holanda están los pintorescos molinos de viento que no son otra cosa que bombas que achican agua movidas eólicamente. Y tienen canales con los que regulan las masas hídricas y más cosas que ignoro pero que son imaginables.
En el sur de Valencia es más que evidente que no se ha construido teniendo en cuenta las circunstancias naturales de esas tierras. Porque se ha construido sobre terrenos inundables según técnicas y modos propios de terrenos que no se pueden inundar.
Desde luego hay que salir del paso como sea. Cueste lo que cueste. Pero no hay que reconstruir en el sentido de restaurar lo que estaba indebidamente construido.
Hay que planificarlo todo para que el vivir allí no sea como jugar permanentemente a la ruleta rusa.
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