Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

domingo, 3 de noviembre de 2024

Incompetencia + costumbre mata.

PALAFITOS

Doctores tiene la Iglesia, que decían que éramos culpables de nuestras desgracias por nuestro mal comportamiento.

Y doctores tiene la ciencia que nos dicen que somos culpables de nuestras desgracias por nuestro mal comportamiento.

O sea, que siempre somos culpables de nuestros males.

Pero en realidad eso da lo mismo, porque ¡hay que estar en lo que hay que estar!

Veamos:

Al poco de llegar a Ponce, la "perla del sur" de Puerto Rico, en agosto del 70 llovía a cántaros. Y cuando nos quejábamos nos decían "si en Ponce no llueve nunca".

Mayagüez, al oeste de Puerto Rico, es verde que es un primor: Y yo decía:

"Cómo es que está tan verde si yo he venido muchas veces y nunca he visto llover"

"Porque a la hora en que vienes ya no llueve. Habría llovido a las cinco"

Y un día que estaba allí a las cinco, efectivamente ¡jarreaba!

Porque es que la lluvia no se rige por estereotipos ¡llueve cuando tiene que llover! Y se sabe si uno se rige por observaciones cabales.

Hay sitios donde es probable que llueva y sitios donde no.

Por ejemplo en el desierto del Sáhara es probable que no llueva, y generalmente no llueve.

¡Pero a veces llueve!

Un amigo mío, que hizo la mili en el Aaiún, vio que aquellos cauces que generalmente estaban secos ¡se desbordaron! y comprobó "que llovían ranas", Y los chicos de León las cazaban y se comían sus ancas.

Y este año hubieron inundaciones en la Península de Arabia.

Y en sitios de natural lluviosos como Inglaterra a veces luce el Sol...

Y lo que es bueno para unos sitios es malo para otros.

Como hemos visto estos días que ha ocurrido en la provincia de Valencia.

Se pudo ver en la tele como había calles en las que no llovía pero que en poco tiempo quedaban arrasadas por una inundación que lo llenaba todo de fango, cañas y otros residuos, arrastraba automóviles, penetraba en pisos bajos, en aparcamientos subterráneos y mataba a mucha gente que había ido a sacar sus coches de dichos aparcamientos, y en cualquier caso los coches aparcados en las calles fuero arrastrado y dañados totalmente por la corriente.

Esa destrucción se extendió por la calle, los pisos bajos, y, naturalmente por los sótanos.

¿Y las autoridades autonómicas?

¡A la luna de Valencia!

Sin prestar oído a las inminentes previsiones. Aunque, eso sí, celosas de su independencia ante el "opresivo" gobierno central, calificando la importancia del siniestro de categoría 2, por debajo de la realidad, para no soltar las riendas del poder. Y exigiendo que "pusieran ministros a las órdenes de las autoridades autonómicas". Y no de categoría 3, que sería lo suyo, para no perder el mando...

¿Porque el de Valencia es un gobierno independentista?

¡NOOO!

Es de derechas, del Partido Popular.

Claro, que los nacionalistas y loa independentistas son de derecha, aunque no tengan esa etiqueta.

Pero, bueno, pasemos un estúpido velo sobre la gestión en este caso de las autoridades y vamos a lo que vamos.

Los cauces de los ríos por lo general contienen agua ¡pero no siempre!

Ya nos hemos referido a los cauces secos de los desiertos.

¡Pero en los cauces no se debe construir! Tanto da si están secos como si están mojados.

O por lo menos hay que construir y habitar palafitos.

Porque lo más probable es que el calado de esos arroyos sea del orden de un metro. O poco más. O mucho más. Pero generalmente por debajo de dos metros. Por lo que es muy peligroso habitar espacios al nivel de la calle. Y por debajo ¡jamás!

Luego los aparcamientos subterráneos están muy bien para Madrid, pero no para Valencia. Porque en Madrid, cuando jarrea se inundan algunos sótanos, vienen los bomberos, vuela la pasta, pero de ahí no pasa. Pero en Valencia, ya se ha visto que es infinitamente peor.

Tampoco se puede aparcar en la calle, en la puerta de casa. Sino en altozanos, que para un pueblito es una molestia muy pequeña.

Y mientras se entera uno de lo que vale un peine, lo suyo es tener la oreja al loro, sobre todo en el otoño, que es cuando pasan estas cosas.

Y tenerlo hablado con el vecino de arriba para subir antes de que sea demasiado tarde.

Y echarle la culpa al rey es injusto ¡Porque no la tiene!

 


 

No hay comentarios: