Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

domingo, 26 de octubre de 2008

El abogado del diablo.

Este post, precedido por este dibujo del Salterio, se lo dedico a Agapo.
UN VEDETISMO TERRIBLE.
El viernes fuimos a ver el “Abogado del terror” por recomendación de mi amigo Agapo. Es un documental que más parece una descarga de documentos, pero vamos, es un documental.

También la recomiendo yo, porque es verdaderamente interesante. Pero no es para ir con sueño atrasado, porque es un poco soporífera. Yo me dormí totalmente sólo un poquito, mientras que un buen trozo la vi en un duermevela… Alguien se durmió a mi vera.

Jacques Verges es el prota de la peli y de la realidad que allí se cuenta. Sale, o más bien nos recibe, en su despacho. Debe tener 80 años pero está el tío en forma total. Guapete y mejor que nunca porque en sus imágenes antiguas parece que está colgado de las gafas.

Dice en la peli que su madre era vietnamita y su padre francés residente en la isla Reunión, por lo que tiene la carilla achinada y resentimiento de colonizado.

Como buen gabacho resulta a primera vista elegante y mundano. Y más tarde cargante y hortera.

Viene a ser un coleccionista de terroristas. Amigo de Pol Pot y de su socio, que sale en la peli y de otros muchos que iré diciendo. A mi este señor me parece que es uno de esos que van subidos en zancos para parecer gigantes, o uno de esos actores de reparto que se las dan de estrellas.

Siempre mantiene una gran empatía con sus clientes y desprecio por sus represores porque se muestran torpes para comprender a sus defendidos. Mantiene un delicado equilibrio que incluye la amistad y excluye la complicidad. Llega a casarse con su defendida la famosísima terrorista de la guerra de la independencia de Argelia Djamila Bouhired quedando él en un plano secundario. Y mucho más tarde compartió algún polvo con otra famosa terrorista, Magdalena Kopp, defendida suya, y mujer del famosísimo terrorista Carlos ¡que hay que echarle! También defendió a Carlos, y al Carnicero de Lion ¡parece que hace a todo! Y ¿cómo lo explica? Porque no soporta ver a la gente humillada.

A mi me parece muy bien que a los terroristas los defiendan los abogados porque hay que proporcionar el castigo al delito ¡y eso hay que negociarlo!
También conviene oírles para ver cómo enseñan su corazoncito. Allí decía uno que en una “operación” se cruzaron unos niños y se cortaron un pelo, eliminando tan sólo al pez gordo que tenían a tiro. Y otro que salía, de la guerra de Argelia decía que acabó aborreciendo el ordenar que pusieran tantas bombas porque dejaban muchos lisiado. Los muertos no le importaban porque ¡al final nos vamos a morir todos!

A mi eso del terror me parece una cabronada sin atenuantes ni matices. Tanto el de los terroristas como el uniformado. Creo que la esencia del terror consiste en intentar quitar del mando de una sociedad al mandarín, obligado como está a garantizar la seguridad de sus miembros, matando y lisiando indiscriminadamente a un buen número de inocentes. Para que esa población agredida caiga en la siguiente cuenta: “Si este cabrón le puede a mi protector debe tener de dónde para ser un eficaz protector ¡pues fuera este inútil y paso libre a este hijoputa que me va a proteger que te cagas!” y de ese modo el agresor recibe el impulso del agredido para quitar al otro y ponerse él.

¿Qué no? ¡Ya, ya! Piénsalo, piénsalo.

Bueno, venía yo dándole vueltas a todo esto cuando paso por la esquina de la calle Ávila donde yo había visto hace poco el chalecillo donde se cometió el atentado terrorista que cuenta Trapiello en “La noche de los cuatro caminos” ¡Y ya no está! Lo han derribado y están construyendo una casa de pisos. No se si quedarán fantasmas. Pera mí que ni eso.


lunes, 20 de octubre de 2008

Lo bueno si es breve ...

Este post, precedido por este dibujo que no pertenece al Salterio, pero que podría pertenecer a una edición aumentada se lo dedico, naturalmente, a mi amigo El Pájaro. EL PÁJARO.


Tengo un amigo de postín al que apodábamos El Pájaro porque parecía un ave zancuda, larguirucho y con un cuello alargado con una protuberante nuez que movía con agilidad y parecía una grulla tragándose un pez.
Para que os hagáis una idea se parecía un poco a Sergio Ramos. Hoy todo el mundo le llamará Don Alberto, ya que se trata de un distinguido funcionario con acusado sentido del humor. Rasgo que posibilita el pueda desarrollar con naturalidad aficiones, que en otros pudieran ser horteras, como jugar al golf, que es una adicción de toda su vida.

Recuerdo a El Pájaro por muchísimas cosas, pero sobre todo lo recuerdo por una brevísima redacción que he tenido presente toda mi vida y que he contado cientos de veces.

Os preguntareis ¿por qué tengo este blog y lo alimento cada semana? Pues porque me gusta redactar, y así puedo hacerlo. El redactar es un placer en sí mismo, sirve sobre todo para disfrutar, y ya es bastante. Por eso lamento lo poco que en nuestro país se estimula a los estudiantes para que redacten y valoro tanto la redacción de mi amigo, prodigio de concisión y de crítica a tan empobrecedor sistema.

Tengo que poneros en antecedentes de un detalle, y es que en la calle Marina de Huelva, en una medianería que sobresalía sobre la cubierta del edificio colindante había un cartel publicitario, con una imagen igual a la reproducida bajo este texto y con un slogan: “DE LA QUILLA A LA PERILLA LOS BARCOS VAN PINTADOS CON PINTURAS HEMPEL”

La redacción en cuestión fue un trabajo de clase que le mandó a mi amigo una profesora llamada Paloma (nombre raro en Huelva y corriente en Madrid): El recurrente tema de la redacción era: “El Mar”

Sin más preámbulos paso a transcribiros casi al pie de la letra la redacción completa:


El MAR.

El mar está surcado por barcos que de la quilla a la perilla van pintados con Pinturas Hempel.

En el mar hay muchas especies de peces de las que podemos destacar la chaputa, la pijota y la brótola.”

¿Podéis creer que Paloma calificó la redacción con un 7?

Entonces El Pájaro se partía de risa contando la abultada calificación. Pero yo pienso que calificar una redacción que se recuerda después de más de medio siglo es una auténtica cicatería. De todos modos Paloma supo ver que esa breve descripción tenía un indudable mérito literario.

lunes, 13 de octubre de 2008

La ruina universal.

Este post, precedido por este dibujo del Salterio y concluido por otro dibujo publicado hace mucho en Monóxido, se lo dedico a Almudena, que es como la menta y me presta su atención. LEVIATÁN.


Este blog no puede ser insensible a los grandes problemas de la humanidad. De modo que voy a echar mi cuarto a espadas en esta crisis que nos consume.

De estar en lo cierto mi tocayo Hobbes y de existir realmente Leviatán. Este parece estar enfermo, víctima de meningitis. Y ¿cuáles son las meninges de Leviatán que están irritadas. Pues el sistema bancario.

Toda economía está basada en el sistema bancario. Tanto las de las grandes empresas, como las de las medianas y las pequeñas y hasta las familiares y las personales. De los bancos no se libra ni Dios, ni siquiera los que manejan dinero negro que lo blanquean en los bancos.

Como las meninges que cubren y protegen todo el cableado nervioso de un organismo, los bancos son la protección del cableado económico de Leviatán. Si las meninges se infectan se ha jodido el individuo. Así como si el sistema bancario se pervierte Leviatán se habrá jodido. Y eso es lo que pasa.

Pero ¿a qué se debe tal “meningitis”?

Pues a la metástasis que padece Leviatán. Ya que cada uno de sus órganos tiende a crecer desproporcionadamente debido a la tendencia que tienen los humanos, que son sus células, a forrarse y por lo tanto a engordar, ellos y sus posesiones.

La crisis se ha desatado debido al progreso del IGUALITARISMO tal como se viene aplicando. Porque si tenemos dos clases sociales tradicionales: aristócratas y plebeyos, hay que determinar por dónde se iguala.

Igualar por abajo es fácil, pero no mola. Igualar por el medio es posible, pero tampoco mola. Lo que mola es igualar por arriba ¡TODOS ARISTÓCRATAS!

¡¡PERO NO SE PUEDE!! ¡¡¡Ahí está el problema!!!

¿Por qué no se puede?

EN PRIMER LUGAR porque, hace falta mucha pasta.

¡Pues ahorramos!
Pero es que nos van a dar las uvas…

Pues nos empeñamos.

¿Quién nos presta?

¡Pues los bancos!
Eso sí, cobrándonos un interés por prestarnos una pasta que no es suya.

Lo indicado es que presten una parte menor de la que tienen almacenada, no vaya a ser…
Pero prestan casi toda, tratando de secuestrar a todo el mundo de por vida para que se vaya soltando en el banco todo lo que se pueda pillar por ahí trabajando o como sea. Algunos no pueden más y dejan de pagar al banco. Y cuando son demasiados los morosos el castillo de naipes se viene abajo.

Y EN SEGUNDO LUGAR porque hay que trabajar. Y como lo propio de los aristócratas es no dar palo al agua, si todos somos aristócratas ¿Quién coño trabaja?

Ergo una de dos: o seguimos con las diferencias de clases o igualamos por otro sitio ¡No hay otra!

domingo, 5 de octubre de 2008

La frontera de los tiempos.

Este post,que se inicia con este dibujo del Salterio, se lo dedico a mi sobrina Elena que desde hace mucho advierte que los recados telefónicos los recoge con una máquina. LOS ANFIBIOS.


Anfibio es el que tienen dos vidas. Ya se sabe que hay bichos que de jóvenes son acuáticos, los renacuajos, y de mayores terrestres, las ranas.

A la gente de mi edad le pasa algo parecido, porque –desde la perspectiva actual- de jóvenes éramos antiguos y de mayores somos modernos.

El panorama que viví de joven seguramente era muy parecido al que vivieran en el siglo XIX y antes. Claro, no se trataba de una antigüedad total y absoluta, como sería la previa a la primera máquina de vapor. Estaba entreverada de modernidad, pero el componente antiguo estaría próximo al 80 %.

Las vivencias antiguas no han desaparecido todavía en todo el mundo. Se pueden tener viajando. No por el tiempo, que no se puede, sino por el espacio. Uno va a Marruecos y parece que está en un belén escala 1:1.

Lo que pasa es que la gente viaja como los astronautas y los buzos, metida en trajes-cápsula rematados por escafandras. No está verdaderamente donde va. Ya se que no es fácil, pero es que no lo intenta. No ve más que jodida miseria por todo sitio. Como lo que ve no se corresponde con sus expectativas dice: esto es una mierda. Bueno, como siempre en el pecado se lleva la penitencia.

Lo que ocurre es que de turista uno no tiene más posibilidad que la de meter las narices en otro sitio y “en otra época”, pero para vivirlo realmente habría que quemar las naves, quedarse allí para siempre y comprarse un enterramiento para que en su día se depositen sus despojos.

Pero no hay que ser tan radical, y mucho menos nostálgico. Porque no hay modo de volver al pasado. Lo más que se puede hacer es rememorar la vida de renacuajo y compararla con la de rana. Y ¡mucho ojo! No caer en la tentación de pensar que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Porque además no hay pasado, ni futuro, ni tampoco presente. Tan sólo gerundio, recuerdos y expectativas.

Algunas de las impurezas de modernidad que contaminaban aquella antigüedad casi pura que viví son las siguientes: Había aviones, pero pocos y de hélice y en los que no se montaba casi nadie. Y trenes, pero con locomotoras de vapor. Y autobuses rudimentarios y muy bellos, como los que hoy en día se pueden ver en Malta. Y coches como de Eliot Ness y camiones con unas rugientes bocinas. No había tocadiscos, sino gramófonos de cuerda. Había radio, de esas góticas de lámparas, los transistores llegaron mucho más tarde. También había radios de galena, pero en plan juguete. Tampoco había tele. Había cine, no conocí el mudo pero mis padres sí. Las películas eran en blanco y negro y una minoría en technicolor. No había videos, ni ordenadores o como si no. Nada de PC. Había una buena parte de lo que hay hoy, pero más escaso y rudimentario.

Algunos de los atributos de aquella antigüedad eran los siguientes: El transporte de materiales y repartos consistía predominantemente en carros tirados por mulos, burros o caballos. Recuerdo que echaban unas meadas copiosas, amarillas y con un olor tremendo. Acarreaban de todo, arena, ladrillos, grava, carne, pescado, pan, de todo y luego, engalanados servían para ir al Rocío. Muy especial era el carro de la basura que olía terriblemente a podrido, no como hoy que el camión de la basura huele poco o nada. El transporte más suntuoso era el de los coches fúnebres. Tirados por caballos coronados por elevados penachos de plumas negras ¡Qué lujazo! Como fastuosas carrozas, grandes y negras el cochero de librea y chistera con escarapela negra, encaramado en el imponente pescante con faldones de terciopelo negro y galones aún más brillantes. Había coches de caballo, aún no había taxis, tan solo algunos automóviles de alquiler. La navegación de calado importante ya estaba mecanizada, pero en Punta Umbría todos los barcos de pesca de bajura eran de vela. La mayoría de los juguetes los fabricaban los propios niños, y los juegos eran estacionales y colectivos. Los vecinos en invierno se reunían en torno al brasero a jugar a la lotería, y en verano en la calle, sentados en las sillas que sacaban de sus casas, para tomar el fresco por la noche. Había muchos más espectáculos en vivo: la banda de música tocaba el kiosco. En los teatros, y también en carpas, ponían dramas, comedias y espectáculos de música y canciones, a veces todos los días cambiaban de obra.

Pertenezco a una de las generaciones que le tocó, en nuestro país, torcer la esquina de la historia, de modo que pudo estar en la antigüedad y luego en la modernidad. Ya en la generación de mis hijas no es posible. En nuestro país ya todo es moderno, hasta las antigüedades que se restauran y se patinan según el gusto moderno, es decir, la fisonomía que para un moderno debe tener lo antiguo. Para ver todavía antigüedad entreverada de modernidad, como dije antes, hay que viajar al tercer mundo, que desde el punto de vista cronológico, al menos, es el primero.

Cabe preguntarse ¿cuál es la diferencia principal entre aquella antigüedad y esta modernidad?

Aquella antigüedad estaba dominada por la escasez: aceite, harina, azúcar y, todo se compraba por cuarto y mitad. Y se aprovechaba todo, hasta la basura que se utilizaba como abono. Y sobre todo la gente hablaba con la gente y en los escenarios actuaba gente.

En la modernidad actual domina la abundancia y el despilfarro: carros rebosantes de los supermercados que se trasvasa a uno de los coches propios. Y se aprovechan poco las cosas, incluso cosas fácilmente reparables o en perfecto estado de funcionamiento se tiran a la basura o se abandonan en la calle o en “puntos limpios”. Ahora la gente se relaciona poco con la gente. Sobre todo lo hace con máquinas, radio, tele, cine. A uno le resultan más familiares las caras de unos que viven en Hollywood o las voces de los locutores de la SER que las de sus propios vecinos.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Está vivo lo que no está muerto.

Este dibujo, que no es del Salterio, se me ocurrió hace mucho, se publicó un par de veces pero lo he extraviado, de modo que lo he sacado del disco duro que tengo en el coco y lo hice con la impresora que tengo en la mano porque me parece que ilustra bien lo que cuento a continuación. EL HOMO TERMODINAMICUS.

Hay libros y libros. Porque algunos no son corrientes. “El origen de las especies” no lo es. Como tampoco lo es “La Termodinámica de la Vida” de Eric D. Schneider y Dorion Sagan. Que salió hace poco y que me termino de leer.

Darwin vino a repetir lo que Lamarck ya había dicho casi un siglo antes. Que el mundo tal como lo conocemos no lo inventó Dios hace mucho tiempo y lo conservó más o menos intacto hasta nuestros días. Sino que todo había ido evolucionando y transformándose por selección natural. Y que una de las transformaciones que más de cráneo nos trae es aquella por la que somos monos evolucionados. (Teoría de la que discrepo al creer que somos monos por evolucionar).

Creo que Darwin no se cuestiona el origen divino, tan sólo el proceso, pero eso ahora nos da lo mismo. Aunque hay devotos ateos que tienen canonizado a Darwin como santo de la religión atea.

Los autores de “La Termodinámica de la Vida” dicen que la vida es un fenómeno termodinámico. Os recuerdo que termodinámica es la parte de la física que estudia lo relativo al movimiento que se produce a expensas del calor. Y del calor que se produce por efecto del movimiento. Este segundo fenómeno es conocido como entropía.

Lo que entiendo que dicen nuestros amigos es que cuando hay un gradiente energético surge la vida o se producen fenómenos muy semejantes: Si en un mismo plano hay una zona que tiene acumula mucha energía que está separada por una barrera de otra con muy poca, la tendencia es superar la barrera y nivelarse. En tal caso se produce una corriente energética que se puede aprovechar para muchas cosas: Surfing, win-surfing, vuelo sin motor, etc. y también para desarrollar la vida.

Pero cuando se produce el equilibrio la cagamos, porque el equilibrio es la muerte. De modo que el asunto está en prolongar el orgasmo todo lo que se pueda. O sea: aprovechar al máximo la ola en el surfing, o la ráfaga de viento en el win-surfing, o la corriente ascendente en el vuelo sin motor, porque el que vuela acaba cayendo: El tema está en caer despacio recorriendo la mayor distancia en el máximo tiempo posible.

Eso es lo que hacen los seres vivos, y algunos que no se tienen por tales como los huracanes ¿Cuál es la diferencia, entonces, entre seres vivos y huracanes o fenómenos semejantes? ¿La intención? En tal caso, digo yo, habría que atribuirle intención a los árboles. Atribución que me parece perfecta. ¿Y por qué no a los huracanes?

Los huracanes se producen al final del verano. Cuando el agua del mar está muy recalentada por lo que se ha producido una gran evaporación y la tierra está mucho más fría. Almacenándose en las nubes una gran cantidad de agua, que tiende a caer. Y el aire recalentado sube dejando vacíos que se llenan con otro más frío y se producen vientos. Todo eso se anima y se forma un ente revolucionario que va girando y creciendo como bola de nieve. Llega a tierra, jodiéndolo todo y muriendo por fin por falta de alimento. Un huracán es una criatura que nace, crece y muere a expensas de un gradiente energético. Como nosotros.

Los huracanes de los que tenemos noticias duran poco, mientras que la vida mucho, calculan que un tercio del tiempo transcurrido desde que hay mundo. (Ergo somos eternos como componentes biológicos. O, de no ser así, como componentes geológicos) Pero hay por lo menos un huracán enorme y con una duración comparable a la de la vida. Es la famosa mancha roja de Júpiter.

Interesante ¿no? Pero no puedo comprimir aquí las cuatrocientas páginas del libro. Y como, además, los resúmenes no pueden sustituir lo resumido, si os queréis enterar bien de todo lo tendréis que leer ¡No hay más remedio!



domingo, 21 de septiembre de 2008

El sinuoso amigo.

Este post, precedido de este dibujo del Salterio se lo dedico a Virgi, porque ella tuvo la idea.
LA SERPIENTE DEL PARAISO.


Ya hemos quedado que todo jardín, por modesto que sea, es una representación del Paraíso. Siempre que tenga Feng Shuí, es decir armonía, buena orientación y una imagen divina.

Nuestro jardín tiene todo eso. Y no es como los de los hoteles, palacios y palacetes que siempre están verdes y relucientes. El nuestro si llueve mucho está realmente verde, y si no llueve tanto el verde es más bien pajizo. O sea que es un jardín-calendario que nada más verlo se sabe en qué estación se está. Tenemos vecinos con jardines perfectos, con un césped verde esmeralda durante todo el año.

Como ya os dije, la imagen divina de este paraíso doméstico es la de Shiva. Aunque el signo de Shiva se aprecia menos que el de Parvati, que es muy ostentoso*. También tenemos un casi imperceptible Ganesa, donde otros tienen el Corazón de Jesús.

No quisiera resultar presumido, porque ni estaría justificado ni es cosa de hacer el ridículo, pero este jardín con su huerto tiene una virtud indudable: es cero hortera.

Como en el bíblico hay árboles, pero vamos, no es El Retiro. Y tiene su fauna. Compuesta de aves que nos visitan o anidan en la madreselva de la valla. Bastantes mirlos, algunas urracas y unas palomas fondonas que no se si no son okupas del tejado. También hay otros pájaros más pequeños, como gorriones y un petirrojo que siempre está por el mismo sitio. El caso es que yo de pájaros entiendo poco. Pero cuando viene el maestro Amancio, lo escudriña todo y encuentra muchos nidos.

De los mamíferos hemos recibido la visita de un ejemplar en dos ocasiones que nos tiene alucinados ¡una ardilla fenomenal! Pelirroja y con una cola fastuosa ¡no sabemos si querrá venir más veces. Como no tenemos perros ni gatos, los únicos mamíferos permanentes somos nosotros mismos.

La fauna reptiliana está representada principalmente por unas aceleradas lagartijas y por unas ralentizadas salamanquesas que se pegan por la pared y el techo del porche.

Pero a este remedo de paraíso le faltaba algo esencial ¡la serpiente! ¡no teníamos serpiente!

Y hablo en tiempo pretérito porque el miércoles pasado, cuando abría la cancela de entrada del coche, veo como algo parecido a un cordel se animaba y salía serpenteando y se escondía en la hojarasca ¡Fantástico! Ya tenemos Serpiente del Paraíso.

Las serpientes son mágicas y misteriosas, son el alma de la tierra. Para los antiguos simbolizaban la inmortalidad ya que sobreviven a su propia muerte, como indica su piel muerta y abandonada: La sabiduría al carecer de párpados y no parar nunca de observar y aprender. Y la fertilidad al manifestarse como tierra animada (o porque parecen pichas tremendas). El caso es que son muy terreras y por ello criaturas predilectas de Gea o Gaya.

Estoy encantado de haberla visto. Porque aunque no se deje ver sé que está y eso me tranquiliza y contribuye eficazmente a mi felicidad.

*Cliqueando en la palabra en rojo sale el post correspondiente.


domingo, 14 de septiembre de 2008

El sentido que no hay que perder.

Este post, precedido de este dibujo del Salterio, se lo dedico a los amigos que ven con pena alejarse este verano y piensan que ya queda menos para el próximo. EL SENTIDO DE LAS PROPORCIONES.




Estamos tan orgullosos de nuestra civilización actual…No veo que sea para ponerse tan chulito, porque presenta fallos importantes ¡Y lo malo es que ni se notan! Uno de esos fallos garrafales que pasa desapercibido es que hemos perdido el sentido de las proporciones.

Nuestra cultura tiene poco que ver con las proporciones. Lo único que interesa en ella son las cantidades. Ande o no ande el burro grande.

Vamos en post del crecimiento ilimitado. De los ingresos ilimitados. De la capacidad de gastar ilimitada. Cuanto más mejor. De la duración ilimitada. De la esperanza de vida ilimitada ¿Cuántos años quieres vivir? ¡Todos!

Cuando lo que hay que buscar es una adecuada proporción. No una cantidad a pelo, sino la que resulta de relacionar o dividir dos cantidades correspondientes a dos factores: lo que tengo, entre el curro necesario. Para alcanzar lo que quiero. Y lo metafísicamente inalcanzable ¡ni desearlo!

No es que las proporciones no se tengan nunca en cuenta. Se tienen pero poco. Y cuando se tienen suele ser por cutrería. Por ejemplo, se dice “tal cosa tiene una buena relación calidad precio” ¿Qué quiere decir en el fondo? Pues que es una mierda pero te va a costar poco, porque lo que te gustaría es tan caro que no lo puedes pagar.

O lo que pasó en Huelva hace muchos años con un oculista que era muy ocurrente, y natural de Cartaya, por lo que muchos paisanos suyos acudían a su consulta. Uno de ellos tenía un ojo fatal y compungido le preguntó al médico: ”¿Perderé el ojo, doctor?” Y este para tranquilizarlo, supongo, argumentó: ”Total, para lo que hay que ver en Cartaya con un ojo tienes bastante.”

Cuando se dice, por ejemplo: “para la edad que tengo me conviene tal cosa” en realidad se piensa: “para la mierda de edad que tengo me tengo que conformar con tal cosa” ¡que no es lo mismo! Hay chicas jovencitas que tienen una figura fantástica. Pero pasa el tiempo y las damas en que se ha transformado quieren “recuperar su figura” o pillar una figura que no han tenido nunca ¡y hala! Al cirujano. O el tío que ya no empalma se injerta una prótesis telescópica de titanio.

La estampa es el cociente de dividir la edad entre la conducta. No en regresar a cuchilladas y liposucciones al pasado. Si eres viejo el objetivo está en ser un viejo cojonudo, no un viejo disfrazado de joven. ¡que es patético!

Y hablando de proporciones ¡cómo olvidar las del arte geométrico! Así que os invito a la exposición en la que participo ¡fijaos en qué nómina de lujo me han metido! Espero que os guste.