Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

lunes, 19 de mayo de 2008

El signo de los tiempos.

A la vuelta del otro mundo -me refiero al nuevo- le dedico este post, precedido por esta secuencia del Salterio, a Ana y a Rafa que tan bien me han guardado el huerto.
CRIMEN EN EL MUSEO.


La 4ª planta del MOMA alberga, seguramente, la mayor colección del mundo mundial de pintura del siglo XX: cezannes, vangoghes, gauguines, picassos, braques, mirós, mondrianes, faubistas, expresionistas, cubistas, surrealistas ¡yo qué sé, la rejostia! Algo tremebundo que vale una pasta que no está en los escritos.

¿Sería imaginable que los restauradores del museo se fueran cargando uno a uno todos los cuadros hasta no dejar títere con cabeza?

No sé si sería imaginable. Lo que si sé ¡es que lo han hecho!

No estoy de coña. Es la pura verdad. Salvo un cuadro de Schuitters que al estar detrás de un cristal les debió dar pereza se salvó y poco más. Todo ha sido dañado por el celo destructor de los restauradores. Un gran cuadro de Miró ha quedado herido de muerte. Por supuesto que a las Demoiselles d´Avignon las han jodido ¡un horror!

¡Es un crimen que pasa inadvertido! El público que abarrota el museo no se entera, o por lo menos no dice nada. A los eruditos tampoco les he oído nada ¡es increíble!

Me diréis que por qué digo esto. Pues porque lo he visto. ¿No estaré confundido? Pues no lo estoy. Lo he visto con estos ojitos…

No creo que os haya convencido, sobre todo si hace mucho tiempo que no vais a este museo o si aún no habéis ido. Por eso voy a argumentar un poco.

Ya sabéis que lo esencial en un cuadro es la proporción entre las partes que lo componen, respecto al claro-oscuro y al cromatismo. Y que esa proporción es muy frágil. Y que ella solita se deteriora con el paso del tiempo. Y que la conservación y restauración son asuntos muy delicados. Y que si no se hace bien se jode la marrana.

Bueno, pues esta gentuza lo ha hecho de puta pena. Ha barnizado a gogó y la característica calidad aterciopelada y a veces casi polvorienta del óleo se ha ido al carajo. Han acantuado los oscuros, así como los claros y la mayoría de las medias tintas junto con los matices han pasado a mejor vida. Porque el barniz oscurece –por lo general- mucho más los colores que el aceite del óleo y estos desaprensivos al añadirles tanto barniz se los han cargado ¿Y este desaguisado tiene arreglo? Mucho me temo que no lo tiene ¡Si es que no falla, el criminal casi siempre está en el entorno familiar!

Las cosas nunca ocurren por casualidad Ahora estamos muy afanados en la muerte del arte. Lo de Duchamp no iba de broma. Los bigotes de la Gioconda no es un chascarrillo ¡Es el signo de los tiempos!: ¡¡La insensibilidad y el estereotipo!!

domingo, 11 de mayo de 2008

No ser nada

A pesar de encontrarme ahora mismo al otro lado del charco, no pienso faltar a mi cita semanal con mis lectores. Así que tras este dibujo del Salterio, este post se lo dedico a Ana y a Rafol que han sido subcontratados para gestionar este blog durante mi ausencia.

Mi amigo Mario me contó orgulloso que un día le presentó una ilustre amiga a alguien. Quien dijo “¿No nos conocemos ya? ¿Tú no eres arquitecto?” Evidentemente estaba confundido y Mario contestó:“ No soy arquitecto. Yo no soy nada”.

Hace unos días a mi amiga Eli le dije, porque estaba confundido, algo así como “Vaya con la dentista”. Y dijo: “Yo no soy dentista. Yo no soy nada”.

No ser nada me pareció fantástico. Me pareció que es ser lo más que se pueda ser. Y el caso es que no sabía por qué. Así que me puse a pensar en ello.

El idioma castellano es muy elíptico, de modo que cada oración consta de una parte explícita y otra sobre entendida. Por ejemplo si digo “me voy a operar de amigdalitis” no se entiende que me voy a operar como si me voy a afeitar, sino que me va a operar un médico otorrino, en el quirófano de un hospital,
que me van a anestesiar etc. etc.

Y si dicen “no soy nada” no es que no sea nada, que no existe o algo así. Ni tampoco que no valga nada, porque esos amigos a los que me he referido valen muchísimo. ¿Qué quiere decir entonces?

Realmente no sé lo que quiere decir. Puede que quiera decir: “no soy nada fardante” o también, querrá decir ”No soy nada…más que yo.”

Y eso ¿es mucho o es poco? Para un figurón poquísimo. Para uno que no lo sea puede que muchísimo. Por ejemplo es muchísimo para Sri Ramama Maharshi.

¿Y quien es ese señor? Pues un líder espiritual hindú, autor entre otras obras de “Sé lo que eres”, que me leí hasta la mitad, que no es poco, y me llamó mucho la atención porque me pareció que se muestra partidario del yo y enemigo del ego.

Es una paradoja porque yo y ego parecen palabras sinónimas. Puede que lo sean, o puede que no. Si no son sinónimas, YO es mi esencia misma, mi “mónada” sin putas ventanas. Mientras que mi EGO tiene ventanas con geranios. Y tantos adornos no suman, sino que restan y perturban. Por eso NO SER NADA es lo más cojonudo que se puede ser.

domingo, 4 de mayo de 2008

¡En qué manos estamos!

Este post, que se inicia con este dibujo del Salterio y que consta de tres historias, se lo dedico a todos los amigos a los que nombro en ellas .
EL TARRILLO VERDE.
En esta historia no intervienen más que manos excelentes.

A mi amigo de postín Inoldo * le anestesió nuestro amigo común Pedro para que le operara de cataratas su esposa que se llama Ana.

Al ser amigos todos de toda la vida y conociéndose mejor que bien, no se fiaba el anestesista del anestesiando, temiendo que se pusiera demasiado nervioso. Así que lo tranquilizó a fondo con una anestesia que tenía en un tarrillo verde. Y la cosa funcionó perfectamente.

Durante la operación no dio el paciente muestras de intranquilidad, mostrándose muy relajado y locuaz. No es que se le entendiera todo, pero podríamos decir que su verbo resultaba un poco porno, por lo que los médicos estaban temerosos de que la monja-enfermera que estaba asistiendo se pudiera escandalizar. Cosa improbable porque estas religiosas parecen místicas pero no son tontas. Tras la operación no se privó de decir: “¡vaya, doctores, con su amigo…!

Despierto ya de su sueño le preguntaron que cómo se había sentido en el transcurso de la operación, a lo que respondió: “¡De puta madre! Me he tirado a tres dominicanas e iba por la cuarta cuando me habéis despertado”.

Es por esto que cuando sabemos de alguien al que le va a anestesiar Pedro le decimos que le diga que le ponga la anestesia del tarrillo verde.

Tenemos otra pareja de amigos, Berni y Pedro, de la que ella también es médico, dominicana y guapísima, y un día nos reunimos todos a cenar. Temerosos de que Inoldo cometiera una imprudencia, le dijimos que se cortara un pelo, pero él nos tranquilizó, aunque –la verdad- no nos quedamos tranquilos, temiendo lo peor.

Efectivamente en el curso de la conversación salió el tema de la operación, del tarrillo verde y de las dominicanas del sueño. Inoldo, para evitar incomodidades y mal entendidos aclaró a nuestra amiga: “¡Ah! Y a ti no te vi. en el grupo”.


LAS APARIENCIAS ENGAÑAN.

Las manos de esta historia son buenas, la boca peor.

Me contó mi amigo Pove * lo que le oyó a un amigo al que le habían operado a corazón abierto.

Terminada la operación, fuera de peligro y en franca recuperación el enfermo fue visitado por el cirujano que le había operado. Quien con indulgente sonrisa y actitud autocomplaciente le vino a informar de los pormenores de su exitosa intervención, mostrándose receptivo a la obligada gratitud de su paciente.

El enfermo, como no podía ser menos, le dio las gracias a su médico, que se mostró satisfecho. Pero le dijo algo más:

- Lo oí todo.
- ¿Cómo dice?
- Que lo oí todo.
- ¡?
- Como efecto de la anestesia, efectivamente, no sentí dolor. Ni podía moverme. Ni articular palabra. Pero ¡lo oí todo!
- Oyó ¿qué?
- Oí como le decía usted a su ayudante:
- “¡Corta tú!”, a lo que respondió:
- “¡¿Yo?!”.
- Sí, tú.

Sigue un silencio y de pronto se le oye a usted gritar :

¡Pero ¿qué haces?! ¡¡Que te lo cargas hostias!!
- ¡¡¡¿Qué hago ahora?!!!
- ¡¡¡¡Sigue joder. Ya te lo has cargado. Qué más da!!!!

El médico se quedó de piedra. No sabía qué decir. Pero el enfermo le restó importancia al incidente. Después de todo le había salvado la vida. Aunque con el susto que le dio podía haberlo mandado al otro barrio.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Estas manos son locas, como su dueño.

Me contaba mi amigo Emilio, que en una ocasión, en los albores de su ejercicio, como médico residente, algunos compañeros que estaban de guardia en la UVI en la noche de Año Viejo brindaban con cava la Entrada de Año. Era un ambiente muy triste pero había que sobreponerse. Y alguno que ya había brindado varias veces seguidas, viendo a los pobres enfermos inconscientes y entubados le echaban un chorrito de cava en el recipiente del goteo ¡Joder, para que también celebraran el Año Nuevo, brindaran y se alegraran un poco!

No era sadismo, lo hacían con la mejor intención y tampoco estaba claro que les fuera a perjudicar ¡Y hasta era posible que les beneficiara! ¡¡¡La medicina es una ciencia y un arte!!!

*"Cliqueando" en el nombre en rojo sale otro post relativo a este amigo.

lunes, 28 de abril de 2008

La realidad siempre está camuflada.

Este post precedido por este dibujo del Salterio se lo dedico a Eli y a Mercedes.
EL JUEGO ESPECULAR.


A la casa que en Ceceda tienen la novia de Reverte y sus hermanos, fuimos estos días invitados. Y por eso llego un pelín tarde a la cita en este blog.

Es una hermosa casa construida por un abuelo indiano. En uno de los cuartos de baño tiene un espejo que es como un tríptico. Si las hojas laterales se orientan debidamente, a 45 grados respecto a la central, se pueden ver de entrada tres imágenes, una frontal y dos perfiles. Que al ser especulares están invertidas, como es de sobra conocido.

Ya sabéis qué pasa cuando alguien se afeita o se maquilla ante un espejo: que a la vista de una imagen distorsionada se puede, no obstante, operar sobre la cara con increíble precisión. Con brochas, borlas, lápices, pinceles, pinzas y tijeras se funciona a la perfección. Con cuchillas o con navajas el riesgo es mayor, pero por lo general el peligro es mínimo.

Mirando con más atención las imágenes que se forman se pueden ver perfectamente que entre la frontal y los perfiles hay otras. Que a diferencia de las anteriores no están invertidas, sino que son directas. Es decir que se ve uno en el espejo como lo ven a uno, o como se ve a otro directamente, casi como en el cuadro de Magritte.

Y si uno quisiera acicalarse guiándose de esas imágenes más verdaderas, se llevaría un gran chasco. Porque lejos de ser preferibles resultan totalmente inadecuadas. Ya que si se guía uno de una de ellas para afeitarse, con la brocha se hacen las más torpes maniobras. Y con la cuchilla es mejor ni intentarlo siquiera, porque podría resultar herido.

Esto me hace pensar que rara vez se dan respuestas espontáneas a estímulos externos. Sino que más bien se responde a todo con costumbres largamente ensayadas. Habría que salir de uno mismo alguna vez a respirar un poco y ver las cosas algo más parecidas a como son realmente. Aunque, eso sí, corre uno el riesgo de darse un batacazo.

sábado, 19 de abril de 2008

1ª Misión cumplida: rodeamos el Sol.

Tras esta secuencia del Salterio, este post conmemorativo que brindo al público. Hoy Salerio On Line cumple un añito.

En este tiempo en que S.O.L. ha rodeado completamente al Sol nunca ha faltado a su cita semanal. Casi siempre en domingo, a veces un poco antes, otras un poco después y en ocasiones ha comparecido más de una vez. Pero no es necesaria tanta insistencia.

Sabemos que este blog lo sigue mucha gente (entre 15 y 45 personas cada día) ya con menos estaría justificado.

¡Pero es gente silenciosa! sigilosa y discreta ¡que no comenta! ¿Por qué no lo hace? ¡Yo qué sé! Bueno, supongo que sea porque no quiere ¿Y por qué no quiere? Porque –supongo- es reservada. No le gusta sacar la cabeza ni levantar la voz, no sea que los demás se rían…¡la vida es así! Yo creo que no hay que evitar que se rían, sino más bien provocarles la risa. Sin hacer el payasete. No es necesario.

LAS FUENTES DEL EDEN.



Cuando os hablé de la fuente de Escher*, que consta de una bola azul y una pileta cuadrada, os dije que no era esa la única fuente que teníamos, ni la única bola azul. Porque tenemos otra bola azul ultramar de unos diez centímetros de diámetro, que es mágica. Nos la trajo Marisa de Aquisgran y tiene la cualidad de atraer los buenos espíritus. Y hasta ahora se ha portado. Y también tenemos otra fuente, que es la fuente de Shiva.



No es que nuestro jardín sea como el de La Granja todo lleno de fuentes monumentales. Es sólo “unifamiliar” y un poco caótico. Nunca está tan cuidado como el de un hotel. Generalmente se le nota que está un poco sediento, porque en Madrid llueve poco cuando no se pela uno de frío. Pero tiene mucho FENG SUÍ.

Y todo jardín es una imagen del Edén. Y todo Edén es un lugar divino, cuyo centro lo ocupa Dios. No hay jardines ateos, eso es un absurdo. Ni agnósticos con una divinidad perdida o irreconocible. Dios ha de estar en el centro del jardín, en el cogollo mismo, en un lugar bien visible.

No pudimos poner a Dios Padre, ni a Jehová, ni a Alá, ni a Brahman porque no tienen representación. A Jesús no quisimos porque tiene generalmente representaciones demasiado dramáticas y violentas, o -si no- melifluas. Optamos por representar a Shiva, cuya representación más habitual es el Lingam.

¿Qué es el Lingam? Digámoslo sin rodeos ni eufemismos. Es la representación de la polla de Shiva. Colocada sobre lo que parece la lámpara de Aladino pero que representa el chichi de Parvati, su legítima, o el de Ganga, el río Ganges. Es el signo inequívoco de la fertilidad divina, es decir, de la Creación.

Para la parte correspondiente a Parvati o a Ganga tallé un hermoso canto rodado que tenía de caliza entre naranja y rosa. La primera versión resultó demasiado porno, porque había resultado un chumino “king sice”. Me dijo Ana:”papá te has pasado”. No era por moralina, es que cantaba cantidubi. Lo suavicé un poco y bueno, ahora está mejor. Y la parte correspondiente a Shiva la resolví divinamente con un cristal de cuarzo ahumado que tenía en mi colección de minerales.

Del soporte del Lingam mana agua, impulsada por un motor eléctrico oculto, que cae dentro de una pila de mármol que también me regaló Marisa que anteriormente fue fregadero en su casa de Burgos ¡Es la redención por el arte!

Y ¡caracol, caracol…! La primavera se consolida y es tiempo de jardines.


*Para volver a este post hacer"clic" en la línea en rojo.

domingo, 13 de abril de 2008

El gusto de degustar.

Este post que es el último de este blog con menos de un año ¡porque en el siguiente cumplirá un añito!, precedido por esta secuencia del Salterio, se lo dedico a Claude y a Carmen.





PULPA DE BERENJENA ¡SABROSA!


Este blog no puede estar al margen de esa gran obsesión mundial que es tripear con caché. Así que os traigo dos delicias de berenjenas. Se trata del CAVIAR DE AUVERGINE y del HUMUS DE BERENJENA. He probado ambas, la primera la preparó Claude y la segunda Carmen Peire. Claude aprendió la receta en su Paris natal y Carmen en Damasco, que es el lugar de sus sueños y donde las berenjenas son objeto de adoración, por lo que las emplean para hacer humus. Además hacen el clásico humus de garbanzos.

Para las dos formulaciones se parte de la pulpa de berenjenas asadas. En el caso del caviar las berenjenas deben estar barnizadas previamente con aceite de oliva. Se pueden asar al horno, pero Carmen prefiere los rescoldos de leña (Claude a lo mejor también, pero no le pregunté).

No se eliminan las semillas. Tengo que decir que en mi ingenuidad y mi ignorancia un poco estúpida creí que lo del caviar era por las pipas, pero no, por lo demás no se ven porque quedan molidas. Pero si se elimina la dura piel, rebañando cuidadosamente la pulpa con una cuchara.

En ambos casos la pulpa se bate con aceite. El caviar con aceite de oliva de modo normal, y el humus, mucho más batido, como mayonesa, con aceite de sésamo, ¡no cunda el desaliento! porque el aceite de sésamo lo venden en cualquier súper-mercado chino.

El humus lleva medio diente de ajo ¡no más de medio! Porque el ajo es un potenciador del sabor del sésamo y la podemos fastidiar, un yogur y la sal correspondiente.

El caviar lleva una pizca de pimentón, otra de comino molido, la sal correspondiente y ya está. Al humus, cuando se sirve se le echa por encima un chorrito de aceite de oliva y un pelín de pimentón.

Ambos se toman de modo ligeramente distinto, ya que el caviar, supongo, se pondrá sobre tostaditas calentitas y para el humus se emplea pan de pita, también caliente, rellenándolo o con un trocillo, como si fuera una cuchara comestible, pillando un poco cada vez.

Este post está, evidentemente, incompleto. Lo tendréis que terminar vosotros llevando a buen fin las recetas ¡Ya me diréis!






domingo, 6 de abril de 2008

Pasiones peligrosas.

Este post, precedido de este dibujo del Salterio está dedicado a Sol y a Rafa que forman una pareja que vale más que un póquer.

CRIMEN SIN CASTIGO.


Hay familias policiales. Aquellas en las que los familiares que trabajan lo hacen de policía. Ahora, seguramente, tienen poco o nada de particular. Pero en la época franquista era distinto. Tenían un sabor, un tufillo, un algo que los singularizaban. Eran sobrios, sombríos, moralistas y tajantes. Vestían de negro o de gris predominantemente. Yo he conocido algunas de esas familias. Y no es que no tengan su corazoncito, lo tienen, pero encapsulados en un rictus de seriedad.

Os contaré un caso relativo a una de esas familias, residentes en el barrio de Salamanca. Compuesta por un matrimonio y dos hijos. Él pertenecía a una estirpe policial aunque no al cuerpo, sino que trabajaba en una exquisita y exclusiva tienda de caviares y ahumados de tan aristocrático barrio. Ella atendía a su casa y a un par de huéspedes estudiantes que tenían para ayudarse. Llevaba esta señora más de treinta años en Madrid y nunca o casi nunca había ido al centro, es decir a la Puerta del Sol y sus inmediaciones.

Frecuentaba la casa una hermana de él, que esa sí que era policía. Cuarentona, pelo corto, terno oscuro, sonrisa ausente y con una feminidad, paradójicamente, muy masculina. Que, a juzgar por lo que os voy a contar, ocultaba un alma romántica y apasionada, ya que tenía un secreto idilio con un compañero suyo de la comisaría en la que trabajaban.

Resulta que esta dama había sido presa de una gravísima enfermedad que por poco le cuesta la vida. Un atentado. Un homicidio en grado de tentativa. Un auténtico intento de asesinato. O si se quiere, una agresión que pudo terminar con su vida. Algo muy serio.

Después de arduas pesquisas se pudo saber lo ocurrido que os resumo a continuación:

La mujer de su amante parece que tenía sospechas de la infidelidad de su marido que se confirmaron al encontrar en un bolsillo de su chaqueta un preservativo, que a ella le constaba que tendría un uso que no compartiría. Podréis imaginar el ánimo de aquella mujer despechada. Y llena de ira sorda decidió vengarse de su rival, a la que seguramente no identificaba, pero eso no era un inconveniente para que fuera blanco cierto.

Tomó aquel condón y lo refregó por la erupción purulenta que su impedida madre tenía en la frente, dejándolo a continuación donde lo había encontrado sin decir ni una sola palabra a su marido del hallazgo.

Pasado un tiempo a la protagonista de esta historia se le declaró una gravísima infección, y costó un trabajo titánico curar al resultar imposible identificar su naturaleza y sobre todo su origen. Pero claro ¡eran policías! y consiguieron resolver el caso.
Dadas las delicadas circunstancias concurrentes, ese crimen quedó impune.