La 4ª planta del MOMA alberga, seguramente, la mayor colección del mundo mundial de pintura del siglo XX: cezannes, vangoghes, gauguines, picassos, braques, mirós, mondrianes, faubistas, expresionistas, cubistas, surrealistas ¡yo qué sé, la rejostia! Algo tremebundo que vale una pasta que no está en los escritos.
¿Sería imaginable que los restauradores del museo se fueran cargando uno a uno todos los cuadros hasta no dejar títere con cabeza?
No sé si sería imaginable. Lo que si sé ¡es que lo han hecho!
No estoy de coña. Es la pura verdad. Salvo un cuadro de Schuitters que al estar detrás de un cristal les debió dar pereza se salvó y poco más. Todo ha sido dañado por el celo destructor de los restauradores. Un gran cuadro de Miró ha quedado herido de muerte. Por supuesto que a las Demoiselles d´Avignon las han jodido ¡un horror!
¡Es un crimen que pasa inadvertido! El público que abarrota el museo no se entera, o por lo menos no dice nada. A los eruditos tampoco les he oído nada ¡es increíble!
Me diréis que por qué digo esto. Pues porque lo he visto. ¿No estaré confundido? Pues no lo estoy. Lo he visto con estos ojitos…
No creo que os haya convencido, sobre todo si hace mucho tiempo que no vais a este museo o si aún no habéis ido. Por eso voy a argumentar un poco.
Ya sabéis que lo esencial en un cuadro es la proporción entre las partes que lo componen, respecto al claro-oscuro y al cromatismo. Y que esa proporción es muy frágil. Y que ella solita se deteriora con el paso del tiempo. Y que la conservación y restauración son asuntos muy delicados. Y que si no se hace bien se jode la marrana.
Bueno, pues esta gentuza lo ha hecho de puta pena. Ha barnizado a gogó y la característica calidad aterciopelada y a veces casi polvorienta del óleo se ha ido al carajo. Han acantuado los oscuros, así como los claros y la mayoría de las medias tintas junto con los matices han pasado a mejor vida. Porque el barniz oscurece –por lo general- mucho más los colores que el aceite del óleo y estos desaprensivos al añadirles tanto barniz se los han cargado ¿Y este desaguisado tiene arreglo? Mucho me temo que no lo tiene ¡Si es que no falla, el criminal casi siempre está en el entorno familiar!
Las cosas nunca ocurren por casualidad Ahora estamos muy afanados en la muerte del arte. Lo de Duchamp no iba de broma. Los bigotes de la Gioconda no es un chascarrillo ¡Es el signo de los tiempos!: ¡¡La insensibilidad y el estereotipo!!















