Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

miércoles, 6 de febrero de 2019

Pelín de pentecostés.



LA ESPIITA.

Tengo yo, como tantos tienen, una espinita...

¡Que no sé ingles!

Y para los tiempos que corren ¡un problema!

Ya estuve yendo durante un año a clase con "Meérui"...¡Pero nada!

No es que no aprendiera, que a lo mejor aprendí ¡Pero lo aprendido no me sirvió para nada!

Me decía una compañera del instituto: Pero es que a estas horas tendrías que hablar algo ¿Qué método sigues? ¡Pero eso es muy antiguo!

También hice otros intentos fallidos ¡Fatal!

Pero nunca he desistido. Ni siquiera alcanzando tan provecta edad.

Sin saber a dónde acudir acudí a mi nieto Jorge, que tiene 11 (casi 12) años y que es un gran lector y un caballero.

A ver Jorge ¿dónde aprendo inglés?

Pues apúntate a DUOLIGO que además es gratis.

¡Apúntame!

Y me apuntó en el móvil. Y puedo seguir las clases en el mismo móvil. Luego recibo un mensaje de DUOLINGO en el mail invitándome a seguirlo en el ordenador ¡Y llevo 3 semanas y lo que va de esta!

Y las cuentas que me hago es que por poco que avance avanzaré más que si no lo sigo!

Además tiene un acento amaricanazo ¡que da gloria! Por ejemplo "glasoosguora" ¡Maravilloso!

Además ¡nada de gramática! ¿Hace falta la gramática para aprender inglés?

Yo diría que no. Hace falta la gramática para aprender gramática. Pero yo prefiero aprender inglés.

Me perece oler que en este método anda por medio la "inteligencia artificial" y ya se sabe: " mierda que no ahoga engorda"

Digo todo esto por si alguno tiene una espinita como la mía para que se la saque como yo me la estoy sacando (creo).

Moraleja:

¡Tengo unos nietos que -cada uno en su especialidad- son cojonudos!

De modo que, en su defecto, este nieto mío puede echarte una mano, si quieres, siguiendo el consejo que a mí me ha dado.



lunes, 4 de febrero de 2019

Teleamigos.



AMIGOS VIRTUALES.

Lo de tener amigos virtuales ¡es viejo!

Tenía varios desde mi más remota antigüedad.

Como mi amiga Nati.

(De la que ya, desafortunadamente, no sé nada)

Nos escribíamos y nunca nos habíamos visto.

Eran amigos por vía postal.

Y ¡claro! eran contados, porque cada carta tenía un solo destinatario.

No era como las epístolas de San Pablo.

¡Ahora con el Face Book es distinto!

Ahora tengo más de 300.

Y no es que los coleccione, que no los colecciono.

Antes mis amigos de FB no eran virtuales, porque los conocía a todos.

Peo ahora no, porque "me he abierto a lo desconocido".

Pero claro, desde que son amigos de F B ¡dejan de ser estrictamente desconocidos!

Aunque es un conocimiento raro.

Es un conocimiento "virtual"

Pero no es débil ¡es fuerte!

Y en el caso de los amigos convencionales cuando además son de FB ¡fortísimo!

El F B otorga a la amistad un lustre inusitado!

Y además sobrepasa el espacio de modo increíble.

Me comunico con uno que como yo vive en Madrid a la vez que con los que viven en Puerto Rico.

¡Verdaderamente increíble!

Ahora lo que me gustaría es ir pasando amigos del grupo virtual al de los amigos convencionales que también son de F B.

¡Pero hasta la fecha no he pillado ninguno!




domingo, 20 de enero de 2019

Ver sin apenas verse uno mismo.



DENTRO DE MÍ.
Bien mirado:

vivo,

soy,

dentro de mí.


Y eso que me pasa a mí

te pasa a ti.

¡Les pasa a todos!


¡Nunca me he visto la cara!

Verse en un espejo ¡no es verse!

Y verse en un vídeo no es verse


Y nunca he oído mi propia voz.

Y cuando he oído la grabación de mi voz no la he reconocido

Y me veo del pecho para abajo.

De los hombros para abajo.


Y mi espalda no la he visto nunca.

La podría ver en un juego de espejos

pero eso no es verla

o en un vídeo

pero eso no es verla,

como la pueden ver los otros.


Pero en cambio puedo sentir dolor.

Y nadie puede sentir el dolor que yo siento.

Ni puedo sentir el dolor que sienten otros.


Otros pueden ver la mueca que me produce mi dolor.

Pero eso no es sentir mi dolor

Y puedo ver la mueca que el dolor produce en otros.

Pero eso no es sentir su dolor.


¡Todo es muy raro!

Pero es que la vida es pura rareza.

Rareza de la que rara vez cae uno en la cuenta.





domingo, 13 de enero de 2019

Una sana monarquía.


EL TIOVIVO.

El tiempo se suele representar como un anciano con un reloj de arena y una guadaña...

¡Vaya!

A mi me parece mejor representación la de un tiovivo.

Va uno en su caballito, en su foca impulsando la bola o en un coche de bomberos batiendo la campanita. Cada vuelta representa un año y el punto inicial del recorrido el Año Nuevo.

También es una buena representación del año una pescadilla que se muerde la cola. Solo que el mordisco en la cola, por lo menos en casa, no es en el Año Nuevo, sino cinco días más tarde el 6 de Enero, el Día de los Reyes Magos.

Y a mí me toca el honor de tunear los regalos que traen los Reyes Magos de Oriente.

Es un trabajo pesado. Son tres o cuatro días desde por la mañana hasta la noche cortando papeles de colores y cartones, para pegarlos con cola o "celo" y formando animalitos.

Pero para mí es un gran honor ilustrar de ese modo la fiesta más familiar del año. Como también es un gran trabajo y un gran honor los alardes gastronómicos que hace mi chica para estas fiestas.

Son asuntos artísticos. Plenamente artísticos. Y por ello mágicos. Tanto los regalos como las viandas.

Y tal magia se acrecenta por un componente vertiginoso, son efímeros ¿Y qué arte no lo es?

Como en ocasiones anteriores traslado a este blog las imágenes de esta jornada.

¡Y hasta el año que viene, el redondo 2020, si Dios quiere!

¡¡¡Salud amigos!!!



























¡Y colorín colorado...!


jueves, 3 de enero de 2019

Vida vieja ¡y cansina!


CERTEZA.

El Conde Duque se planteó en su día aligerar el Imperio.

Y estuvo deshojando la margarita:

Portugal.

Cataluña.

Portugal.

Cataluña.

Portugal.

Cataluña...

Y se pronunció al final por descartar Portugal.

¿Hizo bien?

¿Hizo mal?

¡A saber!

Eso no hay modo de saberlo.

Ni tiene sentido plantearlo siquiera.

¿Hubiéramos ganado?

¿Hubiéramos perdido?

¡Quién sabe!

Don Gregorio, poco antes de su óbito, se planteó esto y se preguntaba si no se habría equivocado el Conde Duque.

¡Y le montaron el chocho!

Yo no lo planteo porque sé, como ya he dicho, que eso es bizantinismo puro.

Es el imperio de la especulación incierta.

Pero lo que está claro.

¡Clarísimo!

Cierto.

¡Ciertísimo!

Es que de haber prescindido de Cataluña.

Ahora no estaríamos sufriendo el marronazo que estamos sufriendo.

Sufriríamos otros ¿qué duda cabe?

¡Pero este no!