Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

domingo, 7 de octubre de 2018

Adelantan a veces...como el cangrejo.



LA GILIPOLLEZ ARTIFICIAL.

Parece que es un hecho indudable que existe la inteligencia artificial (IA).

Para mí, y supongo que para más gente, ese es un hecho indudable, pero no está claro.

¿Qué es eso?

Pues he mirado en Wikipedia y dice que la IA, también llamada inteligencia computacional, es la inteligencia exhibida por máquinas. Es un artículo un poco largo y si os apetece le echáis un ojo. Pero de lo que dice destaco un renglón: Toma de decisiones, resoluciones de problemas, aprendizaje.

A mí no me parece que las máquinas puedan ser inteligentes. Lo que ocurra, seguramente, es que las computadoras son calculadoras con un poder operativo enorme, además automáticas. Y además robóticas al estar conectadas con aparatos capaces de operar físicamente. Un ejemplo macabro es el de esos robots guerreros que disparan "según su criterio". Eso no es así verdaderamente, sino que tienen registrado en qué circunstancia han de disparar. Si pensaran verdaderamente decidirían si las circunstancias previstas son suficientes en caso concreto o no y obrarían en consecuencia.

De lo que está a salvo la IA es de confundirse y es capaz, por ejemplo, de abstraer de una foto aérea de una zona selvática la imagen de los edificios ocultos por la vegetación y levantar un plano. Porque las plantas que crecen sobre las ruinas sean más bajas, más altas, más o menos verde o por lo que sea, y a ojo de buen cubero se confunde uno, y la máquina no. Porque la confusión es una flaqueza muy humana, que no se ha puesto al alcance de las máquinas ¡pero tiempo al tiempo!

En definitiva la IA amplía el alcance de la inteligencia, a pelo. de los humanos y les ayuda a tomar decisiones, a  resolver problemas y a aprender adecuadamente.

Es decir que la IA amplía la capacidad intelectual de los inteligentes ¿no?

¿Y cómo se llamaría el mecanismo computacional que ampliara la discapacidad intelectual propia de los gilipollas?

Pues gilipollez artificial ¿no?

Y se nota por las decisiones que toma alguna gente, por el modo en que resuelve sus problemas y por las cosas que aprende...

Y si se piensa un poco se descubre que el catálogo de memeces desarrollado con el auxilio de la GA es verdaderamente inmenso.

Bueno ¡tremendo!