Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

jueves, 12 de septiembre de 2019

El pasado escasamente habitado.



LA MENTE HABITADA.

La mente, en cierto modo, es como a una habitación donde cabe gente. Puede que mucha, pero no toda.

Hago cuenta somera de casi treinta años de profesor, y he tenido probablemente más de 3.000 alumnos. Y además he convivido con compañeros, condiscípulos y colegas en número apreciable. Un montón de gente que no he conocido solo un ratito sino por lo menos todo un curso a razón de dos o tres horas semanales ¡o más!.

¡Desde luego en mi mente no cabe tanta gente a la vez!

Con tan solo unos pocos tengo un trato relativamente frecuente. Y a muchos los he olvidado completamente. Diría que a casi todos. Lo cual es fantasmagórico.

Afortunadamente no vivo en un régimen de soledad pero sí de relativa alienación. Porque claro, que de una relación poco menos que multitudinaria (y si no es tal es porque no estaban todos a la vez, aunque en grupos de entre cuarenta y sesenta) quede tan poco...

¡Ya me diréis si no es algo alienante!





martes, 10 de septiembre de 2019

Nominalismo puro.


LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE TOMÁS.

He podido comprobar lo importante que es llamarse Tomás para los que, como yo, se llaman Tomás.

No digo que tenga que ser así pero por lo que voy a contar me lo parece.

Siempre he pensado que cada persona debería tener un nombre único, porque el nombre viene a ser la síntesis de la personalidad, y como somos únicos debería correspondernos un nombre exclusivo para cada persona. Y en su defecto un nombre infrecuente, para que cuando se nos nombre no atiendan varios al reclamo.

Bueno, si no únicos por lo menos perteneciente a un grupo homónimo. Y hay grupos enormes, como el de José y otros muy reducidos como Eustaquio, por ejemplo. Y otros, que sin ser raros, son relativamente reducidos, como el que nos ocupa.

El caso es que hace unos meses que andaba escamado por irregularidades gástricas, que luego afortunadamente quedaron en nada, decidí ir al médico. ¡A ver, a ver! Miro la lista de Asisa... Ruber...Ah! Pues está bien. Médico... Ah! este se llama Tomás ¡Perfecto! Voy, me recibe, me atiende maravillosamente y al final me dice "¡Con ese nombre tan bonito que tiene usted! como el de mi padre". Le digo que como el de mi abuelo y no de mi padre porque se lo habían puesto a un hermano mayor suyo.

La primavera pasada fuimos a ver los cerezos en flor del Valle del Jertes y en Navalmoral de la Mata se nos averió una rueda. Vamos a un taller, la reparan y cuando pago me dice el operario, con sonrisa de oreja a oreja ¡Se llama usted Tomás igual que yo! Lo dicho, una auténtica cofradía.

Hace unos días vuelven de Alicante una de mis hijas y su familia y me cuenta que paseando por la playa ven a un señor y pegan la hebra. Se enrolla con mis nietos, que son encantadores y sale a relucir que me llamo Tomás ¡Hombre igual que yo! y se produce una corriente de simpatía y con tal motivo le regala a mis nietos la conchas que había cogido, unas coquinas y no sé qué más. Y termina encomendándoles que me transmitan su saludo.

Ayer mismo voy al Conde Duque y me encuentro con mi querida discípula Laura que trabaja allí -¡Qué tal! -Pues vengo a ver la exposición de Dimitri que el otro día cuando vine a ver la de Caruncho no me dio tiempo... -Pues está cerrada, porque es lunes. -Miré en Internet y decía que estaba abierta... -El centro sí, pero las exposiciones no. Bueno, pues volveré otro día...-Pues tiene un catálogo muy bueno y es gratis, pero no sé si quedan...¿Quedan? le preguntó a un compañero. -Pues ya no quedan. -¡Qué pena! Y nos quedamos mirando al compañero. Este se queda pensando... y me dice ¡venga!. Atravesaos un patio, llegamos a la sala con las luces apagadas, iluminada mínimamente por la luz que se colaba por las rendijas y abrió una puerta de un pequeño almacén , del que sacó un catálogo y me lo dio. Es que no los damos todos sino que nos quedamos con algunos de reserva...Por el camino me vino diciendo que se llamaba Tomás, como su padre y como su abuelo..que ese nombre ya no se lo ponían a nadie, etc, etc.

Por lo que veo Tomás es un nombre de estirpes, modestas estirpes pero importantes para quienes pertenecen a ellas. Y en cualquier caso despierta simpatía entre los homónimos.

¡Y está muy bien! porque la simpatía tiene su encanto, y siempre debe ser bienvenida, venga de donde y como venga.





viernes, 6 de septiembre de 2019

El pensamiento natural.


UN ANIMAL DISTINTO.

No parece cierto que los humanos seamos animales.

Aunque en algunos casos es más que evidente.

Pero la tendencia más universal es pensar que una cosa son los humanos y otra muy distinta los animales.

Aunque bien es cierto que los humanos son una clase de antropoides junto a gorilas, chimpancés y orangutanes.

Pero hay algo fundamental que separa a los humanos de todos los demás animales.

Claro que cualquier animal tiene algo fundamental que lo separa  de los animales de otras especies. 

Por ejemplo los elefantes tienen características diferenciadoras, como los rinocerontes, etc.

¡Pero no es eso! hay algo que singulariza radicalmente a los humanos!

Y ¿qué es?

Creo que es el uso tan intenso que los humanos hacen del lenguaje. De los diferentes idiomas, de la comunicación verbal y escrita.

Y el lenguaje sirve para comunicarse con los demás ¡y hasta con uno mismo!

Comunicarse uno con uno mismo es "hablar solo". O sea, pensar.

Me pregunto:

¿No hay más pensamiento que el que discurre por el lenguaje, que el que está compuesto por los signos abstractos del lenguaje?

¿No puede haber pensamiento construido por percepciones directas?

Creo que sí lo hay. Es raro, pero lo hay.

Es posible que así sea el "pensamiento animal". Y puede que también sea así el "pensamiento vegetal" (Consultar a Stefano Mancuso). Aunque no es seguro, porque ¡a ver cómo se podría enterar uno!

Porque seguramente los animales "piensan". Pero, seguramente, no con palabras, sino con imágenes que les imprimen sus experiencias, y las plantas igual.

Podríamos llamar a este hipotético pensamiento animal y vegetal "pensamiento natural" frente al "pensamiento artificial" que es el habitual de los humanos.

Pensamiento que no es ajeno al humano, porque a uno le pueden contar una historia en una novela. Pero también se la puedan contar con una película.

En una novela le pueden hablar a uno de una pipa. Y a partir de eso se imagina una pipa, que será distinta en cada uno de los lectores. Pero en una película le enseñan la imagen de una pipa en concreto. No por ello el receptor se forma una imagen unívoca de la pipa en cuestión, pero las diversas pipas que se imaginan los diversos espectadores se parecerán más entre sí de lo que se parecen las diversas pipas que se han imaginado los lectores. En cualquier caso la palabra pipa evoca una infinidad de pipas y la imagen de una pipa de una película evoca también muchas pipas distintas, aunque no tantas como la palabra.

Pero el pensamiento humano, "pensamiento artificial", se basa en un par de operaciones, la simplificación y la permanencia, digamos que poco naturales, mientras que el "pensamiento natural", animal y vegetal se supone más apegado a la naturaleza seguramente no estará tan condicionado por esas dos operaciones.

Es muy propio del pensamiento humano la simplificación "visto un negro visto todos".

Lo primero es que no hay negros hasta que se decide llamar negros a los que tienen una melanina muy acusada y lo segundo que se le atribuyen a todos, o a muchos de ellos, cualidades observadas en unos pocos.

Otro ejemplo de simplificación: se observa que el cielo se oscurece hasta la total negrura y  pasado un tiempo se va aclarando hasta la total claridad, que luego se atenúa, y vuelve a oscurecer etc. Y se concluye: Hay días. y los días tienen dos partes: día y noche.

A los días se les pone nombres. Pero no infinitos nombres, tan solo 7, en nuestra cultura y en muchas otras. No creo que este factor tan importante en el pensamiento humano lo sea en el "pensamiento animal".

A cada grupo de 7 días se le llama semana. Y a cada grupo de algo más de 4 semana se le llama mes. Y también se les pone nombre. Hasta un total de 12 y a tal conjunto se llama año. A los años no se les pone nombre, pero sí número, etc, etc, etc.

Eso es la simplificación, o la sistematización, si lo prefiere uno. Y luego hay otra cualidad del pensamiento humano más curiosa todavía.

La permanencia. No ocurre que las cosas pasan y pasaron. Se toma nota de ellas y de ese modo permanecen. Y así se escribe la historia. "Y esta es la historia verdadera...¡No, no, no, la verdadera es esta otra!" Vaya usted a saber cuál es la verdadera...en cualquier caso eso que se dice que pasó ya no pasa"

¡Ya, ya!

Porque el presente y el futuro están condicionado por un pasado que supuestamente ya no existe, o que no tendría que existir ¡pero ya lo creo que existe y permanece!

Los libros están para que los pensamientos permanezcan y esa permanencia es esencial para el pensamiento humano. No me parece que sea igual para el "pensamiento animal", desde luego de existir no será tan potente como en el nuestro.

La historia está arraigada a la escritura.

 Y al cine, los vídeos, etc. ¡aún más!

¿Ha sido gol?

¡No hay problema! recurrimos al VAR.

Que uno está viendo un partido en la tele y se distrae ¡GOL! ¡GOL! ¡GOL!

¡Me lo he perdido!

¡Nada de eso! Te lo repiten y asunto arreglado. Con lo que llega uno a creerse que los hechos pasados son recuperables.

Esto es un ingrediente esencial del pensamiento humano.

¡Te he visto en la tele!

¡No me has visto a mí!, porque no estabas en el plató donde me grababan. Lo que has visto es una imagen mía ¡que no es lo mismo! Eso que has visto ¡no soy yo!

Voy a dejar de divagar y voy a poner un ejemplo de "pensamiento natural" donde los signos abstractos del lenguaje están de más, como también lo está la simplificación y la permanencia.

Tan de más están que cuando intervienen tal pensamiento colapsa.

Me refiero a la "pintura y el dibujo del natural".

Voy a poner ejemplos: Cualquier cuadro de los que Sorolla pintó del jardín de su casa de Madrid, hoy Museo Sorolla, o los que pintó del Generalife, o sus apuntes del natural con lápiz de grafito o al óleo en pequeñas tablas.

El pintor se pone "ante la realidad" de un panorama visual y produce un cuadro o un dibujo, que es una realidad distinta, pero que ha sido producido por una "traducción" de tal realidad referencial a un plano, de papel, tela o madera. No pinta geranios, suelos o manantiales. Sino que donde ve colores pone colores correspondientes. Al final resulta lo que resulte. Ha estado pensando todo el rato, ¿qué colores tiene que mezclar para sacar el que necesita? por ejemplo, pero no con palabras sino que va probando y pensando cómo ir modificando para ir resolviendo ¡Ha estado pensando con una total ausencia de conceptos!

He sido profesor durante años de "dibujo del natural" y he sido como un bicho entre bichos o una planta entre plantas. Mis correcciones han sido: Esto más claro, esto más oscuro. Esto más arriba o esto más abajo, pero nunca he hablado de cabezas, brazos o piernas en un dibujo, porque tales cosas las tienen los modelos ¡pero no los dibujos! Si llegamos a ver un dibujo con una verdadera cabeza, un brazo o una pierna ¡nos íbamos a dar un susto de muerte!

Los dibujos tienen papel y carboncillo, porque ¡a ver si no!

También les he dicho que lo que están viendo en ese momento ¡Nunca lo habían visto antes! ¡Y nunca lo volverán a ver después! Porque cada cosa en cada momento es única e irrepetible. Estamos acostumbrados a que, por ejemplo, cada semana tiene un martes y un domingo etc. y que por ello los tiempos, con pequeñas diferencias se repiten...

¡Pues no! lo ha dicho Don Antonio: "Ayer es nunca jamás".

No podríamos vivir sin "pensamiento artificial". Pero vivir sin "pensamiento natural" es una temeridad porque es verdaderamente alienante. Y hay mucha gente que desdichadamente vive así.






miércoles, 4 de septiembre de 2019

Testigos de la historia.



FUENTES UNIVERSALES.


Estaba yo pensando esta mañana, mientras fregaba un par de platos y poco más que me dio pereza anoche quitar de en medio, lo que decía mi amiga Manola ayer por la tarde cuando fuimos a visitarla:

Es responsabilidad que tiene todo el mundo dejar por escrito a la posteridad noticias de lo visto y lo vivido.

Eso lo venía pensando yo desde hace tiempo. Siempre me había llamado la atención porque el famoso documento "El diario de Ana Frank" existe porque una niña, que en modo alguno era una famosa escritora, se le ocurrió escribir un diario. que ha resultado ser un precioso documento del dramático periodo histórico en el que le tocó vivir, y morir.

 Cuando veo amigos, de provecta edad como la mía, desocupados y desorientados, les animo a escribir sus memorias. Me dicen que no son escritores. Y les digo que tampoco lo era Ana FranK ¡y mira!

Y algunos de estos amigos han sido gente importante y tendrían cosas importantes que decir. Y los que no hemos sido importantes ¡igual!

¿Y qué hacer con tales escritos?

¡Pues subirlos a la "nube"!

Porque seguro que ya hoy hay "nubes" disponibles (le preguntaré a uno de mis yernos -que entiende del tema- cuando vuelva de vacaciones).

Pienso que lo suyo sería, que la Academia de la Historia habilitara una "nube" así y la gestionarla, mucho o poco, lo que quisiera. Un cajón de sastre o una especie de nuevo archivo de indias y de no indias virtual abierto a todo el mundo para meter y para sacar testimonios de quienes quisieran entrar en ese juego.

Una especie de wikipedia en la que todo el mundo meta lo que quiera meter y saque lo que quiera sacar, donde no haya garantía de verdad ni de mentira.

En algo así habría mucha mentira y mucha paja. Pero también habría mucha verdad y mucho grano que ahora no están en ningún sitio.

¡Piénsenlo!



jueves, 22 de agosto de 2019

La cabeza a pájaros.


 Y LOS OJOS EN EL COGOTE.

Vino en El País del domingo algo, que ya se sabe, que lo decía una astrónoma india: que lo que podemos ver en el Cielo no está pasando cuando lo vemos, sino antes. De modo que la imagen del Sol que podemos ver en un momento dado no es del momento, sino de hace 8 minutos y medio...

¡No importa!

No digo que importe, pero no es instantánea.

Tampoco la de la Luna ¡pero casi! porque viene con un pequeño retraso de tan solo segundo y medio.

La de Venus está retrasada en 2 minutos y medio y la de Marte casi el doble.

La imagen de Júpiter ya es de hace más de media hora. La de Saturno hora y cuarto

Pero la imagen de Plutón es de ¡hace 6 horas y tres cuartos!

La imagen que podemos ver de Alfa Centauro, que es el sistema estelar más cercano, y la que desde allí se puede ver de la Tierra, ¡es de hace más de 4 años!

Y el desfase respecto a la Estrella Polar es de ¡323 años! Y si ahora mismo enfocaran desde un planeta de dicha estrella la Tierra y más concretamente la ciudad de Londres podrían ver que estaban nombraban director de la Casa de la Moneda Inglesa ¡a Newton!

Diréis: "Pues este en vez de echarse una buena siesta con el calor que hace..."

Pero si uno se fija bien ¡Eso es lo que pasa casi siempre! Por no decir siempre.

Como decía el maestro onubense Don Juan Mora ¡Llegas tarde como los bomberos!

¡Cómo van a llegar a tiempo! ¡Ni con antelación!

¿Cuándo juzgan a un delincuente? ¡Cuando ha delinquido! No lo van a juzgar antes. Ergo la prevención está cruda.

¿Cuando se ejerce una profesión? Cuando se han terminado los estudios correspondientes.

¿Cuándo se barre y cuándo se friega? Cuando todo está hecho un asco.

¿Cuándo se ve una peli? Cuando ya la han terminado ¿La vas a ver antes?

Pues el teatro no. Pues el teatro sí, porque la obra la escribieron antes, y el tenderete del decorado lo hicieron antes, y se la aprendieron antes los actores, y la ensayaron antes...

¿Cuándo te montas en el tren? Después de que se haya parado en la estación, y se hayan abierto las puertas.

La historia que es paradigma de los nacionalistas es algo que dicen que ha sido, pero ¡quien sabe! y en cualquier caso ya no es.

El conservadurismo imperante no es más que el empeño en que nada cambie, que todo sea como era antes...

Por eso digo que tenemos los ojos en el cogote. 

Y la cabeza a pájaros.




lunes, 19 de agosto de 2019

Alma vegetativa.



LA HUMANIDAD VEGETAL.

¿Qué es la humanidad?

El conjunto de los humanos. Sus obras. Sus fracasos. Su pasado, su presente, su futuro y su gerundio.

Y ¿qué son los humanos?

Podríamos decir que monos con humanidad. Una clase de animales con humanidad. Una clase de monos, de primates, de antropoides con humanidad.

Con "alma humana" podríamos decir. En un sentido más poético que literal.

No sabemos de otros "animales humanos".

El que no lo sepamos no quiere decir que no los haya, que no hubiera habido ni que no los vaya a haber. Pero lo que es saber ¡no lo sabemos!

Igual en el mundo vegetal ¡no tenemos noticias!

Salvo si leemos a Stéfano Mancuso, que dice de sí mismo que es "neurólogo vegetal".

No es ningún chalado, Antes de hacer juicios lo suyo sería documentarse un poco.

La humanidad es el todo del que los humanos son las partes.

Humanos y humanidad son distintos:

Los humanos son mortales y la humanidad no. Puede que acabe muriéndose pero eso no lo hemos visto ¡ni lo veremos!

La humanidad puede hacer edificios, ciudades, ferrocarriles, puertos, puentes enormes máquinas como trenes, aeroplanos, barcos etc. y los humanos participan en la ejecución de esas obras, pero no hay humano que haya hecho él solito un gran edificio, una ciudad, un tren, un transatlántico, un boeing, etc.

Ergo a pesar de la fijación que tenemos en los individuos, son las colectividades las que tienen verdaderamente el poder de hacer.

Pero ¿cuál es la diferencia esencial entre vegetales y animales?

Que los vegetales son autosuficientes y los animales parásitos.

Ello es debido a que los vegetales tienen clorofila y puede hacer la función clorofílica que consiste en "comer" anhídrido carbónico, "alimentarse" del carbono y "peer", más que "cagar", oxígeno. Y los animales respiran ese gas y devoran ese carbono. Además se valen de la madera que obtienen derribando árboles.

No sé de ningún animal que tenga la cualidad de hacer función clorofílica ¡aunque no hay que perder la esperanza! Todo es cuestión de que prosperen simbiosis entre vegetales y animales. Y con ello entramos en el campo de una gran autoridad Lynn Margulis.

Pero entre vegetales hay otra diferencia muy acusada: Los vegetales son sedentarios, viven fijos al suelo o a otro soporte y los animales son ambulantes, caminan, nadan o vuelan.

¡Eso hay que mirarlo con más cautela!

Porque hay muchos animales que viven fijos al suelo, como los corales, pólipos, anémonas de mar, esponjas, ascidias y otros. A simple vista parecen plantas, aunque son animales. Pero viven fijos en su edad adulta, porque en su edad larvaria se desplazan para poder colonizar lugares lejanos.

Pero ocurre a veces que esas larvas, sin dejar de serlo, maduran sexualmente y se perpetúan como animales ambulantes. Las medusas son "corales infantiles" Y los anfioxos son ascidias infantiles sexualmente maduras ¡que evolucionando generaron los vertebrados! Ergo tenemos una antepasada que vivía, con la pata quebrada, pegada al fondo del mar.

Y por supuesto los gametos masculinos ¡son libres como el viento! 

Ergo los animales también tienen un pasado, y en muchos casos un presente, que también es sedentario, como las plantas.

Por supuesto que las plantas, por fijas que estén, se mueven en su fase temprana, cuando son  semillas. Y el polen, que es su gameto masculino, como el de los animales, vuela libre como un pájaro.

¡Y más que eso! Hay un tráfico intensísimo de vegetales. Cultivos que viajan por todo el mundo. Las naranjas vinieron de la China, los tomates, los pimientos, las patatas de América. El café de Arabia se extendió por América, a caña de azúcar viajó del viejo al nuevo continente.

¡Es que las llevaron los humanos! se dice. Pero no es seguro que el papel de las plantas siempre sea tan pasivo como parece ¡son sibilinas! Leí a un botánico refiriéndose a las plantas : "ellas nos manejan".

¡Quién puede garantizar que no haya una humanidad vegetal!

Las grande migraciones humanas se producen según planes de actuación trazados por humanos, por simios con humanidad, con alma, por decirlo de algún modo. Y quién me dice a mí que las grandes migraciones vegetales no se deben a planes trazados por humanos vegetales...

¡Que podemos tenerlos delante de las narices y no verlos!





viernes, 16 de agosto de 2019

Una morena y una rubia.



LA VERBENA DE LA PALOMA.

Después de casi sesenta años de vivir en Madrid por fin se nos ocurrió ir anteayer a la Verbena de la Paloma ¡Sensacional! Más gente que en la guerra. Pero, claro, como no fui antes no he podido comparar.

El circuito festivo comprende muchas calles del Barrio de la Latina y ¡cómo no! la calle y la plaza de la Paloma! La imagen que tenía era la de la música y la iconografía de la famosa zarzuela ¡pero nada de eso! Porque lo que me resultó más llamativo fue lo propiamente del emplazamiento, el Barrio de la Latina.

Ya se sabe que el nombre del barrio es relativo a Beatriz Galindo, famosa escritora, humanista y también maestra de latín y de gramática de la reina Isabel la Católica, apodada "La Latina". Pero aquí se ha producido una afortunada polisemia. Porque dada la población que se puede observar verdaderamente se trata de un barrio latino.

Porque ¡poco chotis! y mucho reguetón. Mucha bachata y mucha salsa ¡y mucho hispano! entre el público asistente y entre los currantes de la infinidad de chiringos con tremendas barbacoas y peroles gigantescos donde se fríen los entresijos y las gallinejas, que eso sí que son firmes arraigos madrileños.

La latinidad la llevábamos puesta, porque íbamos dos parejas: Berni, que es dominicana y Pedro que es segoviano pero que ha ejercido de cura por Latinoamérica, aunque al final se "salió" y contrajo matrimonio y nosotros dos, que también tenemos nuestro punto hispanoamericano, puesto que vivimos tres años en Puerto Rico.

Pero el caso es que el primer destino parroquial de nuestro amigo fue precisamente la Iglesia de la Paloma. O sea ¡que perfecto!

El caso es que los fachas ¡NPI!

"¡Qué va a pasar cuando vengan masivamente los latinos...!"

¡Pues ya han venido! Y no ha pasado nada.

Nada malo y mucho bueno, porque han traído su alegría, su ritmo y su buen rollo que nos ha venido dabuti!

Eso no produce transculturización alguna, sino enriquecimiento cultural. Que por otra parte es muy propio del casticismo madrileño, que de siempre ha sido inclusivo y nunca excluyente, como prueba que el más arraigado casticismo es el de los "manolos" que son los castizos de Lavapiés. Y mira por cuantas resulta que Lavapiés era la judería de Madrid.

Bajo los festones que figuran mantillas y mantones de colores colgados entre las farolas, un ruido descomunal de música, pregones, risas y alegre griterío. Lo pasamos divinamente.

Y lo mejor de todo es que, en cierto modo, se puede viajar en metro al Caribe y a todo el continente americano y disfrutar de su gente y de esta cultura compartida.

Y es que nos han devuelto la visita. Y, a pesar de lo que digan los seguidores de la Leyenda Negra, de este confín suroccidental europeo se ha llevado al continente americano mucho bueno, y dichosamente nos están correspondiendo ahora.

Ya no exportamos curas y monjas a las Américas ¡los importamos de allí! Y sobre todo importamos gente de a pie.

¡Y es un gusto!