Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

sábado, 16 de enero de 2021

¡Somos como niños!




GIGANTES Y CABEZUDOS

Nuestra sociedad está configurada como está.

Y no de otra manera.

¿Porque no hay otra configuración posible?

¡Pues no lo sé!

Lo que sí sé es que hay es otra configuración pensable.

Y ¿ cómo está configurada nuestra sociedad?

Pues como un desfile de gigantes y cabezudos

Formado por esas figuras enormes

y por la gente de a pie

Con altas figuras de personajes poderosos  

y otras más bajas de personajes grotescos,

todas de cartón piedra.

Figuras que ocultan a gente corriente que las anima.

Corriente aunque diestras en su función.

Corriente como el público que disfruta de sus actuación 

En la realidad social los gigantes son los próceres

que verdaderamente es gente corriente,

salvo que saben mover a su  gran muñeco.

Y los cabezudos, comparsa de los anteriores,

que también saben mover a su muñeco

con un papel menos sobresaliente que el de los gigantes

pero más que el del público en general.

Pero claro, el sistema resulta caro

Gravoso para el público en general 

que es el pagano.

Y la culpa ¿es de los gigantes y de los cabezudos?

Pues no del todo

El público en general también tiene culpa

Porque no saben vivir si no es a la sombra de esos titiriteros grandilocuentes

con sus disfraces monstruosos.

Y ¿cuál sería otra configuración sociable pensable?

Pues una sociedad sin disfraces

Con las naturales diferencias

¡Pero no con esas diferencias gigantescas!


 

viernes, 15 de enero de 2021

Con la cuchara grande.


 EL PEZ GRANDE SE COME AL CHICO.      

No vamos bien encaminados.

Hay grandes, medianas y  pequeñas empresas.

Y cada una tiene su sitio.

¡Pero se salen!

Sobre todo las grandes, que se meten en el sitio de las medianas y las pequeñas.

Les pasa voluntariamente lo que le pasaba involuntariamente a mi amiga Elena. Que comía con los campesinos en un cortijo de Úbeda, creo. Comían todos de un perol, y el plan era que cada uno iba vaciando el sector circular que le correspondía. Pero ella, que no estaba acostumbrada, se despistaba y los de al lado les decían "¡Elena, que te sales!"

En el tema de las empresas cada una va a lo suyo ¡Y no tendría que ser así!

¿Por ética, por educación y por todo eso?

Pues sí, pero sobre todo porque si no se respeta a los demás ¡todo entero se va al carajo! Que es lo que parece que está ocurriendo.

Se sabe que toda gran empresa ha de tener grandes beneficios. 

Ganar mucho y gastar poco.

Y uno de los modo de conseguirlo es ahorrando en jornales.

Por lo que se contrata al mínimo posible de currantes.

Y se les paga lo mínimo.

Porque hay que sacar beneficios para la cumbre de esa pirámide. Y para "los comerciales" que propiamente no producen, pero venden. Y a los productores ¡Que les den!

El efecto de eso es mucho paro y mucho empleo infrapagado.

Pero los gobiernos, que tienen un papel arbitral, debería corregir esa conducta.

Tratando de que las grandes industrias mantuvieran una conducta menos leonina y que además no les hicieran competencia desleal a las medianas y a las pequeñas metiéndose en su terreno.

Tendrían que propiciar actividades "menos rentables" para la élite de las empresas y "más rentables" para sus trabajadores.

Pongo un ejemplo, que no tiene más interés que el de mero ejemplo.

Anuncio que un día haré un post que trate de las cocinas que he visto en "mis" diversas casa. Hoy hablaré de la más antigua, la de nuestra casa de la infancia en Huelva.

Consistía en un poyo de obra cubierto de baldosines con un par de oquedades. 

Cada una de ellas contenía el hogar de carbón vegetal tenían por encima y por delante aberturas. En la de arriba se ponían las ollas, cacerolas o sartenes y por la de delante se manipulaba el fuego. Eran como pequeñas barbacoas y el resultado solía ser delicioso. Sobre todo el magro de cerdo asado en aquel fuego de carbón, donde previamente se había tostado el bollo de candeal blanquísimo, donde se enjugaba la grasa que iba soltando, en el mes de enero...

Ese sistema era el común en la Huelva de aquella época y requería una red de carbonerías y una industria de carboneros. Lo cual implicaba oficios muy humildes cuya clausura supuso, en principio, una liberación...Pero se tiró al niño con el agua sucia del baño.

Porque los carboneros para hacer el carbón podaban y utilizaban la leña producida. Y limpiaban el bosque porque si salía ardiendo se terminaba su modus vivendi...

Y ¿qué ocurre ahora? 

Pues que se han abandonado los bosque y cada verano se producen terribles incendios.

Y ¿que habría que hacer? ¿Volver a hacer carbón?

Pues no. Habría que podar los bosques, limpiarlos y cuidarlos y llevar toda esa leña y esos residuos vegetales a una central térmica...

¡Horror! ¡Producir el temido CO2! Etc. etc.

¡Pues no! Eso es energía renovable.

Porque cada invierno se acumula un combustible que si no se retira a tiempo arde descontroladamente en verano. 

Con ese procedimiento de podar y quemar no se incrementa la tasa de CO2, porque al invierno siguiente se vuelve a controlar al renovarse la vegetación...Aparte de que este es un país deficitario de energía y ese poco o mucho aporte energético sería un alivio.

Pero esa industria sería poco rentable porque consumiría mucha mano de obra...

No sería poco rentable porque beneficiaría a mucha gente, porque emplear a mucha gente es lo que se necesita...

Sería cosa de echar números...

Iniciativas de ese estilo contribuirían a rellenar la España vaciada y empezar a salir de esta locura, que posiblemente nos esté matando.



miércoles, 13 de enero de 2021

Ser, no ser ¡ o vaya usted a saber !

EN DEFENSA DEL ESCEPTICISMO.

 

Lo que ocurre es lo que ocurre

Y lo que ha ocurrido ya no ocurre.

Y ambas cosas pueden ser  conocidas 

o pueden no ser conocidas.

Pero pueden ser relatadas por quien las conoció a quienes no las conocieron.

 

El relato ocurre como tal relato

Pero lo relatado no es lo que ocurre ni lo que ha ocurrido.

Es tan solo la descripción de lo que ocurre o de lo que ocurrió.

Que puede ser fiel, o no.

O sea, verdadero o falso.

 

El que percibe lo que ocurre puede percibirlo bien

con lo que lo que piensa y dice se puede corresponder a lo que ocurre o a lo que ocurrió

o no, porque no se ha enterado debidamente.

 

El que no es testigo de lo que ocurre,  o de lo que ocurrió

no sabe lo que ocurre ni lo que ocurrió

Puede que si el mensaje era correcto, puede hacerse una idea cierta de lo que ocurre u ocurrió.

Pero saberlo

No lo sabe.

 

La moraleja de todo esto es que el escepticismo es la salvaguardia del conocimiento limpio y verdadero.

Porque nada de lo que uno mismo no sea testigo directo es prudente aceptarlo como verdadero.

¡Y ni siquiera eso eso de lo que uno es testigo directo!

Porque es muy fácil confundirse. 




lunes, 4 de enero de 2021

¡En las mismas!

 


ENTRE PINTO Y VALDEMORO.

Dicen que el origen de ese refrán es que el tonto de uno de esos pueblos se ponía a un lado del arroyuelo que es frontera entre ambas localidades y decía:

"Estoy en Pinto".

Saltaba al otro lado y entonces decía:

"Ahora estoy en Valdemoro"

y así pasaba el rato. Pero en una de estas tropezó y cayó al riachuelo. Y uno que contemplaba la escena le preguntó:

"Y ahora ¿dónde estás?"

"Entre Pinto y Valdemoro", contestó.

Digo esto porque hace poco estábamos en el 2020, annu horribilis, y ahora estamos en 2021, año en el que se han depositado todas las esperanzas...¡pero seguimos en las mismas!

Porque claro, lo que viene ocurriendo ¡no es culpa de 2020! ocurrió en 2020 ¡que no es lo mismo! Porque es como si cometen un crimen en un lugar ¡No es culpa del lugar!

Importa poco el sitio donde saltaba el tonto de la historia, daba igual que estuviera en Pinto o en Valdemoro. Lo que importa es lo tonto de la historia, que da lugar al dicho, que se dice que ocurrió entre ambos pueblos.

Con lo que pasa con el COVID 19 daba igual que comenzara en el 19, se extendiera en el 20 y perdurara en el 21. Lo importante es la tragedia que provoca el virus y la probable torpeza de las actuaciones humanas para librarnos de él.

Lo que falla de este relato es que mientras que entre Pinto y Valdemoro hay un riachuelo entre 2020 y 2021 ¡no hay nada! Apenas una uva...

Pero como no hay nada no es de extrañar que el panorama de diciembre del 2020 sea el mismo que el de Enero de 2021.

Porque aún nos queda mucho que sufrir. 

Para salir de esta lo que se necesita mucha paciencia y buena cabeza.

 

domingo, 3 de enero de 2021

Los hay más desconfiados que una jaca tuerta.


POSITIVO-NEGATIVO.

Está bastante claro que hay gente positiva y gente negativa.

Gente que va con el SI por delante y gente que por delante va con el NO.

Gente con la puerta abierta y gente con la puerta cerrada.

Gente confiada y gente desconfiada.

Gente abierta y gente cerrada.

Gente con la guardia baja y gente con la guardia alta.

Gente extravertida y gente introvertida.

Gente que le gusta internet y gente que no le gusta.

Se me ha ocurrido pensar en esto precisamente acordándome de que hay gente a la que le gusta internet, como yo por ejemplo, y otra gente a la que no le gusta en absoluto.

Porque desconfía.

A mí no me ha pasado nada malo ¡y toco madera! hasta la fecha.

Y sí me han pasado cosas muy buenas.

Como "enrollarme" con gente muy maja que hace partícipe de informaciones muy interesantes. Enseñando cosas que se les ocurre que tienen mucho interés o cosas que les han llegado a la pantalla de su ordenata y las comparte.

Mientras que a los que no les gusta internet ven peligro por todas partes...

Porque "no lo puedes controlar", dicen.

¡Por supuesto!

Basta con que un "amigo" le dé a "compartir" algo que hayas puesto para que eso esté en modo de descontrol total. Y si lo que has puesto es algo indebido,¡pues las cagao! Pero no vas a ser tan tonto como para hacer una cosa así.

La cosa es que me he topado con algunos amigos virtuales ¡tan majos, tan majos! 

Que aunque tan solo sea por eso 

merecería la pena pasarse el toro por la faja.

Pero vamos ¡que no es para tanto!






 

jueves, 31 de diciembre de 2020

Dieta de Año Nuevo.

PATO "PEKINÉS".

(En este caso de Fuencarral)

Si es que estáis ahí... cavilando... para ver que poner para la comida de año Nuevo...

¡Pues yo os ofrezco una óptima solución!

¡Pato Pekinés!

Salvo los que sigan la receta desde Pekín, cosa que me extrañaría, será "pekinés" de otro sitio. Este es de Fuencarral porque es en este barrio, antiguo pueblo, donde lo voy a cocinar. Y los vuestros serán de donde lo cocinéis...

Tengo que decir que en opinión de mi nieto Jorge no hay manjar como este. Yo solo lo he comido comparable, o mejor, en el Soho de Londres. En Pequín tuve poca suerte porque aquel pato estaba algo atrasadillo...Mi hija Ana también lo ha comido excelente en Nueva York. En todo Madrid ¡es inútil!

Así que si queréis hacer una comida maravillosa ¡manos a la obra!

Os compráis un pato o dos o los que sean. Los congelados son perfectos, pero a estas horas no os va a dar tiempo a que se descongele. Luego le extraéis unas pellas de grasa que suelen traer a ambos lados de la oquedad donde estaban las entrañas, que puede usarse para florituras gastronómicas, pero yo no les hago caso.

Lo escaldáis. A tal afecto pilláis una buena olla, la llenáis de agua hasta la cota que alcance el pato y la ponéis a calentar hasta que hierva a toda pastilla. En ese momento metéis el pato al que habréis embragado con un cordel para poderlo colgar luego. Como el pato está frío enfriará un poco el agua por lo que tendréis que dejar que recupere el hervor y dejarlo hirviendo un total de 10 segundos. Pasado ese tiempo lo sacáis y lo colgáis para que escurra. Si es que preparáis dos patos ¡no seáis vagos! Tiráis ese agua pringosa y empezáis de nuevo, porque si no estarán deficientemente escaldados los patos sucesivos.

Seguramente tendréis que hacer la "coiffer" al pato. O sea depilarlo, quitándole los restos de plumas que suelen tener.

Luego preparáis en un tarro o en un vaso un "esmalte" mitad miel y mitad salsa de soja, que se puede calentar en el micro para que se disuelva como es debido. Y a continuación lacáis cuidadosamente el pato. Y lo dejáis colgadito en un sitio fresco secándose. Irá soltado sangre y agua que iréis achicando con cristiana resignación.

Cuando la laca se haya secado le dais una segunda mano y ya lo dejáis tranquilo hasta el otro día.

Tendréis que preparar crepes. Como sepáis, o mirando a La Ortega o como sea. Pero no hace falta meterse a intentar "falsificar" crepes chinos. Ni siquiera ir a comprarlos a un supermercado chino, aunque no es mala opción.

También hay que preparar una salsa. A mí la que me gusta es una salsa apócrifa hecha con mermelada de arándanos y salsa de soja a partes iguales. A la que podéis añadir lo que os haya sobrado del barniz de lacar el pato y el caldo que suelta el pato al asarlo ¡pero es un lío! porque os podéis quemar, y manchar la ropa ¡y blasfemar!

También tendréis que preparar unas tiritas delgaditas de 4 o 5 cm. de largo de cebolleta y de pepino.

Para hornear el pato tenéis que poner dentro del horno y debajo del pato, o los patos que estarán sobre la parrilla, un recipiente con agua ¡es fundamental! y pensar que tardará una hora o una hora y pico o más. Hay que vigilar constantemente. Casi todo el tiempo a 180º y a última hora a 200º. A mitad del tiempo hay que darle la vuelta.

¡Fundamental consumirlo muy caliente! El problema principal de los restaurantes es que al final lo comes frío o casi ¡Y no es lo mismo enero que febrero!

En la mesa se ponen los cuencos con la salsa, fuentes con las crepes, las tiritas de cebolleta y las de pepino. Y, preferiblemente, en mesa aparte, el pato del que se cortan lonchitas delgadas con parte de carne y parte de piel.

Cada comensal va poniendo en su plato una crep y hace como un porro poniendo dentro unas tiritas de pato, encima tiritas de cebolleta y pepino y un poco de salsa, se cierra el "cigarro"...

¡Y buen provecho amigos!

Y ¡Feliz Año Nuevo y que 2021 se porte mejor que el precedente!

 

 


 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

¡Parece mentira!


CAINISTAS.

Esta escabechina terrible del COVID 19, que nos trae de cabeza.

Acojonaditos.

Encerrado como conejos.

Que nos está arruinando.

Que evoluciona y se perfila para ser más contagioso.

Que nos entra principalmente por el aire que respiramos.

Que nos amenaza de muerte.

Que cuando entra en una residencia de ancianos los fríe.

Hoy por hoy lleva infectada ¡tan solo al 10 % de la población!

Pero claro, nos tememos que si bajamos la guardia ese porcentaje subirá y subirá horriblemente!

Porque no sabemos de este "bicho" gran cosa.

Sabemos de su gran capacidad para infectar al que respire aire emponzoñado de este virus.

Que evoluciona rápidamente para "mejorar" su propagación.

Que no disponemos de ningún antivirus apropiado para combatirlo.

Tan sólo la vacuna ¡y menos mal que han corrido más que el tío de la lista! y ya están vacunando.

Que a uno les da más fuerte y a otros menos y que a muchos puretas les da pasaporte para el otro barrio.

Que se ceba con algunos enfermos a los que sume en las más horribles postraciones.

El Gobierno de la Nación se apaña como puede

¿Acierta?

¡Pues no lo sé!

Unos dirán que no porque afecta nada menos que al 10 % de la población.

Y otros dirán que sí porque tan solo afecta al 10 % de la población.

Pero lo que tengo clarísimo es que lo que cabría esperar de la Oposición es que hiciera piña con el Gobierno de la Nación para salir de este atolladero, por la cuenta que le tiene de poner fin a esta catástrofe.

Y no es eso lo que está pasando.

Porque lo que está pasando es que la Oposición le está tirando al codillo del Gobierno de la Nación para intentar derribarlo aprovechando el desgaste natural que produce esta pandemia.

Tendría que aprender de los chinos cuando interrumpieron la guerra civil para aliarse los contendientes contra el enemigo común que eran los invasores japoneses.

Pero no somos chinos...

Porque ellos ya tienen casi superada la pandemia

Mientras que nosotros la engordamos cainistamente.