Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

lunes, 26 de enero de 2015

Actividad versus pasividad.


JUBILATA.

Cuando iba por el pan me encontré con mi amiga Carmen que venía de vuelta con el suyo. Ella es jubilada vocacional ya que se jubiló antes de cumplir los 70, edad tras la que te mandan a la p. calle si trabajas para Leviatán, tal es mi caso.

Hizo alusión a mi condición de jubilado.

Pues yo no noto nada.

Pues lo eres.

Esa radicalidad metafísica me hizo fruncir el ceño y me quedé pensativo.

¿Jubilado yo? ¡No soy un jubilado! Estoy jubilado ¡que no es lo mismo!

La metafísica es relativa al verbo ser, no al verbo estar.

El ser es esencial y el estar circunstancial, diferencia que no siempre está clara, tengo que reconocerlo.

Los jubilados al uso que conozco tienen una agenda apretadísima y unas actividades muy pautadas. Gimnasio, natación o aprender cosas: inglés, matemáticas, pintura, o manualidades varias y viajar. Cuando aún estaba en activo había la posibilidad de jubilarse antes de tiempo, y una compañera más joven me decía:

¿Por qué no te jubilas?

¿Para qué?

Para hacer lo que te dé la gana.

¡Si ya hago lo que me da la gana!

Como trabajaba para Leviatán al cumplir 70 me echaron a la p. calle ¡y a otra cosa!

Mi actividad dual es la que me salva.

También soy pintor, siempre lo he sido, aunque nunca he vivido de la pintura, ni tengo ni he tenido una galería donde cobijarme. Por lo que dudo mucho que sea un pintor verdaderamente.

El ser un artista  es una condición verdaderamente comercial, y esa dimensión no la he tenido más que al principio, cuando de estudiante iba los domingos a vender mis dibujos a la Calle de los Pintores del Rastro. Absolutamente debía sacar poca pasta, pero relativamente estaba bien, prácticamente vivía de eso. Y artísticamente era más valiosa esa situación de lo que a mí me parecía, adquirieron cosas mías prestigiosos coleccionistas, algún críticos y algún famoso pintor.

Pero no hay que negar que el arte tiene un algo cultural además del comercial, y en ese plano tengo una leve entidad ¡algo es algo!

De esa, tan ruinosa, condición de pintor se pueden extraer ventajas enormes. Como el ser el fundamento y el cimiento de la actividad pedagógica que me ha dado de comer, de vestir y de todo. Porque, claro, un profesor de arte que no sea un artista en activo, aunque sea un artista maldito, ni es profesor de arte ¡ni es nada!


Eso antes, y ahora, en la voz pasiva, como bromean pedantemente algunos compañeros universitarios, el ser pintor en activo, aunque sea maldito, me libra de la deleznable condición de jubilata.


miércoles, 14 de enero de 2015

Hay muchos mundos y todos están en este.


NO ES LO MISMO.

"No es lo mismo hacer el indio en la India que en España", dice un refrán muy verdadero. Y "Donde fueres haz lo que vieres" dice otro.

Veo en el periódico que los musulmanes españoles reconocen que en España se les trata bien. Y si las chicas hicieran lo que los chicos se les trataría aún mejor.

¿A qué viene ese velo? Ese pañuelo que en algunas las hace parecer a Doña Rogelia y a otras odaliscas. Hay que reconocer que otras lo llevan con mucha naturalidad. Cuando yo era niño muchísimas señoras iban con velo y manto, además negros. Por lo que las musulmanas de ahora van mucho más animadas que aquellas cristianas. Pero lo que no había entonces es jovencitas de ese modo ataviadas. Aunque en muchos casos parecían viejas siendo jóvenes.

¿Debe entenderse  que estoy en contra del velo? ¡Pues no! Lo que digo es que si alguien adopta un rasgo diferenciador ¿de qué se queja si le diferencian?

Yo cuando veo el velo entiendo modestia y modosura. Los musulmanes me parece que por lo general son muy éticos y piadosos. Pero, lo dicho, la exhibición de rasgos diferenciadores provoca automáticamente que se les diferencie ¡es de cajón! Ergo no tienen por qué quejarse. Si viven en España como una minoría ¡pues muy bien! Pero también podrían vivir como la mayoría.

Étnicamente muchos de ellos son indiferenciables de otros españoles, y por ello podrían vivir como la mayoría. Y los nacidos aquí son españoles y si no viven como tales será en muchos casos porque no quieren.

Está el tema de la religión. Pero, claro, si se hace bandera de ella ¡de cabeza a la minoría! Pero si se entiende como un rasgo íntimo correspondiente a la privacidad de cada uno ¡nadie tiene que meterse en ello! Y, por ejemplo, en el Ramadán ¡se tendrán que joder y pasar hambre y sed durante el día!

El haber nacido en un grupo religioso, y el que se sea practicante o no tiene que comportar discriminación necesariamente. Por ejemplo, tengo una amiga de familia judía y ella lo es aunque no practica, pero ese es un rasgo que paso por alto sin darme cuenta. Mientras que otra amiga que estuvo unos días en casa es americana y judía. La llevamos de tapas por el viejo Madrid. Pero como no bebía cerveza, ni vino, ni comía jamón, ni chorizo, ni gambas ¡pues cantaba muchísimo! Otro caso es el de unos vecinos y amigos malayos, y por ello musulmanes. Son majísimos, él es diplomático, y ni bebe ni le gusta el vino, pero cuando tiene que brindar en actos oficiales ¡se lo traga y a callar como un puta!

Lo que tiene de bueno las sociedades laicas (que no son las de "religión laica") es que cada uno, siempre que no moleste, hace lo que le da la gana. Lo cual no es tan fácil, porque a muchos les molesta cualquier cosa. Y esa libertad es resguardada por el laicismo.

Pero yo veo que no, que vamos para atrás como los cangrejos, sobretodo muchos del norte. que se muestran muy estrechos en materia de convivencia moruna. Y muchos de los que vienen del sur ¡no estaría de más que espabilaran un poco! Porque tanto ellos como nosotros tenemos mucho que enseñar y que aprender. Con un poco de humildad se cae en la cuenta que ni los ajenos son tan malos ni los propios tan buenos.


domingo, 11 de enero de 2015

La guerra secreta.


LA CUARTA BOLA.

Esto que parece obra de un par de criminales fanáticos, intransigentes y descarriados, puede que además sea una batalla dentro de una guerra. Una batalla increíble. Realizada tan solo por dos o tres individuos o poco más. Con efectos devastadores.

Parece como si una potencia extranjera aprovechara el desperdicio en que nuestra sociedad convierte a una parte sustancial de su juventud para reclutar un ejército de desafectados que por una ilusión, óptica, matando y muriendo salvajemente nos estuviera atacando.

Pero ¿qué potencia es la que nos habría declarado la guerra? ¿Estaríamos en guerra con una potencia, que nos infringe daños enormes sin saber cuál es?

Nos hacen creer que es el Islam ¡Pues no es el Islam! Puede que sea una potencia islámica. O a lo mejor esa religión no es más que una tapadera ¡todo puede ser!

Con esta miopía nos las van a dar todas en el mismo lado, porque culpando del desastre a todos los musulmanes en general no hacemos más que envolvernos en una masa de humo que nos ciega y nos perjudica ¡a nosotros!

No hay que culpabilizar a todos los musulmanes. Sino saber distinguir entre musulmanes amigos y musulmanes enemigos y pedir a los amigos que nos ayuden a defendernos de los enemigos. Es indispensable invocar  su ayuda, porque sin ella estamos a merced de nuestros enemigos.

Culpabilizando a todos nos haríamos un flaco favor. Estaríamos engrosando masivamente las tropas enemigas, y estaríamos impidiendo vigilar a los malvados.

En Madrid sabemos mucho de no culpar a inocentes. Tras el horrible atentado del 11M nadie persiguió injustamente a tanto marroquí de bien que vive con nosotros. Los incendios de mezquitas que se están llevando a cabo en el extranjero no hacen más que agravar el problema.

Porque el enemigo cuenta entre sus recursos con nuestros errores. Por lo menos sobre este factor deberíamos tener control,  aunque no parece.

Los musulmanes no son intrínsecamente enemigo de cristianos y judíos. Las cúpulas de las mezquitas están frecuentemente rematadas por tres bolas ¿Qué significan? Las tres Religiones de Libro. En todo caso habría que sumarle una cuarta bola. La correspondientes a los laicos.


Lo civilizado es la tolerancia.


domingo, 4 de enero de 2015

¡Ver para vivir!


INDICIOS Y SIGNOS.

Cuando yo era profe le daba el coñazo a mis alumnos con cosas que había aprendido, buscando en los libros. Sobre todo con las más luminosas. Porque pensaba, como el ladrón que cree que todos son de su misma condición, que si me interesaban a mí le interesarían a ellos. Y así resultaba muchas veces. Y otras no.

Uno de los libros, más bien librito, es de lo más provechoso, se llama "La semiologia" de François Guiraud.

Allí habla de que semiología es un concepto antiguo y poco usado, tan solo por los médicos, y se refiere indicios o síntomas que presentan los enfermos que posibilitan el diagnóstico de una enfermedad.

Más recientemente, en la nueva lingüística, esa palabra significó también ciencia de los signos. De todos los signos. De los que ha creado la gente para comunicarse, que son artificiales. Y los signos de la vieja semiología médica ya no se llaman signos, se llaman indicios.

De los signos, artificiales, propiamente dicho, se distinguen dos clases: Signos motivados y signos inmotivados. Signos inmotivados son los del lenguaje. P. e. el sonido león o el grafismo escrito león en nada se parece a un león, es un signo inmotivado, y no lo descifra nadie que no sepa español o una lengua parecida. Mientras que un dibujo que represente un león lo pueden descifrar chinos y japoneses estupendamente, y se llama signo motivado.

La pintura figurativa produce, obviamente, signos motivados. Lo que pasa es que uno son más motivados que otros.

Todo esto me ha venido a la memoria porque he visto por segunda vez la exposición "Sorolla y Estados Unidos" de Mapfre de Recoletos. Que si no habéis visto aún, mejor que pongáis remedio a ese desastre. De ese montón de cuadros quiero señalar cuatro o cinco, o más.

Uno es el titulado "Alhambra de Granada" ¡Es motivado con rabia! No tengo nada que decir, hay que verlo y punto. Sorolla plantaría su caballete en el Generalife, colocaría su lienzo, cargaría de pinturas su paleta, y pincel en ristre se pondría a traducir a brochazos lo que sus ojos estaban viendo. Donde viera una luz dorada pondría un brochazo de blanco amarillento y donde viera una sombra un brochazo de azulado oscuro. Así, como el que libra un combate de boxeo, a golpes de brochas empastadas hasta que diera por finalizada su obra.

Cuando uno ve ese cuadro no ve el Generalife, ve ese cuadro. Que le evocará el recuerdo del Generalife, si es que lo vio alguna vez. Y si no lo vio, pero si lo ve en el futuro, recordará el cuadro de Sorolla. Lo que ve es un cuadro que, entre otras cosas, evidencia que es un signo motivado. Ver todo eso da un gusto enorme ¿por qué? ¡Pues no lo sé!

Parecido efecto produce el retrato de "El pintor Ralph Elmer Clarkson" y aún más el de otro pintor que está al lado, del que no tengo ahora la referencia ni, incomprensiblemente, viene en la red.

Pero se aleja más de ese paradigma los retratos oficiales como el de Alfonso XIII o el de la reina Victoria Eugenia, que no está tan pendiente de lo que ve como de lo que quiere que los demás vean. Y que puede que medie en ellos la fotografía. Claro que el muchos de sus cuadros costumbristas tendrían el apoyo de las fotos de su suegro...

Y alejadísimos del todo están los cuadros conmemorativo de Cristóbal Colón saliendo del Puerto de Palos. En los que la motivación de esos signos sería de otro signo, valga la redundancia.


Bueno, que si no la habéis visto que la veáis. Y si la habéis visto ¡pues otra vez! que eso no hace daño, ni engorda más que el espíritu ¡y eso es bueno!


viernes, 26 de diciembre de 2014

La realidad suplantada.

HOMO HISTORICUS.

¿En qué se diferencia el hombre de otros bichos?

En que habla mucho.

No es seguro que el hombre sea el único que hable. O que se comunique mediante signos, sonoros o no. No solo se comunican mediante signos los animales ¡también las plantas! Por ejemplo, dicen voces autorizadas que si una plaga ataca un bosque por un extremo, lo árboles infectados avisan químicamente, porque todas las raíces están interconectadas, a los que aún no están afectados para que reaccionen debidamente generando anticuerpos.

Pero en los humanos la comunicación es tan profusa que los hace únicos.

Lo que de verdad hace de la humanidad una especie indiscutiblemente única no es tanto hablar como escribir, y el que permanezca lo escrito y se pueda leer mucho más tarde. Es decir que la humanidad alcanza su entidad plena desde que es histórica. De modo que al homo sapiens le sucede el homo historicus, sin que haya mediado la evolución en ese trance.

Parece ser que el homo sapiens ha cumplido unos 75.000 años tan solo. El homo historicus no mucho más de 5.000.

Pero aquí hay un asunto sumamente importante que suele pasar desapercibido:

La escritura no retrata la realidad, sino que empleando conceptos fabrica mensajes. Y lo que le llega es otra realidad artificial y distinta que suplanta la realidad verdadera. O sea que mediante los conceptos se fabrican estereotipos de la realidad ¡que no son la realidad!

La narración, oral o escrita, de la realidad no es la realidad. Mediante el lenguaje se puede describir la realidad ¡pero también se puede mentir! Una descripción leal es, en el mejor de los casos, lo que cree el que ha descripto la realidad, que ha percibido directamente.

Por otra parte, en las sociedades en las que la historia está vigente, prácticamente todas, no vale aquello de "lo pasado, pasado". Sino que los hechos "históricos" de algún modo perduran y permanecen activos. Y gravitan sobre la gente, bien sea positiva o negativamente, como espadas de Damocles, y determinan el presente y el futuro.

Vivimos en un mundo mestizo donde se mezcla lo que se experimenta con lo que le cuentan a uno.

Lo que se está experimentando siempre es verdad. Pero ni lo que se experimentó, ni lo que se piensa experimentar lo es. Porque no lo es ya, o porque no lo es aún.

Y desde luego, lo que le cuentan a uno tampoco  es real. Porque la realidad es ineludiblemente subjetiva ¡tiene que ser vivida, experimentada! Lo que le cuenten a uno no es la realidad.

No obstante lo que cuentan, lo que se ha oído, o se ha leído, gravita fuertemente en las personas. Que son conmovidas y movidas. Pero, en tal caso, no les conmueve ni les mueve la realidad, sino la ilusión.

Se conoce solo cuando se experimenta la realidad, no cuando se tiene noticia de ellas por mensajes compuestos de signos. Las experiencias deparan algo semejante a signos que son los indicios.

Ante los indicios puede confundirse uno. Pero ante los signos es aún peor, porque se está desarmado. Depende uno de lo que le digan. No se sabe muy bien de quién depende. Y figuras tan prestigiosas como la "objetividad", la "razón" y la "lógica" están alejadas totalmente de la realidad. Y pueden resultar más falsas que el alma de Judas.

Pero ¡mucho ojo! porque esa artificiosa ficción puede actuar sobre la realidad ¡y producir monstruos reales y verdaderos! Como la energía nuclear, por ejemplo.

En resumidas cuentas, nuestra cultura conceptual e histórica es de naturaleza alienante. Nos hace vivir fuera de la realidad y, frecuentemente, en conflicto con ella. Y además produce realidades artificiales que pueden llegar a ser extremadamente peligrosas.


¡Pero no hay más cera que la que arde! No se puede salir de esta cultura ilusionista. Por lo que hay que andarse con pies de plomo, y, por lo menos, saber exactamente de qué estamos hablando ¡que nos la pueden dar con queso!

domingo, 21 de diciembre de 2014

¡Viva el sol que más calienta!


ESTOY CON EL PRIMO DE RAJOY.

Anda todo el mundo alarmado con el asunto del calentamiento global ¡Pues yo no! Primero porque, como dice Rajoy que dice su primo, de lo que va a pasar dentro de 300 años N P I y segundo que soy partidario inequívoco del calentamiento global. O por lo menos del calentamiento de Madrid. O en último extremo del calentamiento de Fuencarral, que es donde vivo.

Por lo que se ve soy un antiguo. Y me eduqué en época franquista. Y entre tanta maldad brotaba algo bueno: el escepticismo. De modo que bastaba, en aquella época, que los periódicos, la radio y otros medios te dijeran algo para que no te lo creyeras ¡y ahora no! cuando el cuarto poder habla excátedra  todo el mundo se pone de rodillas y se lo cree a pie juntilla. Y si no te lo crees y expresas en voz alta tu incredulidad ¡anatema!

Yo creo en Heráclito ¡Todo fluye! No te bañarás dos veces en el mismo río. Ni con la misma agua de la ducha ¡menos mal!

Como digo debo ser un antiguo, porque estoy acostumbrado a que se oiga  protestar a los que reclaman un cambio para salir de esa miseria. Mientras que ahora los que protestan son los acérrimos partidarios de "virgencita, virgencita ¡que me quede como estoy!"

Que va a haber cambio climático ¡pues claro que va a haber cambio climático! ¡Te pongas como te pongas va a haber cambio climático! Lo que ocurre es que no lo vamos a ver. Porque nuestro ritmo vital es mucho más rápido que el ritmo atmosférico. Y además vivimos demasiado poco para notar un cambio climático. Pero visto lo visto habrá cambio climático, porque hay indicios de que siempre lo ha habido.

Parece que estamos en el postrer momento de una era glacial. Porque aún hay casquetes polares y glaciares permanentes, y consecuentemente ¡vendrá una era interglaciar! ¡quién la pillara! Y eso es lo que parece que hay. A los que les gusta tanto el fresquito les debería pillar una era glacial ¡comme il faut! ¡que se iban a enterar de lo que vale un peine!

Lo que ocurre es que somos unos jodidos guarros. Y echamos a la atmósfera todos los humos y todos los gases de cuanto quemamos para mantener ese tren de despilfarro en el que estamos. Que además se compatibiliza con una miseria insoportable para una parte creciente de la población.

¡Siempre nos vienen asustando con que viene el lobo! Antes con las vacas locas, cuando seguramente lo que se quería es frenar una cabaña insostenible. Luego la crisis económica, cuando seguramente se quería frenar a banquero desaprensivos que prestaban lo que no tenían a los que no podían devolverlo, echando a un montón de gente a la p. calle, de su trabajo y de su casa, incluso los que podrían haberlo devuelto si no los hubieran despedido. Y ahora siguen con la matraca de las emisiones de CO2 ¡Pues que le den la matraca a los contaminadores! No al común de los mortales que no contaminamos nada ni tenemos ocasión de hacerlo. Parece que lo que quieres es que cuando tiritemos además nos autoculpemos!

A quien hay que echarle el freno es a esa minoría de poder mayoritario responsable de tal desaguisado y no comernos el coco con rogativas estúpidas.


Pues a mí, inviernos tan benignos como este ¡es que me encantan!


viernes, 19 de diciembre de 2014

Concentrados.


VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA.

Es el viaje al centro. Al centro de la tierra, con minúscula, al centro del país, de la nación.

Todos los partidos, o casi todos, van a colapsar el centro, donde está el mogollón. El mogollón de votos ¡A ver quien pilla más!

Casi nadie quiere saber de alianzas ahora. Quieren todos la mayoría absoluta. Después ¡Dios proveerá!

¡Hay que ver como Rajoy pierde el culo maquillándolo todo! El pacto anticorrupción. La campaña de  transparencia ¡hay que tener morro! España el motor de Europa. Y la crisis la hemos dejado por la popa... Pero ¡claro, no cuela! si uno se sigue viendo en el paro, o cobrando una mierda ¡Cómo va a colar? Sería distinto que nos dijera lo que ocurre en la Luna, o en Marte, o en la China ¡Pero que le venga diciendo a uno lo que pasa en su propia casa, siendo mentira, es lo que no pasa! ¡Que le digan a uno que está nadando en la abundancia cuando se está ahogando en la miseria! ¡Pues no! Es un electoralismo increíble. Pero ¡a ver los resultados!

El PSOE, pues no sé. Porque lo tiene difícil en las municipales y en las autonómicas. Y de eso dependerá que Pedro Sánchez se mantenga en el machito. Porque Susana Díaz estará al loro, y como piensa ganar en Andalucía, si el otro hocica, ella tendría vía libre para las generales.

¿Y PODEMOS? A mí ese partido me fascina. "Que si no se definen", "que no está clero" ¡Claro que no está claro! Pero no importa. "Por sus hechos los conoceréis". O por sus desechos. No mienten esos profes de ciencias políticas, lo han dicho desde el principio: "Han venido para quedarse" o "tienen vocación de gobernar". Pero como solo se gobierna con mazo de votos, con los de los simpatizantes del 15M no basta. Son necesario los votos de la clase media. Y esta ni se dedica a acampar en la Puerta del Sol, ni es extremista. Parecería coherente que hicieran tándem con Izquierda Unida ¡Pero no! ¡Nada de pringáos! ¡Vamos a hacer bacarrá! Don Cayo le ha dejado el puesto a un jovencito ¡Pues no ha servido de nada! Y ha acabado diciendo que ya está bien de "marear la perdiz" ¿Cautivará PODEMOS a los burguesillos de colmillo retorcido? ¿Resistirán sus votantes naturales su orientación centrista? Porque se dicen de izquierda ¡pero van a pescar al centro!

Y las huestes de Rosa Díez ¿progresan adecuadamente? ¿Pillarán el mogollón de votos necesarios? Yo creo que estos están por ganarse la vida, y hacer de bisagra si se presentara la ocasión.

Izquierda Unida mucho me temo que tiene poco que hacer.

Y por último CIUDADANOS. A quienes votaré si no dejan caer a Tomás Gómez. Me caen bien. Se han batido el cobre en Cataluña ¡y eso tiene mucho mérito! Son, como ya he dicho, centro genuino. Centro, centro, centro. Ninguno de los otros son propiamente centro, acuden al centro por conveniencia. Y que fueran catalanes los que gobernaran España ¡estaría muy bien! ¡De algún sitio tienen que ser! Porque hasta ahora la catalanidad ha consistido en desengancharse y querer marchar solos por su cuenta y riesgo.


Lo que pasa es que si me gusten a mí ¡no es un buen augurio!