Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

viernes, 25 de septiembre de 2020

Sometiendo a Cronos


 

LOS AÑOS TARTAMUDOS.

Ayer felicité a mi amiga Mercé, que era su santo, o su santa. Y hablamos ¡cómo no! del marronazo este del COVID 19. Y me dijo que su hermano que vive en Francia le dijo que allí dicen que este es un año tartamudo, porque es veinte-veinte, como diecinueve-diecinueve lo fue también.

Tartamudos y gafes, porque cada uno de ellos recogen y desarrollan el mal fario del año precedente. Entonces la llamada gripe española del 18 y ahora el COVID 19.

Menos mal que el próximo "tartamudo" no nos pilla. El veintiuno- veintiuno.

Ni nosotros ni nuestros hijos van a poder superar los 101 años que faltan. Ni siquiera nuestros nietos.

Pero nuestros nietos que están viviendo el 2020 podrán contarle a sus nietos, que sí vivirán el 2121, las impresiones que recibieron del 2020. Como yo mismo recibí de mi madre que en el dieciocho y el diecinueve fue testigo de la terrible pandemia que fue la llamada Gripe Española cuando con ocho o nueve años pudo ver  solanescas escenas de porteadores que bajo el efecto del coñac, que se tenía como el remedio más a mano de la gripe, llevaban dando tumbos en  parihuelas a víctimas de esa epidemia.

No he sido testigo de esa tragedia pero, como he dicho, sí he recibido testimonios directos de testigos directos. Como mi querida amiga Mercé ha recibido el testimonio de uno de sus progenitores, ya que uno de sus abuelos era médico y director de un hospital murió víctima de aquella gripe.

La verdad es que no esperaba estar implicado en acontecimientos tan dramáticos. Pero, claro, los virus no atienden a razones.

Pero, por lo que se ve, los humanos que son de la clase política  tampoco.

Andan porfiando que si son galgos o son podencos y poniendo con ello en riesgo la vida de la gente.

 

 

jueves, 24 de septiembre de 2020

El depredador depredado.


 

EL PEZ  CHICO SE COME AL GRANDE.

Los seres vivos en cuanto a su nutrición, o sea en cuanto a su supervivencia, son de dos clases: autótrofos y heterotrófogos. Los primeros se las apañan para pillar sustancias inertes del reino mineral, del agua y del aire para alimentarse y los segundos, incapaces de valerse por sí mismos, devoran a quienes pueden.

Autótrofos típicos son los vegetales. Aunque hay entre ellos algunos desviados...como las llamadas exageradamente "plantas carnívoras". Más propiamente dicho "plantas insectívoras". Aunque no exactamente porque también atrapan otros bicho minúsculos que no son insectos. Pero vamos, por lo general las plantas no matan para comer, aunque pueden llegar a matar para que no se las coman. Como se sabe que ocurre con las adelfas y otras plantas venenosas que se cargan a quienes osen comérselas...

En cambio los heterotrófogos no se saben apañar tan bien y matan y se comen no solo plantas sino también otros animales. De ahí aquello de que el pez grande se coma al chico. Aunque a veces sea el chico el que se coma al grade. Como ocurre cuando cualquiera se come un suculento filete de buey.

Y con esto entramos en materia, porque el sino humano es el propio, como animal que es, de los heterotrófogos.

En esto los veganos hacen lo que pueden, pero pueden poco. Pueden no comerse a otros heterotrófogos, pero, desde luego, comen autótrofos ¡A ver si no!

Pero lo peor de todo es que esto no se acaba aquí, porque nuestra destrucción no viene solo de nuestros competidores alimentarios. También viene del inframundo microscópico de bacterias y de virus. Para los virus somos fuentes inagotables de supervivencia.

¿De qué parte de nuestra anatomía se alimentan los virus?

De la más íntima. De los núcleos de nuestras células.

Cada una de nuestras células tiene en el núcleo un código de funcionamiento que es el cromosoma, compuesto ácidos nucléicos. Pues bien, los virus que son puro cromosoma recubierto por una cáscara o por una funda se introducen en los núcleos de las células arrebatándoles sus ácidos nucléicos con los que genera nuevos virus que provocan una infección en cadena con lo que arruinan a su huésped y se propaga a otros.

Que como se ve, no es  que el pequeño se come al grande ¡peor aún! eso lo hace el infinitamente pequeño. O sea, que donde las dan las toman. Porque somos depredadores depredados.



miércoles, 23 de septiembre de 2020

El cuento de irás pero no volverás.

PEPINOS EN AGUARDIENTE.

Recuerdo una imagen fascinante de cuando era niño.

Un pepino de tamaño natural metido en una botella que contenía además aguardiente.

Decían que era un remedio para los dolores de barriga.

Pero lo que me fascinaba era cómo habrían podido meter en la botella un pepino de mucho mayor diámetro del que tiene el gollete.

Me dijeron que habían metido el pepino sin cortarlo de la mata cuando era muy pequeño, dejándolo crecer y cortándole el rabo cuando se había desarrollado completamente. Y cuando, obviamente, ya no se podía salir ni tampoco sacar.

¿A qué viene esto?

Pues que a la vida en la Tierra le ha pasado algo parecido.

Creo que se piensa que la Tierra tiene el extraño privilegio de contener seres vivos ¡y ningún otro astro!

Pero hay quien piensa que si ha pasado aquí puede haber pasado en otros sitios.

O sea, que si la vida ha surgido aquí por generación espontánea, puede haber surgido del mismo modo en otros sitios.

A mí no me parece una buena explicación.

Veo más coherente la teoría de la panspermia. Que defiende que la vida es un fenómeno muy extendido en el Universo. En forma que llamamos microscópica. Y que esos seres vivos minúsculos viajan gratis en los cometas y que si no se les mata no mueren nunca. Que se reproducen por división y que cuando llegan a lugares propicios se instalan en ellos colonizándolos. Y que de ese modo llegaron a nuestro planeta y aquí evolucionaron creciendo y multiplicándose.

La evolución les propició crecer tanto que engordaron muchísimo al propiciarles la facultad de ser multicelulares.

Ergo, no me parece que la vida sea un fenómeno terráqueo. Pero sí me parece que la vida macroscópica y gigantesca sí que lo es.

Por lo que así como es muy probable que haya bacterias y arqueas muy parecidas a las de la Tierra en lugares remotos del Universo no habrá animales ni plantas iguales a los nuestros en ningún otro planeta. Aunque sí parecidos, pertenecientes al mismo "nicho ecológico" motivado por las características geológicas y climáticas. Como son parecidos el oso hormiguero de América y el cerdo hormiguero de África, que son filogenéticamente muy distintos, pero el terreno, el clima y las hormigas han provocado que se adapten a parecidos nichos ecológicos y hayan evolucionado hacia morfologías muy semejantes.

Y claro, para salir de nuevo de este planeta con un culo tan gordo como hemos criado no se puede hacer de otro modo que a bordo de enormes cohetes impulsados por potentísimos motores consumiendo ingentes cantidades de volátiles combustibles.

A diferencia de esos livianos microbios que surcan el espacio infinito, sin prisas y sin el menor gasto, a bordo de cometas y meteoros.

Otros piensan otras cosas, pero yo pienso esto.

 

martes, 22 de septiembre de 2020

Titannianos


BAJO EL IMPERIO DE PROTÁGORAS.

Se tiene a Protágoras como el sofista autor de la idea de que el hombre es la medida de todas las cosas.

Y me parece que esa idea es un sofisma en toda regla.

Porque con semejante metro es muy difícil medir muchas cosas, como son las muy grandes y las muy pequeñas.

Lo oportuno sería recurrir a unidades más grandes para lo muy grande, como la UNIDAD ASTRONÓMICA que es la distancia entre la Tierra y el Sol para las medidas relativas a los astros.

Pero la Unidad Astronómica es  demasiado pequeña para medir espacios interestelares para los que se emplean los AÑOS LUZ, cada uno de ellos mide 1,5 billones de kilómetros.

Y unidades muy pequeñas para lo muy pequeño, como el MICRÓMETRO o MICRA que se usa para medir bacterias, por ejemplo y los NANÓMETROS para los átomos, moléculas y virus.

Para hacernos idea un nanómetro es la milésima parte de una micra, esta es la milésima parte  un milímetro y este, como todo el mundo sabe, la milésima parte de un metro. Así como este es la  milésima parte de un kilómetro. Luego están en la misma proporción un kilómetro y un metro. Un milímetro y una micra. Y una micra y un nanómetro.

Y como nosotros, y todos los bichos y plantas conocidos, se miden en metros y sus divisiones pues nos hemos creído que la escala métrica es la propia de la vida ¡Y no es así!

En todo caso lo sería de la vida macroscópica, pero no de la microscópica que hay que medirla en micras o en nanómetros.

Ya el hablar de vida microscópica y macroscópica no es hablar de la vida ¡sino de cómo vemos la vida! O, mejor dicho, las cosas vivas.

La vida no es como nosotros la vemos. La vida ES, y nosotros la vemos, o no la vemos, dependiendo de nuestra capacidad visual o del aparataje del que dispongamos. La vida microscópica la descubrió   Anton van Leeuwenhoek muy tarde, en el siglo XVIII ¡Y la vida no esperó para existir a que la pudiéramos ver! Porque lo que pasa pasa, al margen de que nos percatemos de ello.

Lo digo porque estamos fascinados con la idea de la existencia de extraterrestres. Y consciente o inconscientemente ya les hemos hecho un "retrato robot". Lo admitamos o no.

Serán parecidos a nosotros, pero verdosos, cabezotas y bípedos, y con brazos y manos. Algo más menuditos y muy inteligentes ¡pero no creas! que nosotros somos más pillines y les venceremos...

¡Pues no!

¡Ya me extrañaría que fueran así!

Para mí que son más o menos como bacterias o como arqueas. O como el supuesto antepasado común de ambas, que no se conoce, pero que se barrunta.

La clasificación vigente de los seres vivos los divide inicialmente en DOMINIOS y no en REINOS (por lo que la cosa queda más republicana, como he dicho alguna vez). Y hay tres dominios:

El DOMINIO de las ARQUEAS, el DOMINIO de las BACTERIAS y el DOMINIO de las EUKARIAS.

Las arqueas tienen una pinta parecida a la de las bacterias y como ellas carentes de núcleo. De tamaño entre 0,1 y 15 micras, parecido al de las bacterias, de 0,5 a 5 micras, y como ellas asexuadas e inmortales, porque se reproducen por división, por lo que no tienen el terrible sino de morir que tienen los individuos compuestos por células eukariotas, ni tampoco la ventaja de echar un polvo, venido el caso. No son, como nosotros, necesariamente mortales, pero se mueren si se matan, como diré en el siguiente párrafo.

Y a diferencia de las bacterias que pueden ser o no ser anaeróbicas, las arqueas siempre lo son, porque no obtienen su energía vital a partir del oxígeno, que es un gas venenoso para ellas. Y se cree que la atmósfera primigenia de la Tierra no había oxígeno y las arqueas vivían a sus anchas. Y cuando alguien inventó la clorofila y se llenó el aire de oxigeno libre se produjo terrible mortandad de arqueas ¡Una verdadera catástrofe ecológica!

Y cabe preguntarse ¿Ya no hay atmósferas anaeróbicas?

Pues sí que las hay.

Cada uno de nosotros tenemos una de esas atmósferas en nuestro intestino, donde están las arqueas como los peces en el agua. Con las que tenemos una sociedad simbiótica: ellas nos ayudan a hacer la digestión y nosotros les brindamos alimento y cobijo ¡Y ninguno de estos microbios son patógenos! Lo cual es una tranquilidad, porque aunque la mayoría de las bacterias sean beneficiosas o inocuas también las hay ¡que nos la juegan!

Pero, claro, decir que cada uno de nosotros tenemos una atmósfera anaeróbica en nuestro interior ¡es mucho decir! Y cabe preguntarse: ¿Habrá alguna  atmósfera anaeróbica comme il faut?

¡Pues sí!

En Titán. El mayor satélite de Saturno, que tiene un tamaño semejante al de Marte y su atmósfera está compuesta casi exclusivamente de nitrógeno y un 6% de metano. Lo cual no la diferencia demasiado de la nuestra, compuesta también de nitrógeno en un 80 %. Lo malo es que el 20% restante es de oxígeno. Gas venenoso, como hemos dicho, para las arqueas.

Titán es parecido a la Tierra, tiene, como he dicho, una atmósfera parecida a la nuestra y en su superficie la componen montañas llanuras, arenales, mares, pero no de agua salada sino de metano líquido y etano, ríos, criovolcanes que no escupen rocas fundidas por el calor, sino hielo y sus montañas están formada por rocas y también por hielo, o sea, rocas de agua helada.

¿Estará habitado Titán?

Desde luego por gente como nosotros seguro que no. Pero por arqueas claro que puede estarlo...

Todo depende de si la teoría de la panspermia es cierta, porque habría sido sembrado de vida alguna vez.

¡Pero no es seguro!

Primero porque no hay testimonio de ello...

¡Y además porque de estar allí se sentiría un frío del carajo!

Menos 180 grados centígrados.

Pero no creo que eso sea un impedimento metafísico... Aunque no sé. Podría haber abrigos ¡Yo qué sé!

De poderse dar en Titán el Dominio de las Arqueas se podría dar también el Dominio de las Bacterias.

Y cabría pensar en una evolución parecida a la de la Tierra, en la que surgieran seres con clorofila y por ello productores   de oxígeno...Y con esos mares de metano y etano y si saltara una chispa ¡la que se podría liar!

No veo que se pueda descartar el surgimiento evolutivo del Dominio de las Eucaryas ¡aquí ha pasado!

Las eucaryas o eucariotas son células con núcleo. Supuestamente originada por una bacteria o una arquea infestada permanente y hereditariamente por otra arquea o bacteria que forma el núcleo, Y este permanentemente y hereditariamente infestado por una arquea o por una bacteria para formar lo que se conoce por mitocondria, y algunas simbiosis semejantes más.

Ni tampoco se puede excluir el pensamiento lógico de que varias o muchas célula eucariotas se asocien formando seres pluricelulares

¡También ha pasado aquí!

Pero que llegaran a descubrir arqueas o bacterias en Titán, a mí, la verdad, no me extrañaría tanto.

Pero habría que ir allí con un notario...

Y eso no es tan fácil.

 

 

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Negacionistas


 

OTRO INDICIO DE LA PANSPERMIA.

“¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.”

Ya lo dice Don Pedro.

La vida es una ilusión. Algo que se imagina uno...y que será o no será.

Nosotros mismos que somos seres vivos ¿somos entes ilusorios?

Ilusorios o no estamos compuestos por sustancias del sistema periódico.

Pero las más ordinarias, las más corrientes, las más baratas que puedan comprarse en una droguería.

Combinadas y organizadas según una de las dos ramas de la química. La química orgánica o química del carbono. Que combina este elemento con hidrógeno y otros elementos.

Los seres vivos son, como no puede ser de otro modo, el efecto de complejas reacciones químicas.

Y no pueden ser de otro modo porque todo cuanto existe es efecto de elementos del sistema periódico combinados o sin combinar.

Las combinaciones de la química inorgánica son relativamente simples mientras que las de la química orgánica pueden ser tremendamente complicadas. Y por ello producida cada una de ellas según un plan.

Tales planes están expresados en lo que reconocemos como mensaje escritos y copiados con tan solo cuatro "letras".

Planes, o planos, que pueden ser bastante pequeños, como los del COVID 19, o enormes como los del genoma humano.

Pero grandes o pequeños determinan criaturas, los seres vivos.

Seres vivos que también podríamos llamar "seres de la muerte".

Porque matan a otros seres vivos para poder vivir, nutriéndose.

El COVID 19, por ejemplo, enferma y llega a matar gente para crecer y reproducirse, y nosotros ante un suculento filete con patatas fritas estamos ante el sacrificio de un animal y unos vegetales, que a su vez se han apropiado, sobre todo el animal, de sustancias pertenecientes a otros seres vivos, lesionando o terminando con su vida. Salvo el poquito de sal que es sustancia totalmente inanimada. (Bueno, totalmente no. Porque probablemente se han depositado en las salinas gracias a la influencia de microorganismos)

Nosotros, los humanos, padecemos una terrible miopía.

Porque para nosotros no hay más vida que la vida parecida a la nuestra.

Pero los microbios extremófilos demuestran que puede haber otra clase de vida distinta.

Nosotros, tan refractarios que somos a los negacionistas, somos negacionistas acérrimos a toda forma de vida extraterrestres Y ponemos mil y un obstáculos a considerar detritus de seres vivos y por ende indicio de tales, las relativamente grande cantidades de fosfina detectada en la atmósfera de Venus.



sábado, 12 de septiembre de 2020

Ya lo decía Bergson.


 

PERDER EL PASADO Y PUEDE QUE EL FUTURO

Tengo un vecino, un querido amigo, que ha perdido la memoria.

Al principio se confundía pero ahora parece que tuviera la memoria en blanco. Y más aún, que hubiera perdido la facultad de recordar. Por ejemplo, soy para él un perfecto desconocido, no se acuerda de mi nombre ni de dónde vivo, a pesar de que mi casa está frente a la suya y durante más de 30 años hemos mantenido buena relación, me pregunta cómo me llamo y dónde vivo. Se lo digo, y al ratito me vuelve a preguntar lo mismo.

Por lo demás tiene buena salud. Ha engordado un poco, porque antes corría y ahora no lo dejan y conserva su carácter bondadoso y amable.

Como no me puedo poner en su lugar no puedo saber ni siquiera aproximadamente como piensa y como siente, pero lo que se puede apreciar someramente es lo que digo.

Parece que eso de no poderse poner uno en el lugar de otro es algo excepcional. Pero si se mira con cuidado ¡es lo que pasa siempre! Cómo vas a poder ponerte en el pellejo de otro. Ni siquiera en el propio pasado un tiempo.

Lo que le pasa a mi vecino me pasa a mí y supongo que le pase a todo el mundo. Por ejemplo, a lo largo de mi vida como profesor he tenido del orden de 3.000 alumnos. A cada uno de ellos los he tratado no solo una vez durante un ratito sino por lo menos durante una o tres horas, dos días por semana durante todo un curso...¿Y me acuerdo de todos? ¡Pues no! Me acuerdo de muy pocos. Tampoco me acuerdo casi de mis compañeros del cole.  Algo más, pero poco de mis compañeros del instituto. Mejor de los de la escuela de bellas artes y de todos mis profesores bastante mejor. Pues si eso no es tener una memoria flaca que venga Dios y lo vea.

Un filósofo que me gusta mucho, a pesar de la pinta de curazo que tiene,  pero que hace mucho que no leo, es Bergson. Recuerdo de él que decía algo así como que no le parecía sorprendente los fallos mentales de la gente. Que lo que le sorprendía es que la mente funcionase tan bien como lo hace frecuentemente ¡Que lo propio es tener la cabeza a pájaros! y no que funcione como un reloj.

Pero claro, para el pasado tenemos la memoria ¿Y para el futuro, qué tenemos?

¿No tenemos nada? Algo tendremos. Planes, proyectos, expectativas...

¿También se puede perder eso?

Podría intentar averiguarlo preguntándole a mi vecino. Pero no le voy a dar la tabarra...

¡Que bastante tiene con lo que tiene!

 


viernes, 11 de septiembre de 2020

Democratizar lo aristocrático.


SMALL IS BEAUTIFUL.

Tenemos por casa la versión en español de ese libro, "Lo pequeño es hermoso", desde que salió. Pero creo que no lo compré yo. Y en esa época remota lo empecé a leer, pero lo dejé sin terminar. Seguramente porque su lectura no se correspondía con lo que había imaginado.

Pero al principio del confinamiento me acordé y me dije ¡lo voy a leer!

Por las pequeñas señales a lápiz en el borde del texto deduje que lo había leído más de lo que creía...¡pero lo volví a abandonar! Porque como la otra vez no se correspondía a mis expectativas.

No sé si lo pequeño es hermoso, lo que sé es que lo grande tiene mucho peligro. Porque entre otras características de  este enfoque está que nos empequeñece. Y en cualquier caso se nos puede venir encima.

Cuando veo el dominical de El País y sus suplementos ¡alucino!

¡Pero qué cosas anuncia!

Esos relojes, esas joyas, esos vinos, esa ropa, esos perfumes, esos lujos. Esas cosas son para millonatis. Y no -me parece- para el común de los lectores d El País.

Mucho me temo que vivimos en el limbo...

Pero no le vamos a echar la culpa, como siempre, solo al capitalismo. Porque si el respetable no estuviera tan obsesionado con lo grandioso el capitalismo nos vendería otra cosa. Y desde luego no nos vendería lo que nos está vendiendo.

Me alucina tanta cursilería. Y si fuera inocua ¡pues vaya! Pero no es así. Nos trae por la calle de la amargura, y el aparentar lo que no somos nos trae con la lengua fuera...

Tendríamos que poder apañarnos con menos ¡No viviríamos peor! viviríamos mejor.

Pero parece que estamos empeñados en hacer mayoritario lo minoritario ¡Y eso es absurdo!

Cuando estuvimos en la Toscana fuimos a un sitio muy divertido. La oficina reguladora del vino chianti o algo así. Allí había un sin fin de aparatos con unas botellas boca abajo y ponías debajo de una botella tu copa, insertabas una tarjeta que habías "llenado" de euros y mientras estuvieras llenando la copa la tarjeta se iba "vaciando". Con los más baratos la tarjeta se "vaciaba" despacito según se llenaba la copa y con los más caros la tarjeta se "vaciaba" más rápido. El juego consistía en poner en una hojita de papel que te daban tus calificaciones de los vinos que habías catado y ver luego quién del grupo había dado con los mejores. No tengo que decir que así, ciegamente, valoré con las más altas puntuaciones...¡los más baratos! Me sentí retratado.

Ya sé que soy un demagogo, pero eso ayuda.