Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

lunes, 13 de agosto de 2018

Mesticismo.




PINTURAS BASADAS EN EL I CHING.

Parece disparatado que un pintor onubense y por ello andaluz y español plantee una exposición basada en el I CHING.

Porque el I CHING es un sistema oracular chino basado en la filosofía taoísta. Y cabe preguntarse ¿qué tiene que ver un español con la cultura china?

Pues la cultura china, como la española, como la de cualquier país, es integrante de la cultura universal. De modo que hoy en día, por ejemplo, no es raro leer en España y en otros muchos países las novelas del japonés Murakami (por lo general traducidas). Ni que el propio Murakami incluya en sus libros textos de Henri Bergson y de otros autores occidentales. Porque la cultura actual es universal y mestiza. Y los casos aludidos no son propiamente excepcionales. Verdaderamente son reglamentarios. La cultura universal es un mosaico de localismos, que no son solo del continente en el que está ubicado el propio país, sino de la totalidad de los continentes de todo el mundo.

Dicho esto cabe recordar también que el uso artístico del I CHING en occidente no es muy raro porque, por ejemplo ya lo usaron los pintores Julio Plaza y Elena Asins, entre otros.

De todos modos no está de más describir brevemente qué es el I CHING porque, desde luego, en España no es del dominio público.

 El I CHING o Libro de la Mutaciones, es un libro oracular chino muy antiguo, se calcula que tiene unos tres milenios y medio. Pertenece al pensamiento taoísta, y es como una extensión del sistema formado por principios contrarios, el YIN y el YANG y se emplea para predecir el devenir de aquello que ya está en curso.

Está compuesto de 64 HEXAGRAMAS que consisten en 6 segmento lineales apilados que pueden estar enteros o quebrados.

De estar enteros indicarían fortaleza y de estar quebrados debilidad y cualidades análogas.


Esta disposición de HEXAGRAMAS se logra formando un cuadro de doble entrada en el que las filas y las columnas determinan, mediante trigramas, las partes superior e inferior de cada hexagrama.

Los trigramas tienen gran entidad en la cultura taoísta, y por extensión la de todo el oriente asiático. Prueba de ello es que 4 de ellos y el símbolo del YYING y el YANG figuran en la bandera de Corea del Sur.



Los hexagramas son "dibujos" que vienen a representar algo así como un conjunto de 6 vigas apiladas que pueden ser firmes o no y representan por ellos grados de fortaleza, debilidad, rigidez o flexibilidad, etc.

Inicialmente se usaban solo dos signos, que podríamos llamar MONOGRAMAS, correspondientes al SÍ y al NO, respectivamente entero y quebrado, que se corresponden al "cara-cruz" occidental. Más adelante se complicó un poco el sistema, serían los DIGRAMAS, surgiendo más posibilidades, 4 en vez de 2: sí-sí, no-no, sí-no, no-sí.

Por último hay que decir que los HEXAGRAMAS son las figuras constitutivas del I CHING. Libro inicialmente carente de texto, formado tan solo por esos 64 signos. Luego se le añadirían los nombres y los textos debidos a prestigiosos filósofos que constituye una hermenéutica.

Seguramente la traducción del chino al alemán que hizo Richard Wilhelm sea la versión más prestigiosa que circula por occidente. que tiene un prólogo de Jung y un poema de Borges. Y de esta versión en alemán hay una traducción al español debida a D. J. Volgelman igualmente prestigiosa para los lectores en lengua española.

A este oráculo se accede por la mediación de un experto que por azar compone un hexagrama que interpreta a la luz de su sabiduría, de su experiencia y con la ayuda del libro.

Dicho esto hay que resaltar que estas pinturas basadas en el I CHING nada tienen que ver con la función oracular, que es el rasgo principal de este sistema, sino con la plasticidad que le es propia.

Esta exposición está compuesta por 4 grupos de cuadros

HEXAGRAMAS, TRIGRAMAS, DIGRAMAS y MONOGRAMAS.

Los HEXAGRAMAS están compuestos de TRIGRAMAS. Que tienen su origen en DIGRAMAS y estos en MONOGRAMAS.

Todas estas figuras están compuestas más que por trazos por bandas, que son de dos clases: continuas o discontinuas.

De ser continua la banda está entera y es de un color del "CÍRCULO CROMÁTICO"


Y de ser discontinua o quebrado la banda está compuesta de dos mitades, una anterior y otra posterior al color que le correspondería si fuera entera. De modo que:

A una banda roja le corresponde una violeta-naranja.
A una naranja una roja-amarilla.

A una amarilla  una naranja-verde.
A una verde una amarilla-azul.
A una azul una verde-violeta.
Y a una violeta una azul-roja.


HEXAGRAMAS.

Según dicho plan la configuración y la disposición de los HEXAGRAMAS sería el expresado en el siguiente esquema:

Concretamente en esta obra, de arriba a abajo, está la serie del CÍRCULO CROMÁTICO: Rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta.

Cada pieza mide 40 X 40 X 1 cm. de madera contrachapada y con una imprimación de un color parecido al de la madera está pintada al óleo de modo que deje ver las vetas de la madera.

Se pueden ver las imágenes fotográficas de los cuadros correspondientes a los 64 HEXAGRAMAS en este enlace de mi página web:

http://www.tomasgarciaasensio.com/colecciones/iching.html

TRIGRAMAS.

También forma parte de esta exposición el conjunto de 8 TRIGRAMAS.




Estos 8 cuadros están pintados con la misma técnica y tienen la misma superficie que los anteriores, pero la medida de cada uno de ellos es distinta al ser distinta la proporción, resultando 80 X 20 X 5 cm.

Y hasta aquí la exposición basada en el I CHING con sus HEXAGRAMAS y TRIGRAMAS. Pero puede ampliarse comprendiendo "DIGRAMAS" y "MONOGRAMAS".

En el I CHING no existen monogramas ni digramas, pero en la obra de Wilhelm ( I CHING. El libro de las mutaciones. EDHASA 1981) en la página 62 dice el autor que originariamente se expresaba el SÍ con un trazo entero y el NO con uno quebrado y que más adelante, aunque todavía en época muy temprana, se duplicaron los trazos  por alcanzar mayor precisión: sí-sí, no-sí, sí-no y no-no. Luego no resulta abusivo utilizar MONOGRAMAS y DIGRAMAS en esta derivación del I CHING para fines estéticos.
"DIGRAMAS"

Se materializa en esta exposición en 3 coloridos distintos:

ROJO y AZUL y sus correspondientes VIOLETA- NARANJA y VERDE-VIOLETA.

AMARILLO y ROJO y sus correspondientes VERDE-NARANJA y NARANJA-VIOLETA.

AZUL y AMARILLO y sus correspondientes VERDE-VIOLETA y NARANJA-VERDE.

Estos cuadros también están pintados con la misma técnica y también tienen la misma superficie que los anteriores, pero también la medida de cada uno de ellos es distinta al ser distinta la proporción, resultando 120 X 14 X 5 cm.

"MONOGRAMAS"


que también se materializa en 3 coloridos distintos:

ROJO  y su correspondiente VIOLETA-NARANJA.


AMARILLO y su correspondiente NARANJA-VERDE.





AZUL y su correspondiente VERDE-VIOLETA.


También están pintados con la misma técnica y también tienen la misma superficie que los anteriores, pero también la medida de cada uno de ellos es distinta al ser distinta la proporción, resultando 160 X 10 X 5 cm.

Por último diré tan solo que tan pronto se realice esta exposición en algún sitio os daré noticia de ello.


sábado, 4 de agosto de 2018

La trenza de los tiempos.


AGGIORNAMENTO.

Hace unos días fui al médico. Nada serio, la "ITV" de turno.

Esperaban tres damas, que entraron cuando salí, pero que mientras atendían al paciente anterior tuve ocasión de observar detenidamente y disfrutar de ello.

Dos de ellas eran monjas porque iban vestidas con hábito.  El atuendo de la tercera era prácticamente un hábito. Blusa, un poco traslúcida, y falda amplia. Ambas prendas tenía colores abarquillados muy parecidos a los del hábito de las otras dos.

Las tres llevaban pequeñas cruces, griegas, de madera, como taruguitos, colgadas con cordoncitos, más bien cuerdecitas, del cuello. Las de hábito llevaban cofia y cíngulo reglamentarios, la otra no.

Una de las monjas era una matrona mayor, de aspecto agradable que calzaba sandalias. La otra monja, más joven y menuda, tenía carita de pájaro y calzaba zapatos. me pareció que era la paciente porque fue la que contestó más determinadamente cuando el médico la llamó, aunque las otras dos también contestaron. 

La tercera es la que más me llamaba la atención. Siempre la veía casi de espalda y me fijé, sin la menor malicia, en que su traslúcida blusa  dejaba ver el arnés del sujetador, que llevaba, inusualmente, muy alto, porque no estaba más o menos por debajo de las escápulas como es lo habitual, sino por encima de la mitad de ellas.

Conversaban muy animada y alegremente a propósito de las imágenes de una tablet que esta última mostraba a las otras dos, por lo que me pareció que mostraba una "modernidad" que contrastaba con el ambiente religioso que suele ser proverbialmente arcaizante.

Pero lo más chocante de todo es que esta dama tenía tatuado por encima de uno de sus talones, un pez esquemático, como los que designaban a los primeros cristianos en época del Imperio Romano.

Desplegaba un trenzado cronológico entre lo arcaico y lo moderno que me tenía fascinado.


domingo, 22 de julio de 2018

Realismo y realidad.


ARTE GEOMÉTRICO.

Me pregunta mi amigo el fotógrafo Juan que por qué hago "pintura geométrica".

Le digo que es el medio empleado para distribuir los colores que forman los coloridos que son el asunto principal de mis cuadros. Que habría otros modos, por ejemplo el de Rothko, que evito por razones obvias.

También le digo que verdaderamente esta pintura no es geométrica. Porque la geometría tiene axiomas, postulados, teoremas y demostraciones. Y nada de eso tiene la llamada pintura geométrica. Lo único que tiene son las llamadas "figuras geométricas".

Y ¿por qué utilizo figuras geométricas? me pregunta a continuación.

Porque son convenientes para hacer lo que hago. Que verdaderamente es el llamado "arte concreto" que no es representativo ni tampoco simbólico. Sino que los cuadros "son cosas" no representación de cosas. Y sus elementos han de ser cosas reales y verdaderas. Y que al pintar o al dibujar es difícil no representar nada,  porque aunque se hagan cosa informes no es raro que parezcan nubes, nubarrones, manchas de humedad en la pared, o rocas.

Por otra parte se suele dividir el arte en dos grandes áreas: la figurativa y la abstracta y que parte se la abstracta se considera concreta. Y que yo no estoy conforme con esa clasificación. Porque abstraer es separar derivando y que el llamado arte abstracto consiste en una representación irreconocible, por lo que se emparenta con la representación reconocible, no con la no representación. Por ejemplo los cuadros de Lucio Muñoz o Feito son representativos aunque no se suela reconocer el referente.

Mientras que lo concreto no es representativo, no se reconoce nada porque no hay nada representado. No hay representación, hay, si se quiere, "presentación". Y las figuras geométricas no son representativas ni necesariamente simbólicas, sino que son reales y verdaderas.

Para ilustrar lo que estoy diciendo hago el dibujo que encabeza este post, en el que aparece un corazón, un pájaro [una gaviota] y un triángulo.

Tanto el corazón como el pájaro son representativos. Y en sí mismos no son reales. Porque ese corazón no late, ni ese pájaro vuela...

Mientras que el triángulo   no es una representación de un triángulo, sino que es un verdadero triángulo. Porque un triángulo tiene las cualidades propias de los triángulo ideales, y no hay más triángulos reales y verdaderos que los triángulos dibujados ¡Que son imperfectos! Pero es que no se puede dibujar un triángulo perfecto. Y tienen tales cualidades porque, por ejemplo, sumando los valores de sus tres ángulos resulta el valor de un ángulo llano que mide 180º. También se puede inscribir en una circunferencia. Y es rectángulo si uno de sus lados coincide con el diámetro...

¡Vale, vale! me dice Juan.

De ahí la configuración geométrica de mis cuadros, que no es más que el modo de distribuir los colores que forman sus coloridos.

Y ¿qué fin persigo? se me podría preguntar.

Pues nada más, y nada menos, que ofrecer la ocasión de ver y "saborear" coloridos, que de no ser por eso sería algo verdaderamente difícil de encontrar en muchos casos. Y de verlos yo mismo en primer lugar ¡Que no es poco!





jueves, 21 de junio de 2018

Componente de fuerzas.


PIEL CANELA

Hace unos días leí en El País que por fin quedaba debidamente acreditado que los neandertales habían desaparecido debido a que habían sido desplazados a lugares con peores condiciones de habitabilidad por los hombres modernos llegados de África que les superaban en la proporción de 10 a 1.

Antes de 1975 leí un libro, que ahora no encuentro por casa, sobre arte africano. En ese libro se dice que en África no había negros hasta hace 5.000 ó 10.000. (Hay mucha diferencia entre ambas cifras, pero para el caso, como se verá,  da lo mismo).

Si no había negros en África ¿qué había?

Pues otentotes, bosquimanos y gente así que no son propiamente negros.

Y ¿de dónde salieron los negros invasores?

Pues también de África, del Cuerno de África, de donde parece que se originó la humanidad entera. Donde hay lo que se llama una "población salvaje". Es decir una población con mucha "variedad étnica" y por ello con una gran potencialidad para formar razas.

Me discutía un sabio amigo que en tan corto periodo de tiempo, 5.000 ó 10.000 años, pudiera haber ocurrido tal cosa ¡que surgiera tanto negro!

Pues a mí no me extraña, porque en mucho menos tiempo, en 500 años, el continente americano se petó de negros.

En España no hay demasiados ¡pero hay!

El primero que vi fue en mi Huelva natal hace unos 70 años. Era un marinero brasileño. Había venido debido a que hubo una concentración de barcos de guerra de países hiberoamericanos por algún motivo conmemorativo. Rodeado por muchos niños curiosos que le preguntaban por su color. Y decía que había nacido así... Aquello no tenía nada de racista, solo de curiosidad cromática.

Verdaderamente aquel marinero no ERA  negro, se le veía negro. Como decía en El País la escritora nigeriana-americana Chimamanda Ngore Adichie, que ya mayorcita, cuando emigró a los Estados Unidos, se enteró de que era negra, porque antes no lo sabía. Sí que veía que tenía un precioso color chocolate, que le encantaba, pero que nunca pensó en que fuera negra.

Porque nadie ES negro, de color carbón, sino que SE CLASIFICAN a algunas personas como negros. Cuando verdaderamente son de color chocolate: puro, con leche o blanco, porque los africanos albino se dice que son negros, aunque sean de tez clarísima. Y de los chinos se dice que son amarillos ¡pero de amarillos nada! son del mismo color que lo europeos ¡que tampoco son de color blanco! como el payaso listo de gorro cónico.

Bueno, que me parece que no hay que ser muy listo para pronosticar que a la vieja Europa le va a subir el tono...ojos negros piel canela que me llegan a desesperar!

Pues no hay para desesperarse por eso. Porque eso puede ser la salvación.

Dicen las estadísticas que en nuestro país el pasado año murieron más que nacieron.

Tener hijos es tan gravoso que en la edad fértil se evita la maternidad que se posterga hasta la edad pre-estéril.

El paradigma occidental ha entrado en barrena. Se ha perfilado de modo que para que unos pocos se forren todos los demás, de un modo o de otro, vayan de cráneo.

Y es que la hasta la miseria de aquí sería la abundancia para otros, según se mire.

¡Y no hay concertinas que remedien eso!

Los "que vienen" en realidad "son llamados" para trabajar como esclavos. Porque la esclavitud no se ha abolido verdaderamente ¡ni muchísimo menos!

Pero claro, la emigración produce incomodidad. Porque los que vienen no son "tabula rasa" sino que traen consigo su cultura, sus costumbres y sus creencias. Que no son iguales que las que tenía el país de acogida antes de su llegada. Y la gente, que sabe poca física, ignora el concepto de "resultante de fuerzas". De modo que una fuerza de una intensidad, expresada por una longitud y una dirección y sentido con otra fuerza con su intensidad, dirección y sentido componen una resultante con su intensidad, dirección y sentido, que puede ser satisfactoria para todos.

¡Hay que ser comprensivos y generosos! Que ya se sabe: "hoy por ti y mañana por mí".








domingo, 17 de junio de 2018

Las 2 vías cromáticas.



LA VÍA DIRECTA Y LA VÍA INDIRECTA.

He conseguido recuperar, o reinterpretar al menos, un asunto crucial en mis particulares indagaciones cromáticas.

Asunto abandonado en 1970 cuando quedó concluido el  modesto programa informático mediante el que realicé dos cuadros dentro de las actividades del Seminario de Generación de Formas plásticas del Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid que culminó con la exposición "Generación Automática de Formas Plásticas". Ambos cuadros hoy están la colecciones del Museo Reina Sofía.

Son estos





Resumiendo, trataba de urdir un sistema informático que posibilitara la generación de bocetos que sirvieran para realizar cuadros, de los cuales estos serían dos ejemplos.

En tales cuadros tendría que haber unas formas y unos coloridos que interactuaran entre sí.

Las formas tendrían unos tamaños y los coloridos unos tonos referido a los valores de claroscuro , por una parte, y de la escala cromática por otra.

Ambos rasgos estaban relacionados en aquel programa puesto que a mayor claridad le correspondía mayor tamaño o al revés, a mayor claridad menor tamaño.

La recuperación, o la reinterpretación, de la que hablo al principio  se refiere precisamente a la  escala cromática con la que ilustro este documento en primer lugar.

La gama de colores de este sistema se estructura de la siguiente manera:

Consta de dos extremos, uno claro, el AMARILLO y otro oscuro el AZUL.

Y entre ambos extremos se desarrollan, no una sino, dos escalas o VÍAS:

Una VÍA DIRECTA y fría que se inicia en el amarillo limón, que es verdoso, y pasa por verdes amarillentos, verdes intermedios, verdes turquesas que son azulados y termina en el azul frío.

Y una VÍA INDIRECTA, porque pasa por otro color, el rojo, y por ello es cálida. En la parte más clara figura el amarillo cálido como la yema de huevo, seguido de los anaranjados y los bermellones. Y en la parte más oscura los carmines, violetas rojizos y azulados y los azules cálidos como el de cobalto y el ultramar. 

La escala cromática expresada en la referida ilustración tiene dos extremos: 

Uno cálido formado por dos amarillos, uno frío y otro cálido. 

Y el otro oscuro formado por dos azules, que también son uno frío y otro cálido.

La VÍA DIRECTA se inicia con el amarillo limón, y continúa con tres pares de verdes. El 1º de verdes vejiga, el 2º  de verdes esmeralda y el 3º de verdes, o de azules, turquesa. Y por último azul cerúleo.  

Y en la VÍA INDIRECTA se inicia con el amarillo cadnio claro. Seguido de dos anaranjados, claro y oscuro, luego de dos rojos, bermellón y carmín y de dos violetas uno rojizo y el otro azulado y por último el azul ultramar.

He propuesto dos tonos de cada color, al menos dos, para indicar que con cada color se indican más de un tono.

Tengo que aclarar por último que hablamos de colores saturados, ya que si hablaramos de colores con la saturación alterada, por mezclas con blanco, negro, grises o de complementarios el sistema se complicaría mucho más.

Verdaderamente no estoy interesado por el momento en desarrollar más el sistema. Me conformo con sacar estas escalas del abandono por casi medio siglo en las que las tenía sumidas, y espero sacar de ellas algún provecho.






viernes, 8 de junio de 2018

Lenguas de fuego.



EL RASGO ONTOLÓGICO FUNDAMENTAL.

Estuve unos días en Berlín ¡y no entendía nada!

Todo estaba lleno de humanos ¡pero no entendía nada!

Era como estar en otro planeta.

Pero fuimos a comer a un restaurante italiano ¡y lo entendía casi todo!

Con los que los italianos ya me parecían más próximos ¡Y no es que los entendiera! porque el italiano es más distinto del español de lo que uno se cree ¡pero del mismo planeta!

Cuando se oye hablar español por gente de otras lenguas cada uno lo habla con un acento que es como un residuo de su propia lengua y se identifican fácilmente. Se notan si son franceses, ingleses, alemanes, americanos, etc.

Y cuando se oye hablar a gente de diversas regiones de los diversos países de lengua española cada uno tiene su acento característico. Por lo que hablar una lengua con algunos de sus acentos es un rasgo ontológico fundamental. Mucho más que los rasgos étnicos.

Ayer iba en el cercanías y también iban dos chicas hablando y me llamó la atención el acento  de una de ellas. Me pareció que era de aquí ¡totalmente de aquí! El acento y su expresión, el modo en que sonreía. Nada de eso llamaría la atención si no fuera porque tenía una cara de china ¡que no se tenía de pie!

¿De dónde es esa chica? ¡Pues para mí que de aquí! ¡Absolutamente!

Ergo el hablar una lengua con un acento característico es un rasgo incluyente. Como el no hablarla es excluyente.

Por eso, por ejemplo, los nacionalistas supremacistas  catalanes tratan de proscribir la lengua española y promover el uso, a poder ser exclusivo, del catalán, para de ese modo separar Cataluña del resto de España. Y además incorporar a la "nación catalana" otras regiones españolas, francesas o de otro sitio que hablen catalán.

El valor ontológico de las lenguas lo dejó clarísimo el relator del Milagro de Pentecostés. Punto de partida del Cisma Cristiano respecto del Judaísmo. Hasta ese momento lo que luego sería Cristianismo no era más que una secta del Judaísmo. Por otra parte dicha religión está formada por una infinidad de sectas. Y todas tienen en común no hacer proselitismo, mientras que el rasgo característico del Cristianismo es hacerlo. De ahí que en ese milagro se valore el uso de las diversas lenguas para convertir al cristianismo a toda la gente posible de los más diversos idiomas. O sea, lograr una religión de alcance universal.

Todo eso me lleva a pensar que la lengua es el rasgo ontológico principal, mucho más que cualquier otro.




miércoles, 6 de junio de 2018

Metafísico conflicto.


ORGULLO NACIONAL.

No estoy orgulloso de ser español.

Porque para estar orgulloso de algo ha de mediar el mérito.

Y por ser español no tengo ningún mérito.

Tan solo se ha dedo el hecho de que mis queridos padres me concibieron y mi querida madre me parió en España.

Tampoco estoy avergonzado de ser español, porque para estar avergonzado de algo ha de mediar el demérito.

Y por las mismas razones que en mí no media el mérito tampoco media el demérito.

Obviedades que estarían de más si no fuera porque veo tantos compatriotas que están orgullosos unos y avergonzados otros de ser españoles.

Desde muy niño he percibido la vergüenza de ser español.

Es algo difícil de detectar, y es aún más difícil de explicar.

¿Se debe a la dictadura fruto de la guerra civil?

Cuyo saldo final ha sido unos españoles orgullosos de serlo y otros avergonzados de su condición.

¿O se debe esa guerra fratricida a que unos españoles estaban orgullosos de serlo y otros avergonzados?

Seguramente a eso se deba a que en regiones como el País Vasco o Cataluña hayan importantes movimientos que quieran desmarcarse de España, de la condición de español.

El ser español de buen grado parece que no es una condición universal para todos los españoles a la vista de las banderas.

Muestra de ello es que la bandera oficial no la aceptan de buen grado todos los españoles.

Algunos prematuramente ya no se consideran españoles y no consideran suya la enseña nacional ¡ni siquiera la regional! y la tunean. Y otros exhiben una bandera anacrónica, la bandera republicana.

Eso es raro si nos atenemos a lo que hacen otros. Por ejemplo tanto los cubanos castristas como los exiliados en los Estados Unidos exhiben las mismas banderas. Igualmente ocurre con los venezolanos partidarios de Maduro como sus oponentes que también exhiben las mismas banderas.

¡Algo muy grave se interpone entre los grupos de españoles!

Y mientras que ese misterioso conflicto no se dilucide y se supere ¡esto va ser un sin vivir!

Es posible que ello se deba a que España ha menguado asombrosamente, ya que antes se extendía por todo el mundo. Y ahora no. Y la realidad habría que aceptarla de buen grado ¡digo yo!

Y a pesar de que no tenga ni arte ni parte en la Historia de España a mí, francamente, no me parece una "mala historia". Más bien me parece, groso modo, una buena historia, una óptima historia.

Una historia comparable a la Historia de Roma.

Porque Roma es la marca de una gran civilización. Como España lo es de una civilización no menor.

Hoy el latín no se habla en ningún sitio ¡ni siquiera en las misas! como se hablaba cuando yo era niño, mientras que el español se habla en muchos países de América. Eso indica que la hispana es una gran civilización.

¿No es para estar orgulloso?

¡Pues no! porque como digo en ello no tengo arte ni parte.

La civilización hispana es como un ángulo que abarca una buena parte del mundo.

Y España, la actual España, no es más que el vértice de ese ángulo. Y el vértice no es el ángulo. es tan solo una parte del ángulo, la más pequeña. Un solo punto. Pero singular.

El mundo hispano fue una realidad política. Y, desde luego hoy no lo es. Pero es una realidad cultural indudable.

¿Para estar avergonzado? ¡Pues no! Tampoco orgulloso. Porque sería una apropiación indebida ¡No por otra cosa!

Los enemigos históricos de España urdieron la Leyenda Negra.

Y ¿eso está mal?

Pues depende. Para los enemigos está muy bien ¡A los enemigos odio eterno!

Pero para que la asuman los españoles en detrimento de una historia más favorable, sobre todo si son progres, ya lo he dicho alguna vez ¡de gilipollas!

Porque la felicidad del renegado es mero espejismo. Agua salada que no puede calmar la sed.