Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

sábado, 10 de enero de 2026

Al-andaluces

MÁS QUE VECINOS.

Compro el pan en una panadería de mi barrio que tiene un pan buenísimo. O por lo menos a mí me gusta mucho. El que yo compro allí tiene una miga más bien gris, y una corteza durísima. Y con esa masa hacen dos formatos: Uno es "chapata", que es grandota, que compraba antes y otro, que compro ahora, porque se corta mejor, que es el "tornillo", que se llama así porque es largo, creo que mide 1'40, y lo han retorcido antes de hornearlo.

Y allí trabaja una dependienta jovencita  que me trata con una delicadeza admirable, porque me ve pureta y sigue la regla madrileña de tratar a los viejos con respeto y consideración.

Durante las recientes fiestas la felicité en Navidad y correspondió con cierta tibieza. Me sorprendió un poco y me aclaró que es que ella es musulmana y que "¡Dios no tiene hijos!" No obstante correspondió a mi felicitación. Como había cola no seguimos hablando del tema.

Hoy fui a por el pan y como no había nadie más le pregunté que si es española.

Me respondió que no, que marroquí. Y que "somos vecinos".

Amablemente le repliqué:

"Más que eso" le dije. Porque en el periodo histórico de nuestro país, en el que se llamaba Al Ándalus, tal nación comprendía la mayor parte de la Península Ibérica y parte del norte de África, comprendiendo parcial o totalmente el territorio que hoy es Marruecos. Luego. si bien hoy nuestra naciones son vecinas, antes fueron una única nación. Algo parecido a lo que pasa con nuestro país y los americanos de habla y mente españolas.

Esa fraternidad se ve empañada por las religiones y sobre todo por las lenguas.

Al principio de la restauración democrática de nuestro país, cuando las diversas regiones de España se afanaron por perfilar singulares recurrieron, quienes podían, a las lenguas propias con raigambre histórica, pero en el caso de Andalucía no fue posible, porque la lengua de Andalucía es la española. Compartida con la mayoría de las regiones españolas. Pero en el Partido Socialista Andaluz alguien tuvo la peregrina idea de proponer el árabe como lengua histórica. Pero como los andaluces no estamos locos esa idea no prosperó.

El caso es que las religiones separan poco, por lo menos en España, pero las lenguas sí.

Debe haber viejos marroquíes que aprendieron español durante el protectorado, pero se afanaron más los franceses ¡que siempre nos ganan por la mano! Y españoles que hablen árabe ¡poquísimos!

La cultura que compartimos con Hispanoamérica es más que evidente, mientras que la compartida con Marruecos no lo es.

¿Significa eso que no compartimos ninguna cultura?

¡Pues me huelo que no!

Porque, por lo menos nosotros ¡somos más moros de lo que parece! y ¿ellos españoles?

¡A saber!

Al Emérito se le reconocen pocos méritos, pero uno de ellos, en mi modesta, es reconocer al anterior Rey de Marruecos como "hermano".

Y cuando, para continuar la inercia llamó hermano al actual Rey de Marruecos, este se desmarcó llamándole "tío".

Porque si era hermano de su padre...


 

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