Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

sábado, 31 de enero de 2026

Cosas de viejos.



Me encontré con un vecino

octogenario como yo

¡Qué cabellera blanca tan venerable tienes!

me dijo

Y yo con esta calva tan propia para que aterricen las moscas

prosiguió.

Pues es una calva también muy venerable

le dije yo.

Luego intercambiamos información relativa a nuestros achaques...

y continuó diciendo

¡Con Franco vivíamos mejor!

lo pensé un instante y contesté

¡Pues claro!


 

martes, 27 de enero de 2026

Pentecostes


 

LENGUA FRANCA

Las lenguas son mecanismos verbales que se utilizan para que la gente hable, se comunique, se entienda ¡y se desentienda!

Lo ideal sería que existiera un lenguaje universal para que pudiera usarlo todo el mundo.

Pero tal cosa no existe.

Si no universal, las lenguas tendrían que ser por lo menos nacionales.

De modo que todos los habitantes de una nación hablaran por lo menos una lengua común.

Y nosotros tenemos una nación que es la Unión Europea ¡Que carece de una lengua  universal!

La Unión Europea tiene muchas "lenguas oficiales". Cada vez más. Así no se consigue un mecanismo que permita que todos los europeos tengamos una lengua común. Una lengua franca común.

Ante la fatalidad de carecer de una lengua universal existen remedios parciales que son las lenguas francas.

Una lengua es, entre otras cosas, una bandera.

Y una lengua franca una bandera de conveniencia. Una lengua de conveniencia.

Me llamaba la atención cuando era chaval veía que en el puerto de Huelva atracaban muchos barcos con bandera de Panamá y algunos de Liberia. Y ninguno de los Estados Unidos. La verdad era que muchos barcos aparentemente panameños o liberiano eran norteamericanos. Porque navegar bajo bandera panameña o liberiana era más barato que hacerlo bajo bandera norteamericana.

Creo que ya no hace falta aprender una lengua de conveniencia, porque hay aparatos, que dicen que son baratos, que traducen. No sé cómo, porque no he visto ninguno.

Las lenguas, que de natural son puentes de entendimiento, a veces se vuelven todo lo contrario.

Barreras infranqueables, tras las que se refugian hablantes que no quieren entenderse con sus vecinos.

En España tenemos casos.

Comunidades autónomas llamadas históricas (como si las que no se llaman históricas no tuvieran historia) que tienen lenguas, podríamos decir, residuales, de cuando fueron países distintos, que sus habitantes pertenecientes a familias muy arraigadas en el pasado, miman, cultivan e imponen a los habitantes advenedizos.

Hacen de la lengua vernácula bandera y aborrecen la lengua española, que es universal en nuestro país.

Los nacionalistas radicales no tienen al español o castellano como lengua propia.

Lo cual as absurdo ¡porque es propia! es de su propiedad.

No digo que amen lo que aborrecen. Lo que digo es que la cultiven y la mimen como un instrumento valioso, porque es la "lengua franca de España" y no solo de España sino de tantos países como hay en el mundo en los que se habla español.

Yo no tengo ese problema porque, aparte de que no tengo la cabeza "a pájaros", como andaluz mi lengua materna es el español.

La lengua materna andaluza en la edad media se ha perdido en nuestra región. Que sería el árabe.

Creo que el Partido Socialista Andaluz en la restauración democrática de nuestro país, abogó por "resucitar" la lengua árabe como lengua vernácula de Andalucía.

Fracasaron en el intento ¡Y menos mal! porque, tal como están las cosas iba a ser peor el remedio que la enfermedad.

sábado, 24 de enero de 2026

Ese viejo.

 



Ese viejo que se ve cuando me miran

no soy yo.

Ese niño que se vería cuando me miraban

no era yo.

Ni ese joven

era yo.

Ni ese hombre hecho y derecho.

Porque yo estoy oculto dentro de ese viejo,

como lo estuve dentro de ese hombre hecho y derecho

y de ese joven

y de ese niño.


viernes, 23 de enero de 2026

Recurrir a lo ajeno para conservar lo propio.



CONSERVAR LO PROPIO.

¡Qué planazo ir a comer cochinillo o cordero al horno a Segovia, al Mesón de Cándido, o a Casa Duque!

¿Habrá algo más genuino, más castellano, más español que eso?

Tradiciones tan castellanas y tan españolas como esas ¡no se pueden perder!

Dicen los más fachas que esas tradiciones las ponen en peligro los emigrantes.

Los marroquíes y los hispano-americanos.

Pues bien:

Para que haya cochinitos y corderitos en la provincia de Segovia, es un ejemplo ¡tiene que haber pastores segovianos!

Pero me dice un amigo segoviano que en su pueblo no hay pastores segovianos. Que el que hay es marroquí.

Pues si es esa la tónica...

Es explicable que la aspiración de muchos españoles sea algo mejor que a cuidar cerdos y corderos, pero si hay extranjeros que estén dispuestos a asumir esa tarea tan necesaria, por lo menos merecen un respeto, y un agradecimiento ¡digo yo!

Es penoso recibir de malos modos a emigrantes que se juegan el tipo en esas pateras...

La emigración clandestina de América es mucho más aseada.

Iba yo a una clínica a recibir asistencia de fisioterapia. Y la fisioterapeutas que allí había eran paraguayas. Y me dijo una de ellas que había estudiado esa carrera en Paraguay, que había venido de turista, habían buscado trabajo y cuando lo encontró empezó a gestionar la legalidad de su estancia.

¡Dabuti!

Los africanos lo tienen peor.

Y eso que están aquí al lado.

De Tarifa a 15 Km.

De Tarifa a Madrid hay más de 600.

Y a Pontevedra...

España es el país europeo que está más cerca de África...

¡Pues se nota poco!

En Portugal se nota muchísimo. Y en Francia, que está más lejos, se nota más que aquí.

Pero lo africanos tienen sentido de las distancias ¡y vienen!

Y nosotros ¡Hechos un lío!

Pues hay que aclararse y organizarse.

Hay que poner en nuestro país oficinas de empleo donde todos los que necesiten empleados lo comuniquen, y luego remitir esas ofertas de trabajo a los países africanos, facilitar pasaportes, etc.

Y traerlos en avión como Dios manda.

¡Y no esa angustia de las pateras mortales!


 

jueves, 22 de enero de 2026

Viajar peligrosamente.

 

KAMIKAZES.

Si uno busca en Google kamikaze dice que eran los pilotos suicidas japoneses que se lanzaban en sus aviones cargados de explosivos sobre objetivos enemigos.

Pero también se dice que son kamikazes los conductores que circulan a gran velocidad en sentido contrario causando frecuentemente grave daño a los conductores que circulan correctamente y a ellos mismos.

Bueno, pues todos nosotros somos un poco kamikazes cuando viajamos en avión, o en el AVE.

Los kamikaces de verdad buscaban reducir el error en su objetivo de bombardear efectivamente.

Los que conducen queriendo en sentido contrario poniendo en grave riesgo las vidas de los otros conductores y su propia vida no sé exactamente qué es lo que buscan.

Y nosotros lo que buscamos al viajar en AVE es reducir el tiempo de viaje.

El riesgo de matarse en la operación también es distinto. porque, supongo que, los kamikazes de verdad siempre que operasen se matarían, salvo rarísimas excepciones.

Los "kamikazes de la carretera" con frecuencia matan y se matan y además producen heridos.

Los viajeros del AVE sufren pocos accidentes, pero a la prensa de estos días me remito.

Los viajeros del AVE buscamos rapidez. Estar poco tiempo viajando. Cada vez menos.

En el siglo XIX ir de Sevilla a Madrid , según el GOOGLE, se tardaba entre 4 y 12 días. Hoy en el AVE dos horas y media. Mientras que en autobús 9 horas menos cuarto.

Cuando yo era estudiante, entre Huelva y Madrid, en aquellos trenes de vapor, tardaría más que hoy en autobús. No es que me gustara, pero no me importaba mucho. Y de hecho alargaba el viaje con un amigo haciendo parada en Córdoba y luego trasbordo al "Correo", que era un tren aún más lento que el "Exprés" que habíamos dejado.

Nos parábamos en Córdoba para hacer turismo, cutre ¡pero gratis!

Y es que las noches cordobesas son mágicas. Magia que poníamos al alimón las noches cordobesas, con su mágica judería, y nosotros.

El AVE es rápido.

Y lo quieren poner más rápido todavía.

Y por rápido es peligroso.

Y por más rápido más peligroso todavía.

Es que parece que cuando se está viajando no se está viviendo. Que es un paréntesis de vida perdida que se quiere reducir...

Que se querría eliminar.

Me temo que estamos teniendo, cada vez más, la cabeza a pájaros.

Y tendemos a jugarnos el pellejo tontamente.

domingo, 18 de enero de 2026

Juventud divino tesoro.


 

LA JOVEN ORQUESTA NACIONAL DE ESPAÑA.

Ayer tarde-noche asistimos al Auditorio Nacional, lo que supone generalmente traspasar las puertas del paraíso. Porque aquella gente toca ¡que te mueres!

Madrid tiene cosas increíbles. Entre ellas dos lujos asiáticos.

Uno de ellos es el Auditorio Nacional.

El otro lujo asiático es el Círculo de Bellas Artes. En el que en el último piso están las aulas de dibujo del natural.

Al Círculo iba a dibujar de jovencito y mucho más tarde, de viejo, con mi hija Ana a las poses de dos minutos. De ellas tengo llenos 20 cuadernos de 100 hojas de 26 por 36...¡echa la cuenta!

Quien asista a los conciertos del Auditorio Nacional. ¡No le hace falta morirse para ir al cielo! Porque el cielo baja allí, a donde está sentadito.

Yo junto en uno solo ambos lujos asiáticos porque en los conciertos dibujo a los músicos en las hojas de medio folio de mis cuadernos. Ya tengo varios cuadernos llenos, pero lo que me interesa no es acumular dibujos, sino dibujar, porque es un placer inefable.

Los músicos de la Orquesta Nacional van ataviados lujosamente y son todos mayores, unos más bien jóvenes y otros lo contrario. Y todos tocan admirablemente, siguiendo la partitura que es una críptica "chuleta" que ellos van descifrando sobre la marcha.

Pero anoche no fue así.

Anoche todos los músicos eran jóvenes. A mí me pareció ver entre ellos a mis nietos.

Vestían de negro, pero más sencillamente que los habituales.

¡Y tocaban, más o menos, como ellos!

Como carezco de conocimientos musicales percibo groso modo, y supongo que no notaré ni los pequeños fallos ni los grandes aciertos ¡noto que aquello va en serio!

Y lo de esos jóvenes fue muy en serio.

En mi modesta no desmerecieron nada respecto a los habituales y todo marchó más o menos igual que siempre.

Pero el final fue distinto.

Porque uno de los jóvenes músicos se levantó para decir que quería dirigirse al público en nombre del director, el británico Jonathan Nott, que era el único mayor que había en el escenario. Decía que hablaba él porque el maestro que quería aprender español aún estaba empezando. Y este, para certificar públicamente sus progresos en la lengua de Cervantes, dijo "calamares a la plancha", recibiendo del respetable una "aprobado" entusiasta.

Al público nos ofreció un "bis", cosa que en los años que llevo yendo es la primera vez que ha ocurrido. Porque si bien son frecuentes los bises de los solistas, de la orquesta nunca lo había presenciado. El regalo fue un fragmento de la Cenicienta de Prokófied. Lo agradecimos con mucho entusiasmo, en vista de lo cual los músicos no ofrecieron ¡otro regalo! otro fragmento de "El sombrero de tres picos" de Falla. que también fue recibido con gran entusiasmo. En vista de lo cual tomó la palabra un percusionista que pronunció unas sentidas palabras, que ya no recuerdo y remataron el concierto, sin el director, interpretado el pasodoble Amparito Roca ¡Muy bien interpretado!

Júbilo general y los músicos dejaron de lado sus instrumentos y se abrazaron entre ellos efusivamente, durante un buen rato.

Es que la juventud tiene un vibrante poder que tristemente se va perdiendo según se va envejeciendo...

Pero yo intento por todos los medios no perder totalmente esa magia. Por lo que estoy convencido de que ¡Mi natural inmadurez me salvará!

viernes, 16 de enero de 2026

Malas maneras.

 

LAPIDACIÓN.

A mí Julio Iglesias no me gusta.

Porque no me gusta como canta.

De ese modo sacarinoso y cursi.

No me gusta como coge el micrófono y lo rodea con su mano, con su brazo, con todo su cuerpo, como si fuera una culebra.

No me gusta como lo ha proyectado el "stablishment" tan infundadamente, como proyectó a Madonna. Porque ya pasaron los tiempos en los que se subían a la cúspide a cantantes con verdadero talento, como Frank Sinatra...

¡Cómo se puede comparar a Julio Iglesias o a Madona con Frank Sinatra!

¡Pero ya veis!

Se alían los dos peores polos de la sociedad: los millonarios sin conciencia y la turba...

Que consiguen arrastrar a todo el mundo.

Bueno, pues a pesar de lo que me disgusta Julio Iglesias y de lo disparatado que me parece su desmesurado triunfo me parece muy injusto que lo estén lapidando del modo que lo están haciendo.

Una famosa periodista, que para mí tiene el mayor crédito, dijo en la tele que se creía las acusaciones lanzadas sobre el cantante porque la prensa que había iniciado esta acusación le merecía el mayor crédito, por lo que estaba segura que habría comprobado todo lo comprobable y asegurado todo lo asegurable.

Pues sin contradecir a la famosa periodista afirmo ¡que no es suficiente para haber desencadenado esta lapidación!

Es suficiente para hacer una denuncia.

Y para que sometan a juicio al cantante.

Pero es indispensable esperar a la conclusión del juicio.

Y si la sentencia fuera condenatoria sería el momento de desencadenar todos los truenos que hoy desacreditan al cantante.

¡Pero no antes!

¡No ahora!