Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

domingo, 11 de mayo de 2008

No ser nada

A pesar de encontrarme ahora mismo al otro lado del charco, no pienso faltar a mi cita semanal con mis lectores. Así que tras este dibujo del Salterio, este post se lo dedico a Ana y a Rafol que han sido subcontratados para gestionar este blog durante mi ausencia.

Mi amigo Mario me contó orgulloso que un día le presentó una ilustre amiga a alguien. Quien dijo “¿No nos conocemos ya? ¿Tú no eres arquitecto?” Evidentemente estaba confundido y Mario contestó:“ No soy arquitecto. Yo no soy nada”.

Hace unos días a mi amiga Eli le dije, porque estaba confundido, algo así como “Vaya con la dentista”. Y dijo: “Yo no soy dentista. Yo no soy nada”.

No ser nada me pareció fantástico. Me pareció que es ser lo más que se pueda ser. Y el caso es que no sabía por qué. Así que me puse a pensar en ello.

El idioma castellano es muy elíptico, de modo que cada oración consta de una parte explícita y otra sobre entendida. Por ejemplo si digo “me voy a operar de amigdalitis” no se entiende que me voy a operar como si me voy a afeitar, sino que me va a operar un médico otorrino, en el quirófano de un hospital,
que me van a anestesiar etc. etc.

Y si dicen “no soy nada” no es que no sea nada, que no existe o algo así. Ni tampoco que no valga nada, porque esos amigos a los que me he referido valen muchísimo. ¿Qué quiere decir entonces?

Realmente no sé lo que quiere decir. Puede que quiera decir: “no soy nada fardante” o también, querrá decir ”No soy nada…más que yo.”

Y eso ¿es mucho o es poco? Para un figurón poquísimo. Para uno que no lo sea puede que muchísimo. Por ejemplo es muchísimo para Sri Ramama Maharshi.

¿Y quien es ese señor? Pues un líder espiritual hindú, autor entre otras obras de “Sé lo que eres”, que me leí hasta la mitad, que no es poco, y me llamó mucho la atención porque me pareció que se muestra partidario del yo y enemigo del ego.

Es una paradoja porque yo y ego parecen palabras sinónimas. Puede que lo sean, o puede que no. Si no son sinónimas, YO es mi esencia misma, mi “mónada” sin putas ventanas. Mientras que mi EGO tiene ventanas con geranios. Y tantos adornos no suman, sino que restan y perturban. Por eso NO SER NADA es lo más cojonudo que se puede ser.

10 comentarios:

noso mosna dijo...

donde andas Tomas? al otro lado de que charco? "hay que correr mucho para quedarse en el mismo sitio" que decia Alicia.
mjabad

anais dijo...

Pues el "no soy nada" yo lo entiendo como "no soy nada EN CONCRETO",es decir, con no identificarse con un grupo preestablecido.
La mayoría de las veces, se utiliza con relación a los estudios, al hecho de tener una carrera, y con el fin de verse atribuidos ciertos prejuicios positivos (bueno y en un marco estrictamente profesional, el derecho a ejercer) olvidando que el título te da el DERECHO a ejercer, que no forzosamente la CAPACIDAD....

Tomas dijo...

En America!!!! En pleno Central Park como Alicia. Que tal tu chico M. Jesus?

Anais tu eres todo! como explicare en otro post.

noso mosna dijo...

en NY? imagina...alli al lado de la seta and de Alice...
el del "corazon partio" anda mejor. se salva¡
Si vas al FAO and Schwarz mira a ver si sigue vivo el soldadito de plomo de la puerta.
muac

rubensan dijo...

Interesante esa diferenciación entre el yo y el ego. Visto de otra forma, el ego sería la proyección del yo que ven los demás. Muchas veces nos interesa más lo que piensan los demás que somos que lo que realmente somos. También nos preocupa más que los demás crean que nos va bien y que nos envidien que realmente nos vaya bien. Hace un momento acabo de leer por casualidad en un foro un chaval que pide consejo para la música que puede llevar en el coche para llamar la atención cuando llega a los sitios (!!). Y lo decía en serio el tío.

Respecto a lo de los estudios, Anaïs, el título te da el derecho a ejercer en unos cuantos casos puntuales, como en medicina o arquitectura. En la mayoría de profesiones cualquiera puede ejercer, con lo que el título no te da ni el derecho, ni necesariamente la capacidad. Es sólo una ayuda para convencer a quien te tiene que contratar de que tienes esa capacidad.

Isa dijo...

Es de lo más natural darle mucha importancia al ego (lo del tío de la música ya es un exceso).
Podría de decirse que sin otros uno no es nada, o más bien, uno se siente nada. Hay que ser muy especial para poder vivir al margen de lo que piensen otros sobre uno. La gente necesita comunicarse y tener buena opinión de si misma, y si juntas esas dos cosas, pues ya lo tienes, necesitamos que al menos "alguien" en el mundo tenga buena opinión de nosotros... de ahí la devoción por la madre que tienen hasta los más bandidos.

Tomas dijo...

He chequeado debidamente y no he visto al soldadito de plomo. Se lo deben haber jamado los dinosaurios de peluche, tamagno natural, que hay dentro.

anais dijo...

Si, es natural querer que los demás le quieran a uno, y es mas valiente y fuerte el que, importándole, se muestra como es.
Luego, el ego es esa construcción artificial en la que se finje ser de un modo en que se vaya a gustar pero no se es, engañándose sobre todo a uno mismo.

Ana dijo...

Muy interesante reflexión, sí señor... Aunque no sé... Lo de tus dos amigos, con lo de "yo no soy nada" parece que efectivamente quieren decir que no son nada en concreto profesionalmente. Pero seguro que sí admiten que son otras cosas: hombre/mujer, hijo/a, padre/madre, español/a, tendrán una determinada constitución física y otra espiritual. Puedes no decir nada de esto, pero ahí está, y son todas estas cosas las que forman el ego, y no tiene por qué ser de una forma pegotera. Simplemente definene a las personas y hace que sean diferentes. Y el "yo" en esencia, también está determinado por todas estas cosas.
Por eso yo, lo de "No ser nada" no lo acabo de ver. Ahora lo de "Sé lo que eres" me parece genial.

Tomas dijo...

Se trata Ani de no ser nada mas que lo ue soy. No?