Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

sábado, 5 de enero de 2013

La ley, la fuerza y la pasta.

LOS TRES PODERES.

No es que nuestros antepasados pertenecieran alguna vez a la cultura Indoeuropea. No. Nosotros pertenecemos AHORA a esa cultura. Y el que lleve existiendo desde hace al menos 5.000 años no le resta vigencia. Y la estructura que tuvo en sus inicios es la que tiene ahora. Más o menos complicada que en cualquier otro momento histórico, pero es la misma.

¿Cuál es esa estructura?

El trifuncionalismo.

Es decir que hay tres funciones:

Doctrinal, militar y económica.

El marcar la pauta es lo propio de la primera, e impropio de las otras dos. La hipertrofia de esta función produce dogmatismo y fanatismo.  

En época de guerra hay una hipertrofia de la función militar. 

Y la crisis económica actual es debida a la hipertrofia de la función económica.

La función doctrinal que es la más importante, porque determina la conducta social, suele llamar función religiosa porque ese rasgo es el que ha venido teniendo durante toda la historia, ya que las doctrinas más eficaces son las que no se discuten, las dogmáticas, por lo que las creencias fundamentales son dogmáticas, indiscutibles. Es lo que ha pasado siempre y lo que pasa ahora, por ejemplo, el principio DEMOCRACIA es un dogma indiscutible. La función doctrinal se ocupa de la política en general. Y además de la cultura, la educación, de la sanidad, y de la administración de justicia.

La función militar se ocupa verdaderamente de la "última instancia". Cuando ya no hay otro recurso para resolver un conflicto se recurre a la fuerza, que se desarrolla en época de guerra. En la paz la desempeña la policía. Y como su poder es también disuasivo la maquinaria bélica se alimenta intensamente también en época de paz. A esta función coercitiva se adscriben los monarcas, en tal sentido tenemos un ejemplo muy próximo. 

En la función económica se pueden distinguir dos sub-funciones: la productiva y la comercial. Y en la actual coyuntura la pauta de conducta de nuestra sociedad la marca la sub-función comercial.

Las tres funciones están interrelacionadas. La primera rige también a las otras dos. La segunda las defiende y la tercera las hace viables. Pero cuando alguna se hipertrofia arruina a las otras dos y a la postre a ella misma.

Actualmente está hipertrofiada la sub-función comercial. Hasta el extremo de que en buena parte de Europa toda la sociedad tiende a paralizarse porque toda su actividad gira en torno a proporcionar lucro al estamento comercial, que ha prestado recursos irresponsablemente a quienes no podían responder de ellos y ahora lo embargan absolutamente, imponiendo los intereses que les da la gana. Sumiendo a toda la sociedad en la miseria y en la disfunción. Marcando las pautas de conducta que más le convienen y poniendo a las otras funciones a operar a su favor: a los tribunales de la primera función y a los policías de la segunda. Y al propio estado que englobaría a las tres.

5 comentarios:

Angelarcardona dijo...

Oí a un psicólogo de una Universidad Americana decir que, al menos, quedaban doscientos años para que la gente dejara de creer en Dios, por esto que cuentas de la función doctrinal.
Sobre la función militar nada que decir.
Pero sobre la función económica podemos decir y mucho: desde el trueque hasta la bolsa...En realidad debería ser sencillo, producimos, consumimos, y puede haber un equilibrio en el sistema.
Yo creo que los Estados y sus gobiernos han perdido el control de la economía, y no hay líderes que se atrevan a un intento de control.
Los políticos, hijos de los partidos...un asco.
Interesante columna, Tomás, da que pensar.

saltes dijo...

La función doctrinal no es necesariamente creer en Dios. Y puede ser, y lo es para mucha gente, NO CREER EN DIOS.

La función doctrinal comprende el código de conducta de una sociedad. Lo q pasa es q se tiende a dogmatizar para q se respete y no se cambie.

En nuestra sociedad la fe en Dios no es universal. Lo es mucho más la fe en la democracia.

Angelarcardona dijo...

Excelente corrección Tomás. Se ve que no he sabido leerte.
Aunque creo que la creencia es ancestral, y sin ese circuito cerebral, seríamos menos fieles.
Yo me he encontrado a mí misma siendo demasiado fiel al partido socialista,aun a sabiendas de que son canallas, pero creo que menos que los otros. Y no, hace tiempo que debería verlos como lo que son y han sido. Pero de pequeña creía en Dios y sin este programa en mi cerebro, probablemente me habría deshecho antes de mi fe en el PSOE.
Otra cosa es qué papeleta meter en la urna, o no votar, cosa que tampoco se "no hacer"
un beso, Ángela

alfred kavanagh dijo...

Querido Tomás,
Me alegra que hayas sacado este tema precisamente en el aniversario del encuentro entre Oriente y Occidente a traves de los magos persas. La raíz "mog" en la lengua persia antigua significaba sabio/sabiduría, pero cuando Occidente importó esta palabra a traves del término magia, se reservó para el saber heterodoxo. Nuestra herencia indoeuropea implica que nuestro modo de estar en el mundo es a través de la tríada. El tríangulo entre política, religión y economía que se acopla que permite numerosos intercambios y alianzas. El único gran movimiento que intentó contarrestar esta concepción fue el maniqueísmo (o hay luz pura o hay oscuridad)y a punto estuvo de re-escribir nuestra historia, sino hubiese sido por el denodado esfuerzo de un antiguo auditor-maniqueo de Tagaste convertido al cristianismo, San Agustín y su magnífico texto de retórica arrojadiza, Contra Manicheos.

saltes dijo...

Supongo Alfred q los maniqueos pecaron de maniqueos. Si en vez de oponer lo bueno a lo malo y viceversa hubieran introducido un tercer elemento, por ejemplo lo regular, a lo mejor hubieran tenido más suerte ¿no?