Salterio Online

Bienvenidos al blog de Tomás Garcia Asensio también conocido como Saltés. Los que me conocen sabrán de que va esto, y los que no, lo irán descubriendo...

domingo, 1 de febrero de 2009

Ver a través de las piedras.

Este post 101, precedido por estos últimos dibujos del Salterio, que son muy antiguos, contemporáneos a la guerra del Vietnam, pero que desgraciadamente siempre se empeña alguien en que no pasen de moda, se lo dedico a Paloma, a Miguel, a Ces y a Rafael, a quien ya conocía cuando hacía estos dibujos.
MISTERIOS SOTERRADOS.



Nos cambiaron la mastadóntica caldera de gasóleo por una de gas que es mucho más pequeña, ligera y moderna. Y, por lo que se ve, sensible.

Al año escaso la nueva caldera se deprimía. Y las calderas, como las personas, si se deprimen se paran.

Al principio había que subirle la presión unas cuantas veces al día, y luego cada cuarto de hora. Excuso decir el coñazo que supone salir al inclemente exterior para animarla.

¡¿Por dónde pierde?! Nada. No había modo. Llamamos a los expertos. Unanimidad en el pronóstico “El agua siempre da la cara”. Si. Pero ¿cuándo? La alternativa era ir levantando todo el suelo hasta dar con la fuga. Aunque un juicioso fonta nos dijo: Lo de levantar el suelo, lo último.

De todos los que desfilaron, el primero nos dijo que tenía idea de que hay quien puede meter una cámara el las tuberías y de ese modo averiguar…Total que NPI y saliendo al recebo cada cuarto de hora.

Menos mal que mi dama exploró en internet y encontró tres compañías detectoras de fugas sin romperlo ni mancharlo.

Hablamos con una de ellas, con FUGATEC. 100.000 pelas y la encontramos ¿Y si no la encuentran? ¡LA EN CON TRA MOS!

Tanta seguridad me impactó. De modo que los avisamos.

“La cale bien caliente” nos dijeron. Aparecen dos técnicos con grandes maletones color naranja. Donde estaban comprimidos, como esos faquires que salen en los circos, los super-sentidos, supersensibles que ven, oyen y huelen a través del suelo ¡¡¡Qué nivel!!

Saca un monitorcillo con empuñadura, como una lupa mágica, que deja un punto luminoso en el suelo y a través de ella se puede ver la tubería de la cale de un naranja incandescente. . .

¡ ¡ j o o de r r r ! !


Para que nos diéramos cuenta del enorme poder detector de ese artilugio enfocó el lugar de la pared donde se había apoyado con la mano ¡Y allí estaba la huella infrarroja! Para seguir la exhibición pasó un dedo por la pared, y como si fuera una tiza dejó un trazo naranja.

El ayudante iba marcando con cinta aislante negra en el suelo la disposición de las tuberías.

La fuga se resistía a manifestarse. Le dijimos: “Esperábamos ver una mancha extensa y difusa…” “¡Y yo!” Nos contestó. Pero no.

Trazado todo el recorrido, la fuga seguía agazapada. Empezábamos a dudar de la infalibilidad del sistema (no es este tiempo de infalibilidades) Pero el oficiante no tenía la menor duda ¡La encontraremos!

Enchufaron a un radiador un botellón de gas a presión y sacaron más cosas de las maletas: Montaron un carrito con dos ruedas que llevaba pegado al suelo una especie de embudo muy plano, rectangular y transparente y recorrieron lentamente las tuberías. Aquel aparato era en realidad una super nariz que trataba de “oler” el gas que se escapara por la fuga y pasara entre dos losetas.

También sacaron lo que parecía una ventosa desatascadora de sanitarios, pero que en realidad era una super-oreja dispuesta a oír el murmullo del gas entre las losetas.

No se si sacaron más cosas, pero ya eran las cinco, nos pusimos a comer y relajamos la atención…

¡Aquí está! ¡Miren! ¡Miren!

En la lupa mágica se podía ver perfectamente el resplandor de aquel derrame térmico.

¿Cómo no se vio antes?

Porque ahora enfocamos un campo menor y la concentración aumenta.

Parecía estar en el rodapié que yo había clavado hace unos años…Y efectivamente había un largísimo y amenazante clavo en el lugar mismo de la sospecha.

¿No habrá sido un clavo mío?

¡Pues sí!

¡Qué suerte! Dijo Ana. Para animar y porque la reparación resultaría más fácil.

De todos modos yo prefería una reparación un poco más difícil que descargara mi conciencia…

Dije: Pero cómo es posible después de tantos años…

Y el técnico desplegó una rebuscada teoría de óxidos taponantes… Pero para seguir buscando rompió una losa y escarbó y apareció un codo humedecido de la tubería. Suspiré doblemente satisfecho.

Era un mero anillo de humedad. ¡Mira! ¡Mira! Le dijo al ayudante

Pues, macho, yo no veo nada…

Si hombre, que está aquí.

Y ahora viene una historia no menos sorprendente. Porque el circuito dejó de perder presión sin haberse taponado la fuga…

Y eso ¿cómo es?


¿CÓMO ES?


Pues ¡ni puta idea!

Supongo que por capilaridad se formara una especie de sifón que descargara rápidamente el circuito, ya que con sólo un cuarto de kilo de presión -un cuarto de litro de agua- se para la caldera. Pero eso no es más que una mera suposición…

Cuando os dije que este es un misterio soterrado no estaba exagerando ni un pelo.

9 comentarios:

Graciela dijo...

Sigue así. Así, así.
Lo haces muy bien.
Y me lo haces pasar muy bien.
¡Qué gustito!
¡Graciasss!

Saltes dijo...

Gracias a tí, graciela.
Un beso.

isa dijo...

¡Preciosa historia! Toda una lección de ingeniería práctica...ahora, convendría desvelar el segundo de los "misterios soterrados" (la ausencia/disminución de pérdida por el mero hecho de descubrirla), antes de sellar la tubería y recomponer la baldosa.

Almu dijo...

Anda que ya te vale, si es que lo del manejo del martillo nos lo tienes que dejar a los escultores que tu tienes mucho peligro, el lapiz y vas que chutas...

Saltes dijo...

Isa:Ese misterio es jodido de descifrar. A mi me parece que "se rompe el puente hídrico" pero no lo sé.

Almu: mientras los escultores sigáis pegando papelitos, los pintores le daremos al martillito ¿no te parece?

Ayuda al Teatro Albéniz dijo...

HOLA TOMÁS, soy Eva, compañera de fatigas de selectividad. te escribo porque ya ha salido la revista en la que hay un dibujo tuyo en la portada. ¿Vas a estar por tu facul estos días? Cuando quieras te llevo un par de ejemplares para que la tengas. de paso voy a ver si pillo alguna cosa de vuestra biblioteca. Bueno, dime cuándo estás y nos tomamos un cafe

por cierto, feliz año 2009

eva

Saltes dijo...

Hola Eva. Feliz año 2009 ¿Qué tal? Si quieres quedamos mañana miércoloes o pasado jueves a las 12 en la cafetería ¡estoy deseando ver la revista!Y algunas poesias...

Un beso Tomás.

palolues dijo...

Hola Saltes!!! y compañía, me he reido un montón con la historia de la fuga de la caldera!!, propongo que colabores con los que hacen los guiones de C.S.I., que seguro les aportas ideas brillantes!!, bueno y qué, quitaron el clavo o no? jajajaja.
Un beso fuerte!!

Saltes dijo...

Hola Palolues.

He notado la gran aceptación que ha tenido esta historia. Y podría tirarme aquí el mokorro de imaginativo, ingenioso, creativo etc.

Pues lo siento, porque ha sido una descripción literal, sin la más leve exageración. No me he inventado ni una coma. Es posible, incluso, que me haya quedado corto.

Ya se sabe...la realidad imita al arte.